Pintar de rojo la vida

Donacion-sangrePor las venas de Rolando fluye sangre de personas desconocidas o quizás, cercanas a él. Eso no lo sabe, pero lo importante es que gracias a ellas hoy se encuentra vivo.

 

Donacion-sangre

Fotos: Archivo

Por las venas de Rolando fluye sangre de personas desconocidas o quizás, cercanas a él. Eso no lo sabe, pero lo importante es que gracias a ellas hoy se encuentra vivo.

Todos los días un promedio de diez pacientes son transfundidos en el hospital general docente Héroes del Baire mientras en el Banco de Sangre municipal –incluyendo al carro móvil– estudiantes, trabajadores y amas de casa, en gesto voluntario, donan el tejido líquido.

Probablemente usted escuche a menudo acerca de las donaciones de sangre y desconoce que la suya puede hacer la diferencia entre la vida y la muerte de muchos, por ello, Cuba dedica del seis al 14 de junio de cada año una Jornada de Homenaje a los donantes.

Al rojo vivo

“La primera condición para donar es ser saludable y tener más de 18 años. Después del consentimiento informado se le realiza un examen físico y se procede a la extracción de 450 ml de sangre, la cual es depositada dentro de una bolsa de plástico que contiene anticoagulantes y soluciones nutrientes”, explica Einy Nápoles Ortiz, subdirectora del referido banco en el territorio.

Y agrega: “Tenemos además 176 donantes especiales activos, a los cuales se les realiza un chequeo profundo porque donan 24 veces al año mediante plasmaféresis“.

Este proceso no afecta en lo absoluto el funcionamiento normal del sujeto pues el volumen de sangre sustraída se restituye de manera natural al poco tiempo y, los hombres y las mujeres deben conceder la sustancia cada tres y cuatro meses, respectivamente, tras su primera ofrenda.

Viviana Rodríguez Morales, licenciada en Medicina Transfusional y especialista del centro, destaca la incorporación en las últimas semanas de jóvenes al programa, siendo la gran mayoría alumnos de la Universidad de Ciencias Médicas de la Isla.

El estudiante de quinto año de Medicina, Jonny Peña, tras socorrer con su sangre a alguien querido por él, se decidió a contribuir a la tarea pues “así ayudo a muchas personas y esa ayuda también me la pueden dar cuando sea yo el necesitado”, alega el joven de 24 años.

“Me siento muy bien haciendo esto porque es importante para la salud cubana”, subraya Yoleidys Fernández, de 29 años, quien ha realizado más de diez donativos en representación de su Comité de Defensa de la Revolución (CDR) en Camino 29, la cual recibe al terminar el procedimiento varias recomendaciones por la técnica a cargo.

El gastronómico José Martí Molina es contribuyente hace más de dos décadas y sus dos hijos de 21 y 30 años siguen su ejemplo, como tradición familiar para auxiliar a las personas necesitadas y así formar parte de los más de 1 000 donantes existentes en suelo pinero.

Personas como Gregorio Martínez se hallan en los centros de trabajos, en el barrio y en el seno familiar, quienes movilizados por los CDR desde 1962, son reconocidos por las 50 y 100 donaciones efectuadas, garantizando el suministro a la unidad hospitalaria para beneficio del pueblo.

Los salvavidas

“Tal vez sin ellos saberlo, salvan vidas, eso no tiene otra explicación. ¿Cómo no voy a estar agradecido? Dicen los médicos que volví a nacer el 30 de mayo después de un accidente y las transfusiones decidieron en eso de manera significativa, si no hubiera sangre donada de mi grupo sanguíneo (A+), no estuviera vivo”, expresa Rolando Díaz, de 64 años, trasfundido 13 veces de glóbulos rojos y plasma.

La transfusionista del hospital Adelaida Sanz Rodríguez subraya que todos los días su departamento atiende por distintas causas como sangramiento digestivo, operaciones quirúrgicas, anemia post parto, a pacientes con trastornos en la coagulación, ciclémicos, entre otros.

Yelenys Osorio es una de ellas, a quien se le administró fluido sanguíneo de A+ por un fibroma sangrante. “Desarrollan una buena acción y gracias a ellos nosotros podemos transfundirnos sin contratiempos y les estoy muy agradecida”, sentencia la fémina de 38 años de edad.

Casi nunca, esos seres humanos se detienen a pensar en los disímiles empleos de su acción. Sin embargo, más allá de los usos hemoterapéuticos que tienen las donaciones, constituyen un componente esencial en la elaboración de vacunas y fármacos de gran impacto en el mundo.

“Se envían a la planta de sueros y hemoderivados en La Habana, pues del plasma se obtienen diferentes medicamentos como la albúmina, el gamma globulina antitetánica, intraglobina, entre otras”, manifiesta la subdirectora del banco y acota: “En el primer trimestre del año enviamos 488 litros de plasma para la industria farmacéutica”.

Por tanto, no basta con dedicar un día o una jornada a estimular la actitud de los donantes voluntarios. Es indispensable reconocerla siempre y cautivar a los más jóvenes para pintar de rojo la vida.

 

 

 

Comparte esta noticia:

{loadposition botonessociales}

 

{loadposition tabfinal}