Para hacer más placentero el verano

Yuniesky

Por Yuniesky La Rosa Pérez

Un entusiasmo desbordante se percibe siempre en la población cada vez que arribamos a la etapa veraniega. Los deseos de disfrutar de las diversas opciones recreativas, deportivas y culturales programadas para ese período, ya sea en el campismo, las playas, los ríos y otras bondades que nos regala la naturaleza, ocupan el primer lugar en la agenda de cada familia.

Yuniesky 

 

Por Yuniesky La Rosa Pérez


 

Logotipo del verano-webUn entusiasmo desbordante se percibe siempre en la población cada vez que arribamos a la etapa veraniega. Los deseos de disfrutar de las diversas opciones recreativas, deportivas y culturales programadas para ese período, ya sea en el campismo, las playas, los ríos y otras bondades que nos regala la naturaleza, ocupan el primer lugar en la agenda de cada familia.

Las calles permanecen adornadas todo el tiempo con el incesante ir y venir tanto de visitantes como de los pobladores locales que pretenden aprovechar minuto a minuto estos 60 días fuera de lo común en su calendario.

Sin duda, esta época del año es oportuna para compartir con la familia y amigos, mientras que para la mayoría de los niños, adolescentes y jóvenes significa el bálsamo ideal después de unos largos diez meses de estudios.

Un gran número de personas prefiere viajar para visitar a familiares y amigos residentes en otras provincias, otros en cambio, sobre todo jóvenes, mantienen bien activo el espíritu aventurero y recorren el país en busca de nuevos episodios y descubrimientos.

Por supuesto, en septiembre cuando nos reencontramos en las escuelas y centros laborales siempre tenemos nuevas historias para contar.

Sin embargo, a la par de la diversión y del tiempo que dedicamos al esparcimiento es necesario velar, también, por algunas medidas de seguridad que garantizarán el disfrute pleno de las vacaciones.

Todos conocemos la preferencia de la población por disfrutar de las playas y sus encantos, la cercanía de estas a la capital pinera es una característica que distingue al territorio y permite acudir a los balnearios no solo en transporte automotor, también en carretones de caballos, bicicletas, bicitaxis y hasta caminado. Esto provoca un conglomerado adicional en las vías, un trasiego que obliga a extremar la atención y la responsabilidad de quienes circulan por calles y carreteras.

Es preciso destacar, además, las disímiles peñas deportivas que surgen en los barrios para la práctica de deportes, y es que los jóvenes optan por aprovechar las tardes ejercitando su cuerpo con el fútbol, el voleibol, béisbol, baloncesto y otros atemperados a los grandes eventos como las recién finalizadas Eurocopa de fútbol y la Liga Mundial de Voleibol, y los ya inminentes Juegos Olímpicos de Londres 2012.

Como no se disponen en la mayoría de los casos de terrenos adecuados para tales prácticas, cualquier espacio abierto e inutilizado se convierte en un verdadera cancha de competencia; otra sugerencia para mantener los ojos abiertos, pues siempre detrás de una pelota viene un niño, un joven y hasta un adulto.

Otro asunto que reclama la atención de los pineros son las lluvias derivadas del clima veraniego. Las precipitaciones muy reiteradas intervienen en la proliferación del Aedes aegypti mientras no seamos capaces de eliminar cuantos depósitos artificiales aparezcan en nuestro entorno. Realizar de manera correcta el autofocal familiar y laboral nos dará la posibilidad de acorralar al pequeño e insoportable morador de las sombras.

Con las lluvias vienen los truenos, rayos o descargas eléctricas como prefiera llamarlo usted, por eso siempre resulta necesario estar alertas para salvaguardar los equipos electrodomésticos del hogar y los ubicados en los organismos, entidades e instituciones donde laboramos.

No quería concluir este comentario sin dejar de referirme a las indisciplinas sociales que nada tienen que ver con nuestra idiosincrasia, cultura y tradiciones. Los cubanos somos gente alegre, simpática, hospitalaria, amante de las fiestas y con grandes dotes de solidaridad, honestidad y valentía, por lo que el disfrute deberá ser con orden.

Sabemos diferenciar lo bueno de lo malo, es por eso que sería lamentable arruinar, con actitudes irresponsables y fuera de lugar en esta sociedad, el bienestar de otros que como nosotros merecen pasar un momento agradable.

Vamos a disfrutar juntos como esa gran familia que es Cuba, divirtámonos sanamente con las propuestas programadas y con las opciones que nosotros mismos seamos capaces de crear; de seguro  tendremos un verano con más.

 

 

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