No al síndrome del pichón

Durante el intercambio en la comunidad Los Mangos. Foto: Yoandris Delgado Matos

Este recorrido abarcó las comunidades Los Mangos, el Internado, La Isabel y el poblado La Reforma. Lo encabezaban la presidenta del Consejo de Defensa Municipal, Zunilda García Garcés, y el vicepresidente, Liván Fuentes Álvarez, quienes se hacían acompañar por otras autoridades y dirigentes de entidades relacionadas con el objetivo a cumplir: un cara a cara con los habitantes de cada uno de estos enclaves productivos.

El método o estilo de trabajo fue el mismo en cada lugar. Nada de apuntar en una agenda para dar respuesta en otro momento, sino como decimos en buen cubano “de la mata a la lata”. Cada planteamiento o problema formulado tuvo la respuesta inmediata por quien debía aportar la solución.

Varios conceptos fueron esclarecidos siguiendo estas pautas: el acceso a La Fe no está restringido, puede entrar o salir quien lo necesite, pero nadie debe ir por un motivo que no sea imprescindible.  No se venderá este mes el arroz liberado, como se pensó en un primer momento; pero la existencia en reserva nos asegura el de la canasta familiar normada aunque no recibamos reposición inmediata. No obstante, resulta indispensable “estirar” la asignación que recibamos, usar más el ingenio, la creatividad, buscar soluciones y que –por el momento– no sea el plato centro de cada comida.

El país no produce tanto arroz, la oferta internacional es ahora muy insegura y nuestra propia capacidad de pago está restringida. Para contrarrestarlo, ya tenemos 100 hectáreas sembradas y se trabaja para duplicarlas.

En cuanto a chucherías, queso, jamonada, yogur de soya y otros, la orientación es dar prioridad a enfermos, niños y ancianos cuando estos no sean suficientes para todos en su distribución.

Como centro del intercambio con pobladores estuvo la necesidad impostergable de incrementar, y a la mayor brevedad, el cultivo de alimentos de ciclo corto, que llevemos a la mesa en unos tres meses.

“La guerra contra el nuevo coronavirus, y enfrentados a un bloqueo total, se gana cuidando nuestra salud y sembrando alimentos”, puntualizó la también Primera Secretaria del Partido, y agregó: “Le da mayor sentido al transcurso de cada día, nos permite hacer ejercicios, combatir el estrés y sobrevivir en mejores condiciones.

“Las viandas, frutas y los vegetales sembrados debemos imaginarlos como una trinchera permanente; ahora nos garantizarán el futuro inmediato, pero también lo que pudiera venir, por duro que sea, y a enfrentar en otro momento”.

Por último, y no menos importante, fue la precisión formulada por Liván Fuentes, también presidente del Gobierno local: “La Isla debe alcanzar la soberanía alimentaria por sí misma, buscando pesar cada vez menos en el balance del país. Cuanto menos tengan que enviarnos, más ayudamos a consolidar nuestro sistema social socialista haciéndolo inexpugnable, próspero y sostenible.

“Cada uno debe preguntarse qué estoy aportando cada día, qué hago por los demás; y esperar solo lo que sea capaz de producir, de merecer y recibir. Lo de pichones esperando porque nos pongan los alimentos en la boca no va ni puede ir con nosotros. Estamos orientando cómo enfrentar la dura situación actual, no es la primera que confrontamos. Aquellas fueron vencidas, esta lo será también con el apoyo y el esfuerzo decidido de todos…”

El Internado. Foto: Yoandris Delgado Matos
Los Mangos. Foto: Yoandris Delgado Matos
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