Muchachas apuestan a la Patria

Fotos: Víctor Piñero Ferrat

“En los Andes puede estar el pedestal de nuestra libertad, pero el corazón de nuestra libertad está en nuestras mujeres”

José Martí

Con esa máxima martiana dieron sus primeros pasos en bien de la defensa de la patria una veintena de jóvenes que harán valer su desempeño en las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR).

Fue una jornada llena de patriotismo y amor, por decirlo de alguna manera, en franco compromiso con la patria y demostrativo de una decisión que pone bien en alto el rol de la mujer en la historia de un país que siempre las tuvo como protagonistas.

Un ajetreo inusual se apoderó del Comité Militar, primera parada de este día de familiarización, y donde el mayor Adrian Martínez Rojas, su jefe, explicó sobre las bondades que el Estado cubano proporciona a estas muchachas que decidieron ingresar al Servicio Militar Voluntario Femenino (SMVF).

Todas dieron su complacencia por las oportunidades que se abren para su futuro, entre las que sobresalen poder escoger la carrera deseada en la Educación Superior, luego de cumplir sus 14 meses de preparación militar.

EN SU CAMPAMENTO

La expectativa iba creciendo en la medida que se acercaba la comitiva al Sector Militar Especial, allí las esperaba el coronel Alexis Rafael García Delgado, quien les dio la bienvenida y habló sobre cómo serían sus vidas dentro de la institución.

Luego conocerían las condiciones de vida que les esperaba, incluido el club para soldados y sargentos, así como las instalaciones dedicadas a los servicios médicos, por cierto, de magníficas condiciones.

MADRES Y  FUTURAS SOLDADOS

La satisfacción por parte de los familiares que acompañaban a las chicas no dejó lugar a dudas de su aprobación ante tan grande compromiso.

Así lo corroboró Bárbara Reinoso López, quien entregó en manos de la patria a sus dos hijas Yaniset Ponce Reinoso, de 22 años y Yaimaris, de 19.

“Es un orgullo para mí, dice, pues ellas forjarán su futuro con disciplina, orden y cumpliendo sus deseos de hacer una vida militar”.

Otro ejemplo a seguir es el de Yoanis Guerra Vera, quien en sus años mozos pasó por igual experiencia y ahora en tiempos diferentes su hija vivirá una etapa trascendental en su vida.

“Ella siempre aspiró a ser militar, porque no se despegaba de su padre, teniente coronel Simeón Rodríguez Núñez, quien dedicó toda su vida a las Fuerzas Armadas Revolucionarias.

“Realmente todas las madres aquí presentes agradecemos esta oportunidad que le da la Revolución a nuestras hijas y nos toca  hacer que cumplan esta nueva misión con honor”.

Por su parte su niña, Marcia Durán Guerra, señaló que asumirá esta nueva responsabilidad con el ejemplo de su papá, quien la inspiró a ser siempre disciplinada y cumplidora.

Ahora ellas comienzan una nueva etapa de sus vidas, de la cual saldrán mejor preparadas para defender a su patria y forjar un futuro que en nuestro país se presenta halagüeño para todos los jóvenes.

Y cierro nuevamente con el Maestro, cuyas palabras nunca pierden vigencia, cuando sentenció: “Mucho hemos de hacer nosotros los hombres para merecer a estas mujeres; mucho han de hacer ellas para complacer a la patria que las contempla”.

Añado por lo que vi que esas muchachas imprimirán una nueva dosis de cariño y amor, y demostrarán una vez más que las mujeres cubanas son protagonistas de una obra que las dignificó desde la manigua redentora.

Bárbara orgullosa por el paso dado por sus “niñas”

 

Yoanis y Marcia, experiencia trasmitida de madre a hija

 

Ellas imprimirán constancia y amor a la defensa de la Patria
Isla de la Juventud
Pedro Blanco Oliva
Pedro Blanco Oliva

Licenciado en Literatura y Español en la universidad Carlos Manuel de Céspedes, Isla de la Juventud. Diplomado en Periodismo con más de 40 años en la profesión

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