No perder nada, si pudiera servir de alimento

¿Habrá algún tratamiento o conservante que detenga el deterioro del melón luego de extraer su semilla? Encontrarlo permitiría aprovecharlo en la industria.

En la Unidad Empresarial de Base (UEB) de Semillas me hablaron de él. Lo caracterizaron como una persona de gran corazón y productor elite, de esos con quienes se puede contar para que en nuestra Isla haya cada vez más alimentos.

“Tenemos toda la semilla de frijol necesaria para garantizar esta cosecha de frío”, adelantó Raunel Suárez Alfonso, comercial de esa entidad, y agregó: “La mayor parte producida por Javier Soto Bouza, quien vive a mano derecha, frente al Combinado Lácteo, en La Fe”.

Apunté las coordenadas y al otro día estaba hablando con este integrante de la cooperativa de créditos y servicios José Martí.

Javier acumula más de diez años –según me hizo saber– como productor especializado en semillas. Para la cosecha iniciada aportó dos tipos de frijol colorado y una del negro.

Para lograrlo, con la calidad requerida, tuvo en cuenta varios factores que no todos cumplen de forma adecuada: “Uso semilla certificada, para que salga con la mejor calidad. En esos trajines, la atención es lo principal. Que no le falte el agua cuando la necesita, los fertilizantes… Y no es poco: para garantizar la del 2021 debo sembrar cuatro caballerías de frijol, sin contar las de tomate y melón”.

Son para sembrarlas en noviembre, pero hay que empezar a mediados de septiembre “para que –como bien especifica Javier– la tierra pudra y bote la fiebre. No es arar, picar y sembrar al otro día”.

Cuatro de sus hijos lo acompañan junto al surco, otros cinco trabajadores de experiencia refuerzan todo el año.Y con esa tropa desarrolla siempre una misma estrategia: “…dos años siembro frijoles en una parcela y luego la dejo descansar otros dos. Le suelto el ganado y esa tierra, de forma natural, se fertiliza”.

Para el melón y el tomate su estrategia es otra. Busca tierras nuevas, o que estén muy descansadas.

Llegamos al punto en que me revela lo que en la UEB de Semillas me habían adelantado sobre su sensibilidad humana: “La semilla de melón… traemos la máquina, despulpamos y luego va para unos tanques a soltar el jugo residual. Luego, para la Empresa, al secado final; el proceso gordo lo hacemos a pie de surco, en Guayabo. Y mire… si hay algo que me ha dolido es… ver cómo se pierde el jugo de melón y la cáscara. Molemos tres o cuatro carretas y tenemos que trasladarnos de lugar porque los tractores se atascan.

“Aunque se han hecho intentos para aprovechar esos desechos, inclusive por la Empresa Agroindustrial, hasta ahora no encontramos la solución, y no estamos en momentos como para perder nada, si pudiera servir de alimento”.

 

Isla de la Juventud

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