Por una sonrisa para el abuelo

Foto: Yesmani Vega Ávalos

La población mayor de 60 años en Cuba crece a ritmo acelerado, esto no es una noticia actual. A estas alturas todos debemos ser conscientes de que el envejecimiento poblacional es una problemática de salud que no se puede enfrentar, pero sí atender.

Estadísticas indican que para el 2030 en el Mayor de los Archipiélagos un 30 por ciento de la población pertenecerá al grupo de personas de la tercera edad, fenómeno que en la Isla de la Juventud se evidencia de forma clara. Hoy el Municipio es el tercero del país con mayor índice de envejecimiento, de ahí que contribuir a la calidad de vida de este grupo etario es una necesidad.

Entre los diversos factores que favorecen a una vejez plena, el entorno afectivo ocupa uno de los roles principales, por ello el doctor Evaristo Delfín Álvarez Almanza decidió convocar a sus estudiantes de segundo año de la carrera de Medicina a crear el proyecto Una sonrisa para el abuelo.

“Hace muchos años esta Isla se llenó de jóvenes que soñaban ver florecer este terruño y echar raíces aquí, esos mismos muchachos en la actualidad conforman una población envejecida en bloque en la que no todos cuentan con apoyo filial y por ello se trasladan a los hogares de ancianos.

“Por otro lado mediante encuestas con nuestros alumnos nos dimos cuenta de que cerca de un 70 por ciento no está relacionado con un adulto mayor en su hogar ni le interesaba la geriatría como fenómeno poblacional; así que coordinamos el acompañamiento entre estudiantes y ancianos del hogar Francisca Navia Cuadrado para potenciar lo que sabíamos que resultaría una experiencia única en el país y muy enriquecedora para todos.

“Queríamos que se creara una confraternidad entre estas dos generaciones, que compartieran elementos de sus tiempos y así nutrirse, que los temas de conversación variaran y que pudieran sentirse como verdaderos abuelos y nietos.

“Así tres veces por semana durante seis meses, desarrollamos este acompañamiento que hoy concluye con la exposición de las experiencias de los muchachos, pero que tenemos previsto retomar el próximo curso e incluso hacerlo extensivo al hogar de ancianos de LaFe y la Casa de Abuelos”.

Brindar un rato de esparcimiento y buena comunicación fue el reto que tuvieron ante sí estos jóvenes, quienes aun no vaticinaban el impacto que llegaría a tener el proyecto en su formación.

“Para mí fue muy conmovedor, en lo particular nunca había estado en el Hogar de Ancianos y gracias a esta idea del profe Delfín tuve la oportunidad de compartir con adultos mayores fuera de mi marco familiar. No somos ajenos a que muchos están carentes de afecto y sentí que nuestra presencia les dio gran alegría porque de forma desinteresada nos acercamos a ellos para escucharlos, reírnos de sus piropos y darles cariño”, señaló la estudiante Nataly Echevarría Ravelo.

Tras escuchar las 28 exposiciones, donde los chicos contaron las historias de vida de los ancianos con quienes compartieron y qué les aportó este ejercicio, trabajadores del Francisca Navia Cuadrado y especialistas del sector de la Salud Pública reconocieron la original presentación de la alumna Roxana Castillo, quien incluso escribió un poema acerca de su vivencia.

Por su parte, el doctor Adrián Batista Valladares, jefe del Departamento del Adulto Mayor y Asistencia Social de la Dirección Municipal de Salud, destacó la importancia de actividades como esta.

“Con ello no solo se mide el impacto de la extensión universitaria en las comunidades donde se puede actuar, sino que también les enseña a los muchachos algo que por lo general se obvia en la carrera de Medicina. Usualmente mientras están estudiando se centran en los pacientes hospitalizados o la atención secundaria, pero los hogares de ancianos quedan olvidados y esta, además de ser una de las aristas más sensible del sistema de salud, también es una realidad inmediata que tendrán que afrontar una vez graduados debido al crecimiento del envejecimiento poblacional.

“Si desde ahora no nos preocupamos y ocupamos por inculcar la atención al adulto mayor en nuestros futuros profesionales, no estamos cumpliendo con su formación integral ni con la sociedad inclusiva que queremos”.

Abuelos en el hogar Francisca Navia. Foto: Archivo
Isla de la Juventud
Yenisé Pérez Ramírez
Yenisé Pérez Ramírez

Licenciada en Periodismo en la Universidad de La Habana

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