Mi sueño es Cuba

Con este testimonio de Carlos Efrén Herrera Samayoa, un nicaragüense que estudió en Isla de la Juventud, iniciamos la publicación de trabajos en ocasión al aniversario 40 de la educación internacionalista

Yo tuve el honor, el decoro, de haber llegado a Cuba un 26 de agosto de 1989 con 12 años de edad apenas, pero con una gran convicción de forjar mi futuro. Viajaba con una maleta hecha de madera color caoba como la mayoría de mis compañeros ya que no había recursos para comprar maletas de viajero de tela o cuero, eran muy caras.

Nos trasladaron a la Escuela Pepito Mendoza donde nos pasamos tres días recibiendo un tratamiento médico y acostumbrándonos a la comida, que era con mucho ajo… Luego nos enviarían a la Isla de la Juventud…

En estas líneas nunca podría abordar las vivencias de cinco años, pero lo que recuerdo después de 28 de haber llegado a Cuba, es esto:

Me tocó viajar a la Isla en barco durante seis horas, y tuve la dicha de haber quedado en la escuela secundaria básica en el campo (ESBEC) Amistad Cuba–Nicaragua, también llamada la 54. Estuve dos años en ese centro, del 89 al 91, y del 91 al 92 y luego pasamos a la ESBEC Carlos Fonseca Amador (la 53) y del 92 al 94 estudié Agronomía en el Instituto Politécnico Agropecuario (IPA) Edilio Rodríguez Borrego.

El primer año fue muy bueno, recibíamos desayuno, merienda, almuerzo, merienda, cena y la última merienda, era buena comida y abundante, pero después del 90 empezó el período especial, fue muy duro, había tiempos de muchas dificultades con la alimentación, que en ocasiones  era agua de arroz con agua de azúcar, por lo cual hacíamos doble o triple fila.

Cuando habían comido todos, alguien gritaba: los que van a “dobletiar” o “tripletiar” hacíamos nuevamente la hilera. Tampoco olvido la semana de servir alimentos, lavar bandejas, o la limpieza con haraganes y trapeadores sacando agua de los pasillos.

Eso sí, la educación y los docentes eran de lo mejor, recuerdo haber recibido Español con una docente que era la mejor en la Isla, alta, pelo corto y abundante, que ya no recuerdo su nombre, pero sí su esmero… A veces era estricta, eso nos ayudó a aprender y hoy se lo agradezco. También a mi profesor de Dibujo Técnico (en que yo era muy bueno), un maestro humilde de barba grande, bajito, de Nueva Gerona.

Recuerdo a mi tutora de Matemáticas del IPA, Fidelina. Era muy amable con nosotros, la queríamos mucho, además era muy bonita, delgada y morena clara, tengo todavía una foto de ella.

No olvido los famosos cortes de luz (apagones), y algunos subíamos a las terrazas o techos de la escuela en la noche para platicar y ver las estrellas acostados ahí. Tampoco los noviazgos de adolescentes, con muchas nicaragüenses y con muy pocas cubanas, solo tres recuerdo.

Salíamos el fin de semana a Nueva Gerona o a La Fe, luego los paseos se hicieron más gratos con la familia cubana que visitaba en la comunidad Julio Antonio Mella. La capital del territorio, era más alegre, lástima que no recuerde ya nombres de personas y familias que visitaba, hoy tengo 40 años, pero si estuviera en la Isla no me pierdo, visitaría a esas familias, principalmente a una que frecuentaba cerca de La Cocinita, en unos edificios camino al cine Bosque, donde cogíamos la guagua.

En Julio Antonio Mella una familia cubana tan linda tenía la gentileza de recibir a cuatro nicas los fines de semana. ¿Cómo hacían con la comida? no sé, pero allí compartían con nosotros la mesa, claro, nosotros también les llevábamos algunas cosas de las que nos mandaban, por cierto ahí dejé mi grabadora Sony como gratitud.

Allí tuve, además, mi mejor amigo: el profesor del IPA, Rodolfo Paneque Rosales, dedicado a la rama agropecuaria, originario de Bayamo, pero que hoy vive en Batabanó y trabaja en una clínica veterinaria allí, que me alegra profundamente saber de él, quien fue mi amigo en la época más dura, como son los cubanos, verdaderos hermanos en tiempos difíciles.

Les confieso que quisiera volver a ese terruño que tanto representó para mi formación, por eso titulo así a estas vivencias, porque mi sueño es Cuba y añoro volverla a ver, agradecido de su dignidad y ayuda solidaria.

40 Aniversario educación Internacionalista Isla de la Juventud
Colaboradores:

One Reply to “Mi sueño es Cuba

  1. Buenas tardes soy nicaragüense y tuve la gran dicha de estudiar en esa tierra incomparable en todos los aspectos gracias a ello hoy soy un profesional de la medicina en Nicaragua
    Recuerdo q se me realizó una entrevista hace muchos años y q se publicó en el periódico Victoria
    Pregunto si existe la posibilidad de conseguirla, agradecería mucho su colaboración
    Mis datos Douglas Alberto Rosales Ortiz Nicaragüense estudie en la ESBEC 53 Carlos Fonseca Amador de 1984-1987 y IPUEC Vanguardia de la Habana de 1987-1990
    No recuerdo exactamente en cuál escuela estaba cuando se realizó dicha entrevista
    Gracias por lo q puedan hacer
    Un saludo desde Nicaragua al hermano pueblo de Cuba

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