Cultura Isla de la Juventud

Preciado regalo

Foto: Víctor Piñero Ferrat

Por Lisandra Figueredo Ebanks

A pocas horas de cumplirse 147 años de la salida de José Martí de Isla de Pinos –el 18 de diciembre–, el museo del Monumento Nacional finca El Abra volvió a abrir sus puertas al público, un obsequio a la ciudad de Nueva Gerona en su onomástico 187.

Luego de permanecer cerrado para visitantes durante tres años por deterioro del inmueble, este emblemático sitio luce hoy sus mejores galas, tras una de sus mayores restauraciones, que devuelve a pineros y foráneos la oportunidad de visitar uno de los pocos lugares en Cuba donde el Apóstol hizo estancia.

María Victoria Figueredo Couce, directora del Monumento Nacional,  elogió la calidad de los recursos materiales y la mano de obra empleados, a cargo de la empresa de Flora y Fauna y una brigada del Fondo Cubano de Bienes Culturales.

El entablado de la cubierta, la reparación del granero, el cambio de marquetería, instalaciones eléctricas, pintura, rehabilitación de paredes y el nuevo montaje de los sanitarios dan muestra de la inversión, presupuestada por el Órgano de Gobierno Local.

Documentos y piezas testimoniales de la vida y obra del Héroe Nacional se muestran en los ocho espacios expositivos, donde es posible observar la habitación que ocupó el joven con apenas 17 años de edad, objetos utilizados durante la recuperación de su salud, fotografías de los padres y hermanas, escritos que evidencian el amor y compromiso del más universal de los cubanos con su Patria, así como utensilios de la familia de José María Sardá, catalán y Maestro de Obras graduado en la Escuela Profesional de La Habana en 1865, quien lo acogió en su finca.

Por gestiones de la madre de Martí, las autoridades españolas le conmutan la pena del presidio habanero por la del confinamiento en la entonces Isla de Pinos, donde permaneció desde el 13 de octubre de 1870 hasta el 18 de diciembre del propio año, antes de su destierro definitivo a España en enero de 1871.

El primer libro de visitantes de 1944 y el ejemplar firmado por Fidel  el 17 de febrero de 1960 son otros de los materiales que prestigian las vitrinas del recinto, donde igualmente se testimonia el paso por allí de importantes figuras de la Revolución Cubana como Camilo, el Che, Raúl y varios moncadistas a su salida de Presidio en 1955.

Una de las novedades de la apertura será la creación en los próximos meses de un centro de documentación e información especializada sobre el Apóstol, el cual permitirá a estudiosos y martianos consultar materiales bibliográficos donados, la mayor parte, por la Sociedad Cultural José Martí.

Más de 9 000 personas acuden al año a “la casita de Martí” como la nombran quienes viven en el terruño, que lo vio caminar por las calles de su capital y recuperarse de las heridas por el trabajo forzado en las canteras de San Lázaro durante la cárcel habanera.

Gran regalo para la ciudad en su cumpleaños es esta buena nueva, como es también para los cubanos, y en especial para el pequeño colectivo, integrado en su mayoría por féminas, quienes tienen la honrosa misión de continuar preservando la huella en esta ínsula de un independentista que fuera, a la vez, el primer combatiente antiimperialista de Nuestra América.

 

Foto: Víctor Piñero Ferrat

 

Foto: Víctor Piñero Ferrat

 

Foto: Víctor Piñero Ferrat
Karelia Álvarez Rosell
Karelia Álvarez Rosell

Licenciada en Defectología en la Universidad Carlos Manuel de Céspedes, Isla de la Juventud. Diplomada en Periodismo con más de 30 años en la profesión.

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