Por buen camino marcha la ciencia

Tomada de Internet

En octubre último, en encuentro con exponentes de la comunidad científica del país, el Presidente Miguel Díaz-Canel expresó:

“(…) habrá que estar eternamente agradecidos a la ciencia cubana”,  y aunque sus palabras se enmarcaban en el contexto específico de la creación de las vacunas anticovid, en esa sentencia refrendó el ideal fidelista de que este debía ser un país de hombres de ciencia.

Algo queda claro tras dos convulsos años frente a una enfermedad que se empeña aún por seguir trastocando realidades: que el desarrollo científico es una fortaleza por la cual apostamos.

Y con ello me refiero a todas las esferas, pues el mérito de los profesionales que detrás de un microscopio buscan soluciones en pos de garantizar la salud de la nación es compartido también por  quienes se encargan de analizar datos y estadísticas para ofrecer pronósticos, por los que en plena crisis económica buscan alternativas para hacer de la producción y la soberanía alimentaria mucho más que un anhelo o los que entre códigos y softwares hacen avanzar la informatización de la sociedad.

La ciencia, la tecnología y la innovación constituyeron en estos últimos años el comodín sobre el que Cuba toda puso sus esperanzas y no defraudó. Los ya experimentadísimos especialistas y la juventud renovadora que se ha inclinado por estas ramas, todos tuvieron grandes retos y estuvieron a la altura de lo que de ellos se esperaba.

Cinco candidatos vacunales, tres de ellos ya confirmados como vacunas de probada eficacia, el desarrollo de un prototipo de ventilador pulmonar, el mayor rol e integración de las ciencias sociales en la política de gestión –evidenciado en el proyecto de Código de las familias que pronto será llevado a consulta popular– pudieran parecer logros simples y nada más alejado de la verdad.

En medio de un recrudecimiento de la política hostil hacia Cuba y sumado a la compleja situación económica y sanitaria generada por la covid 19 ha sido la ciencia, a la par de la unidad del pueblo, el navío que ha llevado por buen camino a esta isla caribeña.

Por ello cuando este 15 de enero se celebre el Día de la Ciencia Cubana será momento de retomar las palabras de nuestro Presidente y decir gracias a los hombres y mujeres que hacen del pensamiento y la investigación más que una tarea, con la férrea convicción de que en su hacer está el presente y el futuro.

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Ciencia y Tecnología Isla de la Juventud
Yenisé Pérez Ramírez
Yenisé Pérez Ramírez

Licenciada en Periodismo en la Universidad de La Habana

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