Preparándonos para la fiera

huracan-ottoAunque los especialistas anuncian una temporada ciclónica moderada o baja, los pineros –al igual que el resto de los pobladores de toda Cuba– nos preparamos para que la o las “fieras” no nos sorprendan como lo hizo el Gustav, el cual quiso devorarnos durante su paso en agosto de 2008 y junto a Ike y Paloma, dejaron una afectación al Estado de 10 000 millones de dólares.

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Aunque los especialistas anuncian una temporada ciclónica moderada o baja, los pineros –al igual que el resto de los pobladores de toda Cuba– nos preparamos para que la o las “fieras” no nos sorprendan como lo hizo el Gustav, el cual quiso devorarnos durante su paso en agosto de 2008 y junto a Ike y Paloma, dejaron una afectación al Estado de 10 000 millones de dólares.

Han pasado los años y todavía lo recordamos como si hubiese sido ayer, es que sus vientos, impacto y los estragos fueron demasiado fuertes para los habitantes de este Municipio, que al parecer ya es pasadizo seguro para estos eventos climatológicos.

Pero a nosotros no nos cunde el pánico, a pesar de que la piel se nos puso como la de las gallinas, lo enfrentamos y salimos airosos al no tener pérdidas de vidas humanas; ello no es fruto de la casualidad sino del nivel de entrenamiento y organización que hemos adquirido desde 1986, cuando el país comenzó desarrollar el ejercicio Meteoro en aras de preparar a los pobladores para enfrentar tales eventos.

No obstante, ya a mediados de los años noventa se generalizó a otros desastres naturales. La esencia de esta movilización -organizada cada año por el Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil (DC)- es elevar la preparación ante un eventual desastre, y comprobar el cumplimiento de lo establecido ante huracanes, sequía, sismos, incendios forestales, enfermedades exóticas y plagas.

Por eso el sábado y el domingo, muchos pineros, a pesar de la lluvia, estuvimos en la poda de árboles cercanos a los tendidos eléctricos, limpieza de zanjas y alcantarillas, recogida de escombros y el aseguramiento de techos.

Actividades prácticas también realizamos para la evacuación del personal que habita en zonas de altos riesgos donde existen factores que pudieran causar pérdidas de vidas humanas y bienes materiales; de igual manera algunos ejercitaron cómo prestar los primeros auxilios, además de priorizar otras acciones vinculadas contra la lucha antivectorial.

La temporada ciclónica comienza el primero de junio y los pronósticos podrían ser diversos, pero en realidad nadie puede asegurar con exactitud cuántos se formarán y cuántos pasarán por nuestro territorio; de ahí que el peligro se mantiene. Por si o por no, los pineros somos previsores, nos preparamos y permaneceremos alertas para cuando llegue la fiera.

 

 

 

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