Planificación desde los protagonistas

Foto: Archivo.

Para los que dudaban de las transformaciones que tienen lugar en nuestro país, las asambleas de trabajadores para la preparación del plan 2020 son un buen ejemplo del perfeccionamiento del quehacer económico y social, donde los protagonistas son los encargados de definir, de acuerdo con sus potencialidades, cómo llevar adelante sus metas productivas y de servicios.

Sin embargo, la planificación desde abajo no está exenta de dificultades como el recrudecimiento del bloqueo imperial y la falta de liquidez de divisas, las cuales deberán enfrentarse con la iniciativa creadora y el aprovechamiento óptimo de los recursos disponibles en cada colectivo laboral.

Un principio insoslayable estará encaminado al incremento de las producciones con calidad exportable y el aseguramiento a la economía interna, principalmente en los alimentos, el transporte, la salud, el turismo, la informatización de la sociedad, la vivienda, los medicamentos, entre otras ramas.

Dada la importancia concedida por el país a este proceso, resulta inexplicable que el territorio solo haya llegado a efectuar el 77 por ciento de los 635 encuentros previstos.

Son notorios los incumplimientos en el sector del Comercio, la Gastronomía y los Servicios, Transporte, Turismo, Alimentaria,  Pesca, entre otras causas porque dependen de la entrega de las materias primas.

Aquí es significativo el encadenamiento productivo tan necesario en los tiempos que corren, incluidas las actividades del sector no estatal.

Ya en comentario anterior hicimos alusión a los grandes inventarios que presenta la empresa agroindustrial Jesús Montané Oropesa, en especial de pulpas de puré de tomate, guayaba y mango; sin embargo, se exhiben en las tiendas de comercio minorista productos traídos de otras provincias, de menor calidad y a precios superiores.

Si bien el proceso marca el definitivo paso de no mostrar indicadores que vienen desde arriba, habrá que seguir perfeccionando un instrumento que a la larga redundará en beneficio del desarrollo.

Otra novedad que aquí no anda muy bien es lo relacionado con los proyectos de desarrollo local, a partir de materias primas propias del territorio, tema que el país ha dado una esencial prioridad.

Aún queda camino por andar y los encuentros obreros no cesarán hasta la discusión del plan definitivo en los meses de octubre y noviembre, siempre teniendo en cuenta el criterio de la base y ahí los trabajadores tendrán otra vez la oportunidad de debatir y proponer, una manera sabia de avanzar en medio de un mundo globalizado y neoliberal.

 

Isla de la Juventud Opinion
Pedro Blanco Oliva
Pedro Blanco Oliva

Licenciado en Literatura y Español en la universidad Carlos Manuel de Céspedes, Isla de la Juventud. Diplomado en Periodismo con más de 40 años en la profesión

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