Que el debate enriquezca la cultura cubana

Las problemáticas culturales cubanas y los retos de una organización que con más de una década se ha encargado de salvaguardar “la coraza de un país” fueron las temáticas fundamentales debatidas en el IX Congreso de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) celebrado en esta capital del 28 al 30 de junio.

Con la presencia de Esteban Lazo, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular; Víctor Gaute, jefe del Departamento Ideológico del Comité Central del Partido Comunista de Cuba; Alpidio Alonso, ministro de Cultura; Miguel Barnet, presidente de la Uneac; Ricardo Ronquillo, presidente de la Unión de Periodistas de Cuba, y los intelectuales Eusebio Leal y Abel Prieto, inició la primera jornada.

El intelectual Miguel Barnet, actual presidente de la organización, en la inauguración del evento, reconoció que la UNEAC ha crecido, no tanto en cifras, sino en la manera de proyectarse a escala social y cobrar conciencia de la necesidad de actuar sobre múltiples y complejos problemas que se presentan y exigen viables reflexiones.

En las palabras inaugurales, se refirió al debate eficaz que precedió a esta cita y la profundidad en la vocación participativa de los creadores durante los procesos de discusión y toma de decisiones colectivas. El Congreso estuvo representado en todos los territorios y en la totalidad de las áreas de creación artística y literaria.

Señaló además que el desarrollo cultural en una sociedad como la cubana compete a todos, no solo a los artistas e intelectuales y consideró que es necesario hacer un alto en el camino para pensar lo que debe y tiene que ser la UNEAC de estos tiempos.

Barnet reiteró que el objetivo de la organización no es gremial ni sindical, sino cultural y social. La UNEAC se creó para que fuera un laboratorio de ideas, reflexiones y propuestas para un arte y literatura de vanguardia.

Lea aquí el discurso inaugural completo.

Bajo el lema “Sin cultura no hay libertad posible”, los más de 200 delegados participaron en seis comisiones de trabajo sobre temáticas referentes a la creación artística y su relación con las instituciones; la proyección social de la cultura; medios y redes sociales; turismo y mercado; enseñanza artística y relación con los jóvenes creadores. La última comisión debatió los estatutos que regirán el trabajo de la UNEAC en lo adelante.

Fue precisamente un 30 de junio cuando el líder cubano Fidel Castro pronunció el discurso Palabras a los intelectuales en la Biblioteca Nacional, en el cual anunció la inminente fundación de la UNEAC e instó a que esta fuera “una fuerte asociación de artistas y de escritores” que contribuyera “con todo su entusiasmo a las tareas que les corresponden a la Revolución”.

EL ARTE Y LOS ARTISTAS EN LA SOCIEDAD

Analizar a fondo la creación artística en Cuba y defender la idea de que en el contexto actual es indispensable recuperar todas las capacidades que emanan de una relación armoniosa entre los intelectuales y la institución, fueron los dos ejes de debate en la I comisión durante el IX Congreso de la UNEAC.

Antes de iniciar los debates, Miguel Barnet aclaró que la comisión nunca antes había existido, pero se decidió crear porque es necesario reconocer los déficits y debilidades que ha tenido la creación artística en Cuba. Sobre el trabajo de la UNEAC lanzó una interrogante: ¿Somos verdaderamente una vanguardia?

Por su parte, Juan Carlos Travieso, realizador audiovisual, agradeció la aprobación de la ley que implementa la nueva política para fomentar la creación cinematográfica y audiovisual. Para el joven creador es vital el acompañamiento a los jóvenes artistas que emergen y que en muchas ocasiones carecen de espacios para mostrar su arte.

En el cónclave, el ministro de cultura Alpidio Alonso, convocó a un mayor vínculo con las universidades y propuso que en los planes de estudios de las facultades de arte y letras se impartan asignaturas con estos temas. También pudiera crearse talleres de formación para aquellos profesionales que desean reorientarse y dedicarse a escribir temas de crítica cultural.

En su intervención, Rubén darío Salazar, director del Teatro Las Estaciones de Matanzas, expresó que la Uneac debe estar presente en todo lo que huela a arte (Foto: Maykel Espinosa/ Juventud Rebelde)

¿EDUCACIÓN VS CULTURA?

En los debates realizados previos al congreso se enfatizó en la necesaria y casi irrompible alianza entre educación y cultura, puesto que no es posible pensar la una sin la otra, al menos en el contexto cubano. La cultura hay que entenderla no solo desde el arte y la literatura, sino desde como una disciplina integradora.

A la proyección social de la cultura, y como esta puede ser partícipe y eslabón fundamental de los cambios comunitarios, estuvieron encaminados los debates en la II Comisión.

Se reflexionó también sobre las maneras de contribuir, desde la creación, a la lucha contra prejuicios y conductas discriminatorias por el color de la piel, género, orientación sexual, origen étnico, procedencia territorial y todo lo que atente contra la dignidad humana, todos flagelos sociales que el Partido y el Gobierno trabajan por erradicar.

Además, se propusieron ideas para que los intelectuales y artistas sigan aportando a la construcción de una sociedad mucho más inclusiva, democrática y plena, que responda a las exigencias del perfeccionamiento del modelo socialista cubano. Asimismo, se habló de cómo se debe de ver a los públicos como la parte más importante en el proceso creativo, pues son a ellos a quien va dirigido el mensaje.

En este sentido, Miguel Barnet expresó: “la cultura es la brújula que nos debe indicar el camino. La cultura debe acompañar el esfuerzo que se está haciendo hoy para desplegar las fuerzas productivas del país y lograr un socialismo próspero y participativo, a contracorriente de la creciente hostilidad imperial”.

DESARROLLO CULTURAL EN TIEMPOS DE REDES SOCIALES

Sobre la importancia que la membresía de la UNEAC concede al escenario comunicacional y mediático, en la promoción y jerarquización de los valores de la identidad y de la cultura cubana centraron los debates de la Comisión III “Cultura, medios y redes sociales”.

Los delegados se pronunciaron tanto por la preservación del terreno recorrido en 60 años de cultura, sobre todo en el plano de la memoria histórica y documental, así como por la creación de una cultura en la difusión y la crítica de mejores contenidos, en diálogo con un mundo cambiante, donde los medios no siempre van de la mano de la emancipación humana.

Asimismo, defendieron la idea de que el impacto de las nuevas tecnologías en el ámbito comunicativo exige una adaptación múltiple y plena de creatividad para promover el talento artístico y literario. En este sentido, coincidieron en el papel imprescindible de los intelectuales en formar a un público capaz de discernir con juicio crítico lo culturalmente valioso y auténtico.

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Consideraron, además, que no se debe desligar a los medios de comunicación de las redes sociales, pues son las propias redes sociales medios de comunicación. Cambia el contexto de los medios tradicionales, pero también cambia las competencias que demandan de sus profesionales.

La crítica, un tema que estuvo presente en todas las reuniones de base de la UNEAC, debe tener un mayor papel en la asesoría acerca de la creación y la inserción de ese discurso multimedial soberano de Cuba. Víctor Fowler, destacado intelectual, se sumó a los reclamos de otros delegados sobre la apertura de un canal que narre los sentidos e historias de la Cuba profunda, acotó que «La cultura, debe ser una herramienta, un arma, un escudo y un puente, cuando pensamos en el contexto internacional tenemos que pensar en lo que hacemos, en lo que nos hacen y lo que se ignora de Cuba».

Como parte de la visión siempre novedosa de la UNEAC como vanguardia, la periodista Paquita de Armas, propuso la creación de una sección que se ocupe de las obras de arte que aparecen en las redes sociales, ya que en su opinión muchas son verdaderos momentos de lucidez creativa. «Tenemos que hacer nuestro discurso, por todas las vías, sin censura y con responsabilidad, ello compete sobre todo a las redes», dijo de Armas, en alusión al nuevo terreno mediático que define los gustos y las agendas del futuro de Cuba y el mundo.

Entre los reclamos más inmediatos estuvo la liberalización de las fuerzas productivas en el campo de las artes, que pudieran tener un espacio de realización en el mundo digital. La navegación en sitios nacionales, por ejemplo, fue un punto focal de discusión, pues se abogó tanto por un acceso libre de costos así como por la validación de la radio una vez más como plataforma inmediata, ahora mediante su audio real en la web.

Por su parte, Luis Hidalgo Ramos, locutor pinareño, se refirió en su intervención en la importancia de trabajar en los espacios de la radio y la televisión y saber quién los escucha, qué tipo de público es y qué necesita. En este sentido, habló de la necesidad de repensarse las programaciones televisivas, explotar aún más las producciones de los territorios y colocar en las plantillas informativas contenidos que se realizan en los telecentros provinciales.

Los intelectuales presentes en la sala aseguraron que urge modificar el mecanismo de autopromoción de los medios, combatir la desprofesionalización, buscar nuevas formas de superación, e intentar aplacar el éxodo del personal calificado.

CULTURA Y TURISMO DEBEN IR DE LA MANO

Hacia la autenticidad y la distinción en los productos culturales brindados al turista, instaron los delegados participantes en la Comisión IV: Cultura, turismo y mercado.

Presenciaron los debates Alejandro Gil, Ministro de Economía y Planificación, Juan Carlos García Granda, viceministro del Turismo, Enrique Ubieta, funcionario del Comité Central PCC y otros dirigentes del Ministerio de Cultura y de las organizaciones políticas.

¿Cultura para el turismo o turismo en la vida cultural cubana?; Hoteles y polos turísticos: opciones culturales y ambientación artística; Una mirada a las industrias culturales; Mercado del arte y comercialización; y otros aspectos abordados en el proceso de discusión antes del Congreso, fueron las temáticas que trataron los participantes.

Ahí se abogó por que el visitante pueda acceder e insertarse, de manera orgánica y natural, en la vida cultural del país, y pueda aprehender y disfrutar de la programación habitual y sistemática de las instituciones culturales, incluida en estas, los festivales y eventos que se organizan en las comunidades.

Por lo que es necesario lograr una programación en las instituciones que privilegie y promueva los exponentes artísticos más representativos y de más alta calidad; una planificación de la programación a mediano y largo plazo, que pueda ser conocida por quién desee viajar y pueda reservar con antelación, con ayuda del comercio electrónico y las redes sociales de internet. Igualmente debe producirse una articulación entre conceptos culturales, estrategias promocionales y comerciales.

Además, se pidió mayor formación, preparación y actuación de los denominados animadores de instalaciones y de los encargados de programar y ofrecer música en discotecas, pues no siempre se asocian a la recreación y entretenimiento con el buen gusto y la promoción de auténticos valores culturales. Ello también se da en la selección de las obras de ambientación de las instalaciones que no obedece a rigurosos criterios curatoriales, por lo cual también es necesario prestar atención al diseño de interiores y la ambientación artística para que reflejen los más altos valores de la creación.

Hubo un reconocimiento a la escasez de recursos materiales y financieros para la producción cultural y se ejemplificó con la industria fonográfica, la producción de espectáculos, y los programas de las editoriales que demandan recursos e inversiones con los cuales no se cuenta.

ENSEÑANZA ARTÍSTICA EN EL PAÍS, EL PENDIENTE DE LA GRAN TAREA

La Comisión V analizó la temática relacionada con la enseñanza artística y la relación con los jóvenes creadores, presidida por la actriz Corina Mestre, Premio Nacional de Enseñanza Artística, y en presencia de Kenelma Carvajal Pérez, viceministra de Cultura, y funcionarios del Mined, entre otros participantes.

De izquierda a derecha, Denis Ramírez, actor, y Yuris Nórido, periodista. (Foto: Irene Pérez/Cubadebate)

En el centro de los análisis estuvieron asuntos neurálgicos que hoy afectan el desarrollo de una adecuada formación artística, las cuales no pueden «subordinarse a las contingencias, ni banalizarse en medio de la difícil situación que afronta el país».

Se resaltó la necesidad de convertir a la escuela en un espacio que dote a los estudiantes de los saberes y recursos necesarios para enfrentar la profesión y desarrollar habilidades artísticas. Además de otorgar a la clase el verdadero papel como célula principal del proceso docente, la necesidad de aprovechar al máximo la jornada docente, así como la asistencia obligada de maestros y alumnos y el respeto con rigor de las horas lectivas.

Un tema abordado con profundidad lo fue la necesidad de perfeccionar el actual curso de formación de Profesores Instructores de Arte, por su papel en la formación artística desde tempranas edades, en escuelas y Casas de Cultura. Al respecto Corina Mestre y la viceministra de Cultura, hicieron precisiones de la marcha del nuevo plan de formación de estos y la conveniencia de culminarlo con aquellos que ya son parte de este, pensando en un futuro abrir nuevas convocatorias a partir del estudio y aplicación de un nuevo proyecto, más real y validado por un grupo de artistas cubanos comprometidos con la enseñanza artística.

La necesidad de que los jóvenes creadores, los más talentosos, ingresen a la Uneac, hoy envejecida, estuvo igualmente en el debate. La dirección de la organización reconoce que las nuevas generaciones tienen que convertirse en una de sus prioridades.

JORNADA FINAL

Con la presencia del presidente de los Consejos de Estado y de Ministros clausuró este domingo el IX Congreso de la UNEAC, poniendo fin al proceso orgánico iniciado en el 2018 que sirvió para analizar a fondo las principales dificultades en el funcionamiento de la organización y para que los artistas e intelectuales cubanos plantearan sus preocupaciones.

A la jornada asistieron también Esteban Lazo Hernández, Presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular; Victor Gaute, Jefe de la Oficina de Asuntos Ideológicos del Comité Central del PCC; Alpidio Alonso, ministro de Cultura; Miguel Barnet, presidente de la UNEAC; y los intelectuales Eusebio Leal, Abel Prieto Jiménez y Graciela Pogolotti.

En la plenaria se dio a conocer un dictamen de las comisiones que se debatieron en los siguientes durante los días que se desarrolló la cita.

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