Ojos sanos para divertirse mejor

Una vez más el verano es tópico en nuestro semanario, pero esta vez no se trata de sus opciones de recreación, sino de una enfermedad que tiende a aparecer durante esta temporada: la conjuntivitis.

Consistente en la inflamación de la capa conjuntiva -membrana mucosa que recubre el interior de los párpados-, la conjuntivitis puede ser de tipo bacteriana, viral, alérgica, por cuerpo extraño o traumático.

Entre su sintomatología, es conocido el enrojecimiento y lagrimeo abundante de los ojos, ardor, picazón, sensibilidad a la luz y en ocasiones dolores de cabeza y fiebres, por lo cual se hace necesario acudir al médico.

Otro de los motivos por los cuales ante la presencia de sospecha de esta enfermedad se debe buscar tratamiento especializado de inmediato, es por su alto grado de contagio además de que aunque no compromete la capacidad visual a largo plazo, pueden existir complicaciones que conlleven a una conjuntivitis de tipo hemorrágico.

Y aquí retomamos un poco lo del verano, pues según especialistas este padecimiento es más frecuente en áreas costeras de países tropicales con altas temperaturas y humedad, datos consistentes con nuestra ínsula.

La playa y la piscina son sitios casi de obligada visita durante las vacaciones, lo que las transforma en escenarios idóneos para el esparcimiento recreativo y la transmisión de la enfermedad, que no hace distinciones en la edad de las personas afectadas y aprovecha el contacto interpersonal y las microgotas de saliva para su propagación.

Según se dio a conocer en el diario Juventud Rebelde, “desde finales del mes de mayo de este año en Cuba se ha generado un proceso infeccioso de conjuntivitis”, y aunque en la Isla aún no se percibe con gran intensidad, estamos obligados a estar cada vez más atentos, cuidadosos y extremar las medidas higiénicas para evitar a toda costa un brote, sobre todo teniendo en cuenta que su período de incubación es solo de ocho a 48 horas.

Entre las acciones que se pueden llevar a cabo una vez que se presenta la enfermedad están los lavados oculares de arrastre -de adentro hacia afuera-,  evitar tanto los maquillajes como las lentes de contacto, la aplicación de compresas frescas con agua hervida o suero fisiológico y lavarse bien las manos con agua y jabón.

Pero ojo, estas son solo medidas para contribuir al proceso curativo, la administración de analgésicos en aras de disminuir el dolor, antihistamínicos para aliviar el escozor y colirios antibióticos  dependen solo de los facultativos y no deben emplearse remedios caseros que pudieran agravar el cuadro clínico.

Con estos cuidados los pacientes terminan curándose usualmente en una semana y pese a que en ocasiones la conjuntivitis termina aliviándose sola, su tratamiento previene el contagio.

Por ello ya estamos alertados, arreciar las medidas higiénico sanitarias no es solo un llamado de las instituciones de salud, es también un deber nuestro si queremos tener nuestra vista cien por ciento enfocada en un verano de calidad.

Opinion Salud
Yenisé Pérez Ramírez
Yenisé Pérez Ramírez

Licenciada en Periodismo en la Universidad de La Habana

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