Paso al frente desde el barrio

Producir alimentos en patios y parcelas es la convocatoria de la Dirección Nacional de los Comités de Defensa de la Revolución, la Federación de Mujeres Cubanas y la Central de Trabajadores de Cuba, a cederistas y federadas desde la comunidad.

Ante la etapa compleja que vive la Isla de la Juventud, como toda Cuba, debido a los enemigos SARS-CoV-2 y bloqueo económico, comercial y financiero estadounidense, resulta fundamental el empeño de los vecinos en el movimiento Desde el barrio cultiva tu pedacito.

‟Si se trata la tierra con amor, esta te recompensará”, dice orgulloso Rodolfo. Foto: Yunaisy Castellanos Izquierdo

En tan noble contribución sobresale Rodolfo Castellanos Alba. Conocido por la mayoría como Catey, hace años −ahora con mayor ímpetu− este hombre nacido “pega’o a la tierra” dedica su tiempo extralaboral a la siembra de viandas, frutas, condimentos frescos, plantas medicinales y aromáticas en la pequeña parcela aledaña al edificio donde vive en calle 41 entre 22 y 24, en Nueva Gerona.

“Son notables los beneficios de esta modalidad agrícola para el autoabastecimiento familiar. Siento gran satisfacción al compartir cuanto cultivo con quienes lo necesitan. Si alguien se acerca en busca de manzanilla o naranja agria, por ejemplo, para aliviar algún malestar, hasta yo me siento bien. Cuando se trabaja con amor la tierra es agradecida; quizá por esa razón he obtenido yucas y boniatos gigantes”, enfatiza sonriente y la mirada delata su orgullo.

También Iris González Hernández, su esposo y otros vecinos del CDR 5 de la zona 50, en la ciudad cabecera, justo en 43 entre 28 y 30, se han sumado a este llamado que forma parte de las iniciativas sustentables para aumentar la agricultura urbana, sustituir importaciones, minimizar los efectos del bloqueo y resistir los desafíos de la COVID-19.

Iris alimenta cada tarde a sus conejos después de regar el huerto. Foto: Yunaisy Castellanos Izquierdo

Ellos han cedido parte de su terreno −con plátano, aguacate, guayaba, mango…− al fomento de patos, gallinas y conejos, excelentes en la obtención de carne a corto plazo.

“Hace tiempo las frutas, viandas y carnes que consumimos salen de aquí del patio. Aportar nuestro grano de arena cultivando desde el barrio nos reconforta, así alimentamos al cuerpo y al espíritu.

“Contamos con el legado magnífico de Fidel y somos genios creciéndonos ante las dificultades”, alegó Iris tras instar al resto de los pineros a sumarse.

Disímiles son las ventajas del movimiento: puede cultivarse el año entero, son aprovechables todos los espacios dentro o cerca de casa y pueden emplearse los desechos generados en el hogar, por citar algunos.

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