Mirada noble desde Argelia (+Fotos)

Qué alegría me da cada vez que hablo con algún conocido, es como si me estuvieran recargando las pilas, cómo extraño a mi islita, pero ya casi termino, espero estar pronto en mi Cuba.

Foto: Tomadas de Facebook

Y como un torrente, cuyo curso de agua tiene un cauce rápido, me comenta emocionada mediante la red social WhatsApp la licenciada en Enfermería Lidia Collado Hernández, trabajadora del hospital general docente Héroes del Baire y quien desde octubre del 2017 ejerce en el hospital clínico quirúrgico de Oftalmología, en Delfa, Argelia.

Siento que no puede contenerse. Por momentos se corta la comunicación, pero ella sigue del otro lado del teléfono desanudando las historias tejidas en este país, considerado uno de los más importantes del mundo árabe, ubicado en el continente africano y que limita al norte con el mar Mediterráneo.

Entonces recordé a la profesional responsable y comprometida, la madre y esposa excepcional, la amiga incondicional, la muchacha natal de San Cristóbal, la artemiseña jaranera y pinera de corazón, que contagia a quienes la circundan con su alegría.

El proceso de adaptación fue complejo debido a los hábitos, costumbres y estilos de vida diferentes, las elevadas temperaturas en verano y los inviernos largos, incluyendo las nevadas.

Hospital clínico quirúrgico de Oftalmología, en Delfa. Foto: Tomadas de Facebook

Todo el personal asistencial que labora en el hospital es cubano, excepto un médico y otros trabajadores de apoyo que son argelinos, con los cuales tenemos las mejores relaciones.

Iniciamos cada jornada con la entrega de guardia, valorando los casos atendidos y evoluciones de los operados en el día anterior, así como las perspectivas para cada jornada, participo en la distribución y organización del recurso humano para los diferentes servicios porque me desempeño como coordinadora de Enfermería del hospital; además de la supervisión en la sala, la consulta y el quirófano con vistas a garantizar una asistencia médica con calidad y satisfacción de los pacientes.

Los pacientes agradecen la asistencia del personal cubano. Foto: Tomadas de Facebook

La labor culmina como a las cuatro de la tarde aunque en muchas ocasiones por necesidades en el servicio trabajamos más horas ante urgencias oftalmológicas; además cubro otras actividades vinculadas a la enfermería en cualquiera de las áreas cuando existen dificultades con el personal, ya sea por enfermedades o vacaciones.

Foto: Tomadas de Facebook

En la parte no asistencial llevo la actividad como secretaria, control y custodia de la documentación que se genera en la brigada, como la de control interno de la institución. Una vez concluida la jornada laboral regresamos a la residencia, y ahí, ya sabes, a realizar  nuestros quehaceres, ver televisión, entretenernos con algún juego de mesa, algún que otro ejercicio y contactar con la familia que tanto se extraña.

Las patologías más atendidas son catarata, glaucoma, estrabismo, las asociadas a la retina y enfermedades de la cornea. Laboramos acá cerca de un centenar de cubanos, soy la única pinera en el hospital, aunque no en la provincia, pero se encuentran en centros un poco más distantes.

La distancia no impide la celebración de fechas históricas y acontecimientos importantes de Cuba. Foto: Tomadas de Facebook

También hemos tenido algunos momentos de esparcimiento y recreación. Acá visité el desierto y monté hasta camellos, fue comiquísimo, no podía perderme la oportunidad de disfrutar esta experiencia, incluso, vivida por nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro, creador de la misión médica aquí.

Visitar el desierto ha sido una valiosa experiencia vivida por la enfermera Lidia. Foto: Tomadas de Facebook

Esta no es mi primera misión, anteriormente estuve en Guatemala por dos años, al igual una experiencia muy bonita y humana. En Argelia a pesar de tener culturas diferentes, el hecho de respetarnos ha posibilitado una favorable fluidez laboral. ¿Cómo nos las arreglamos con el idioma? Contamos con traductores para los momentos más difíciles que se nos puedan presentar.

Los profesionales argelinos tienen una valoración muy buena acerca de nuestro trabajo, hemos logrado una adecuada interrelación; a ello se suma el proceso de formación de algunos, al recibir toda la docencia y experiencia del  personal cubano. En estos momentos solo uno de ellos labora con nosotros.

¿Anécdotas?, muchas, a pesar de la barrera idiomática apreciamos  la gratitud y felicidad con que se van los pacientes luego de llegar al centro hospitalario con una dificultad visual importante, incluyendo  la ceguera, se retiran con visión y agradeciendo infinitamente al pueblo y gobierno cubanos.

Recuerdo a una paciente que no veía nadita, nadita, debido a su padecimiento de cataratas y después de haber sido intervenida quirúrgicamente, al devolvérsele la vista, lloraba de la alegría y casi nos suplicaba que nos mantuviéramos en Argelia, que nunca nos fuéramos para devolverles la visión a otras tantas personas afectadas.

Ahí, ante acciones similares, a una se le engrandece el pecho, siente que ha valido la pena tantos años alejada de la familia y la  Patria, porque llevas salud y esperanza a quienes más lo necesitan.

¿Y Cuba?

Siempre la tenemos presente, todos los días diría yo, no solo por la comunicación que tenemos diaria con los familiares sino por las informaciones que nos llegan mediante el Ministerio de Salud Pública, la sede de la misión médica en Argelia, de nuestro propio presidente Miguel Díaz-Canel y Cubavisión Internacional, incluso, hasta por las redes sociales.

Todas las semanas realizamos matutinos, espacios en los cuales recordamos las fechas históricas y eventos más importantes del país; además de las actividades culturales; estas son también otras de las maneras de tenerla bien cerca.

¿Lo que más extraño? ¡Ay, mija!, creo que despertar y amanecer junto a mi familia, el calor humano de la gente, los compañeros de trabajo, la solidaridad, la jocosidad, aun en medio de las adversidades y necesidades debido al bloqueo estadounidense; siempre mantenemos la añoranza por nuestra Patria.

A mi regreso llevaré el orgullo de haber cumplido con la honrosa misión que me fue encomendada, de ser miembro del ejército de batas blancas que colaboró en este hermano país, siendo continuidad de aquella primera brigada médica que arribó acá hace 58 años, por iniciativa del querido Fidel, quien siempre puso la mirada en los más desvalidos.

Durante los últimos diez años, más de un millón de niños argelinos han nacido en manos cubanas, más de 14,9 millones de consultas médicas han sido ofrecidas, casi un millón de intervenciones quirúrgicas. La colaboración médica cubana en Argelia ha logrado una reducción considerable de la tasa de mortalidad neonatal en las instituciones donde se labora, que ha llegado a ser de 9,5 x 1 000 nacidos vivos, así como también una importante reducción de la mortalidad materna. Miles de hermanos argelinos han recuperado la vista en cuatro magníficos hospitales oftalmológicos Amistad Argelia-Cuba, donde trabajan casi 300 profesionales cubanos de esta rama.

 

Isla de la Juventud Salud
Karelia Álvarez Rosell
Karelia Álvarez Rosell

Licenciada en Defectología en la Universidad Carlos Manuel de Céspedes, Isla de la Juventud. Diplomada en Periodismo con más de 30 años en la profesión.

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