Mi firmamento

Foto: Víctor Piñero Ferrat

Por Yuliet García Guerra (*)

Cuando era niña soñaba con volar. Alzarme en el firmamento y mirarlo todo desde allá arriba. Imaginaba las nubes tan dulces como el algodón de azúcar. Mi padre, con su mirada profunda, siempre me decía: “Llegarás tan alto como te lo propongas”, y yo crecí con esa ilusión.

Al principio me resultaba arriesgado (le tengo pavor a las alturas), pero volvía a buscar en sus ojos la fuerza que necesitaba. Y era así como terminaba siempre en el piso, lastimada, en mi afán de “llegar más alto”. Me caía de todos los muebles, camas, hasta de la meseta de la cocina (ese fue uno de los más dolorosos). Pero no importaba, él siempre estaba ahí para aliviar mis golpes.

Llegaba asustado hasta mí y secaba mis lágrimas con ternura y me recordaba que el único fracaso lo tendría el día en que dejara de intentarlo.

El tiempo pasó y desistí de aquella idea absurda de volar. Sin embargo, descubrí una nueva forma de llegar lejos  en la vida, él siempre me lo decía: “Estudiar es el camino”. Lo  mejor de todo, era que no necesitaba alas para lograrlo, solo  un poco de sacrifico y dedicación, que luego serían compensados.

Entonces, comprendí lo que decía mi padre, siempre tan preocupado y atento. Y me propuse hacer todo lo que estuviera a mi alcance para hacerlo sentir orgulloso; entré a la universidad, y me esfuerzo cada día para que pueda verme volar en busca de mis sueños, o como él diría “llegando tan alto como me lo proponga”.

(*) Estudiante de Periodismo

Isla de la Juventud
Colaboradores:

One Reply to “Mi firmamento

  1. un excelente trabajo, muy emtivo y del todo cierto, nuestros padres son nuestro firmamento, ante cada caida nos atrapan en el vuelo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *