Profunda reforma a la Constitución desde cada cubano

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Con la firmeza de ratificar el carácter socialista de la Revolución, el papel rector del Partido Comunista y los principios de justicia social y humanismo, al Proyecto de Constitución de la República de Cuba, lo vi emprender el camino hacia una profunda reforma en aras de actualizarse, fortalecer la institucionalidad, afianzar el modelo económico social cubano y avanzar.

La nación da este paso sin miedo, confiando en el pueblo –que con el proceso de consulta desde el 13 de agosto y hasta noviembre deviene inédita e inmensa asamblea constituyente–, y en el futuro que tiene de su lado porque va en favor del porvenir, con enfoque dialéctico y realista, larga vista y proyección avanzada.

Siguiendo la prédica de Fidel de cambiar todo lo que debe ser suprimido, la propuesta elimina, aumenta o modifica casi la totalidad de los artículos, respecto a la actual carta magna, que tras cuatro décadas en medio de transformaciones sin precedentes, exige renovación.

En el referido proceso de análisis con el pueblo, cuyo inicio está previsto a 92 años del natalicio del Comandante en Jefe, la fecha es símbolo y compromiso de la responsabilidad que asume cada cubano en el estudio, conocimiento y enriquecimiento de un texto que es de hecho una nueva Constitución, con un alcance superior y contenido más abarcador, ya que a la estructura de la actual ley de Leyes se le incorporarán nuevos títulos, capítulos y un articulado mayoritariamente nuevo, que urge dominar y consultar como pasos importantes para cumplirlo y exigir por ello.

“Este ejercicio de participación directa del pueblo –como enfatizara Miguel Díaz-Canel, presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, e incluirá la aprobación en referendo tras el debate– adquiere relevancia política y será un reflejo más de que la Revolución se sustenta es la más genuina democracia”.

Como se explicara en las recientes sesiones del Parlamento, transmitidas por la Televisión, el proyecto de nueva Constitución no solo incorpora una amplia gama de derechos de los ciudadanos y adquiere mayor desarrollo la igualdad, al agregar la no discriminación por identidad de género, origen étnico y discapacidad, sino que también refuerza las garantías ciudadanas para el debido proceso como el Habeas Corpus, entre otras.

De igual forma prioriza la preservación del medio ambiente y amplía los mecanismos de participación ciudadana en cada municipio, al tiempo que potencia y reconoce a este como la unidad política primaria de la nación y le otorga mayor autonomía, al tiempo que refuerza el papel del Estado en el control de la economía.

 

 

 

Isla de la Juventud
Diego Rodríguez Molina
Diego Rodríguez Molina

Licenciado en Periodismo en la Universidad de La Habana. Tiene más de 40 años en la profesión

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