Recetas y medicamentos, tela por donde cortar

En lo que va de 2019 se han detectado en la Isla cuatro casos de ilegalidades, asociados a descontroles en las unidades asistenciales, según las investigaciones exhaustivas llevadas a cabo

“Tengo que buscar una receta de duralgina que ya no me queda y eso no me puede faltar”, escucho decir con tranquilidad a la señora y para mis adentros pienso en cuántas personas dirán lo mismo a diario con otros tantos medicamentos.

La “cultura” de la automedicación y la falta de exigencia de los galenos a la hora de facilitar una receta han sido factores históricos en el Municipio y en toda Cuba, que junto a los baches en la producción de algunos fármacos, han fomentado la ocurrencia de ilegalidades alrededor de un tema tan sensible como es la salud del pueblo.

Se impone velar por un mayor control de los medicamentos.

Para conocer un poco más sobre cómo ha estado la situación de la Isla al respecto, conversamos con la licenciada Disley Guerrero Sosa, jefa de Medicamentos y Tecnologías Médicas de la Dirección Municipal de Salud (DMS).

Disley, jefa de Medicamentos y Tecnologías Médicas de la Dirección Municipal de Salud. Foto: Yenisé Pérez Ramírez.

“Lo primero es aclarar que de acuerdo con la Instrucción III del 2018 del Ministerio de Salud Pública (Minsap), la prescripción médica es un acto científico, ético y legal que responsabiliza a los facultativos con las consecuencias médicas, sociales, legales y económicas que ocurran con dicha intervención. No se trata del simple hecho de llenar un papel por complacencia.

 

“Tras la modificación de las recetas en febrero del pasado año, instruimos a nuestros profesionales en la metodología establecida para la prescripción y recepción de estas en farmacias, pero hay que decir que en lo que va del 2019 se han detectado cuatro casos de ilegalidades.

“En las ocupaciones realizadas de conjunto con los órganos de control, encontramos en las viviendas de los infractores recetas en blanco o con los escaques llenos faltando la fecha, lo que nos dio una visión de que los ciudadanos estaban esperando que entrara el medicamento para poner la fecha y adquirirlos, y esto implicó a varios médicos.

“Además, se ocuparon medicamentos como dipirona 500 mg tab, ibuprofeno 400 mg tab, cremas y ungüentos como triamcinolona, ketoconazol, clobetasol, medicamentos de uso exclusivo hospitalario como el diclofenaco ámpula y la lidocaína ámpula, los cuales se correspondían con ventas ilegales que ya se venían siguiendo por denuncias hechas por la población.

La “cultura” de la automedicación y la falta de exigencia de los galenos a la hora de facilitar una receta han sido factores que junto a los baches en la producción de algunos fármacos, han fomentado violaciones alrededor de un tema tan sensible como la salud del pueblo.

“Las investigaciones exhaustivas que se llevaron a cabo indicaron que estas ilegalidades estaban asociadas a descontroles en las unidades asistenciales, por lo que nos enfrascamos en revisar los tres policlínicos y el hospital general docente Héroes del Baire en pos de subsanar las faltas cometidas.

“Se encontraron registros con problemas de organización, de control, que no se correspondían con las indicaciones del Minsap, también aparecieron recetas pertenecientes al policlínico Leonilda Tamayo Mato acuñadas por la dirección del policlínico y no con el cuño de recetas médicas autorizado para estas.

“A causa de tales ilegalidades se tomaron medidas disciplinarias, entre ellas la separación del cargo de tres farmacéuticas, una trabajadora del hospital, a ellas se les encontraron recetas encima cuando no tienen por qué tenerlas, pues no pueden prescribirlas y se les ocuparon también medicamentos en las viviendas.

“De igual manera se les aplicaron medidas administrativas a cinco médicos y quedan aún galenos bajo investigación.

“Creo que hasta este momento algunos médicos no habían interiorizado la responsabilidad implícita en la prescripción de una receta por complacencia, algo que hoy pudiera costarle el estar implicado en un hecho delictivo y se está siendo riguroso en su control.

“Entre las medidas que se han adoptado están la correcta entrega de las recetas por parte del Vicedirector para la asistencia médica a los facultativos de cada unidad teniendo en cuenta su nivel de actividad y de acuerdo con la metodología establecida por el programa de medicamentos, así como la existencia en los servicios farmacéuticos de registros con el nombre y firma profesional de los médicos correspondientes a su área de salud.

A causa de varias ilegalidades se tomaron medidas disciplinarias, entre ellas la separación del cargo de tres farmacéuticas, una trabajadora del hospital, a quienes se les encontraron recetas encima cuando no tienen por qué tenerlas, y se le ocuparon también medicamentos en las viviendas. De igual manera se aplicaron medidas administrativas a cinco médicos y quedan aún galenos bajo investigación.

“También está estrictamente prohibido que las enfermeras u otro personal de salud busque recetas en nombre del médico; se creó una comisión en la DMS para analizar cada semana las revisiones e incidencias de la prescripción que aparece en las farmacias.

“Por otra parte, el Programa Nacional de Medicamentos establece que antes de salir de misión los médicos deben hacer entrega de las recetas que le quedan acumuladas y el cuño; mientras que la DMS estableció un listado de los galenos que no tienen cuño por pérdida o deterioro con la firma del médico y registro en la farmacia principal que es hacia donde deben comprarse los medicamentos prescritos por estos profesionales.

“En estos momentos ya se aprecian menos violaciones en varias de las farmacias, de hecho hoy nos llegan quejas de que los médicos no quieren dar recetas y no es que sea así, sino que nuestros profesionales están teniendo más cuidado y más exigencias a la hora de mandarlas”.

El alto nivel de recetas por complacencia que exhibía el Municipio, algunas con nombres y carnés de identidad ficticios, ha decrecido considerablemente, pero se impone seguir velando por un mejor y mayor control a todos los niveles.

Isla de la Juventud Salud
Yenisé Pérez Ramírez
Yenisé Pérez Ramírez

Licenciada en Periodismo en la Universidad de La Habana

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