Martianos y fidelistas toman las calles

Foto: Yesmani Vega Ávalos

Son innumerables las acciones que dedican los pineros a homenajear a José Martí en este aniversario 167 de su natalicio, muchas de ellas en los barrios o salidas de este como los recorridos por museos, especialmente el de la finca El Abra, Monumento Nacional, talleres, exposiciones, encuentros en sitiales martianos, engalanamiento de estos por los jóvenes cederistas y niños de los CDR infantiles, así como actos de desagravio ante el ultraje a que se atrevieron delincuentes pagados por el imperio en sus bustos.

Pero el tributo al Héroe Nacional, intensificado en las últimas semanas compartiendo el repudio popular frente a los referidos hechos vandálicos, es permanente y este lunes y martes, especialmente este 28 de enero, inunda calles, cuadras, escuelas, plazas públicas, colectivos laborales y los corazones de los cubanos agradecidos de ese hombre universal y el primer líder antimperialista en nuestra América.

Las familias y demás integrantes de nuestros barrios apoyan a los escolares en sus actividades y los acompañan en el homenaje multiplicado a Martí que es también a Fidel y celebran actos de ingreso a los CDR de los muchachos que arriban a los 14 años, en ceremonias solemnes donde ratifican su compromiso con en esos próceres y su pueblo.

Foto: Yesmani Vega Ávalos

Del Apóstol dijo Fidel: “Nos enseñó su ardiente patriotismo, su amor apasionado a la libertad, la dignidad y el decoro del hombre, su repudio al despotismo y su fe ilimitada en el pueblo. En su prédica revolucionaria estaba el fundamento moral y la legitimidad histórica de nuestra acción armada. Por eso dijimos que él fue el autor intelectual del 26 de Julio”.

Desde sus años de estudiante, el líder histórico de la Revolución Cubana sustentó sus ideales y criterios de soberanía apelando a las doctrinas del Maestro, y no en pocas ocasiones recordó aquellas palabras martianas que aseguraban que la libertad costaba muy cara, y era necesario, o resignarse a vivir sin ella, o decidirse a comprarla por su precio. Fue en la propia Universidad, como Fidel mencionó varias veces en sus discursos, donde se hizo revolucionario, porque también ahí se hizo martiano.

Hoy los cubanos somos más martianos ante la afrenta de quienes intentaron mancillar al Maestro, un símbolo sagrado de la Revolución, en la que sigue vivo, acompañando a sus compatriotas en los esfuerzos por defender la dignidad conquistada y hacer de la nación un mejor país.

Isla de la Juventud José Martí
Diego Rodríguez Molina
Diego Rodríguez Molina

Licenciado en Periodismo en la Universidad de La Habana. Tiene más de 40 años en la profesión

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