Martí le abrió el camino

Foto: Cortesía de la Anci

Jamás me he sentido indefenso. De niño, al acurrucarme en los brazos de mi padre, sentía que nada era más fuerte que el amor de mamá y papá.

A los 12 meses se me viraban los ojos, a los tres años recibí mi primera operación (ojo izquierdo) y un regalo entrañable por mi cumpleaños, un poema escrito por mi padre: Un 28 de enero/naciste José querido/esta fecha no la olvido/aunque pase un siglo entero/por el cariño sincero/que siento, José, por ti/porque esta fecha para mí/es motivo de alegría/porque recuerdo que un día/como ese nació Martí.

Así lo relata José Ibrahím Pupo Pupo, quien nació el 28 de enero de 1959 en el municipio Jesús Menéndez (antiguo central Chaparra), en Las Tunas, y aseguró que sus progenitores –Bartolo Pupo Pupo y Roelia Pupo Reyes– y Martí le abrieron el camino para crecer como ser humano.

Cuando cumplí los cinco años volví al salón de operaciones, al entrar en la escuela repetí el primer grado y en los otros me fajaba porque se burlaban de mí: “…bizco biscocho, huevo sin sal, si me miras derecho, te doy un real”.

Mi papá era guardafronteras y fueron importantes sus enseñanzas; aprendí de memoria el poema que me hizo, los Versos Sencillos y otras poesías, dejé de pelear con los puños para hacerlo con las palabras. Los del choteo eran los mismos que empezaron a aplaudirme al declamar en los matutinos y cantaban felicidades cuando picaba el cake en mis cumpleaños en la escuela al coincidir con la fecha del natalicio del Más Universal de todos los cubanos.

Actualmente él es un poeta reconocido: el Poeta Gibareño. Después de jubilarse marchó a Gibara y allí se adentró en la poesía, pertenece a la Unión de Escritores y Artistas de Cuba y es el autor del libro Te lo digo con un refrán, que contiene 40 décimas.

¿Cómo llegas a la Isla de la Juventud?

Tras la separación, mi mamá, mi hermana Zenaida y yo vinimos a vivir para la Isla, donde ingresé en la filial pinera de la Asociación Nacional del Ciego (Anci), creada el 15 de enero de 1980 aquí, aunque en el país estaba fundada desde 1975.

No me perdí una Marcha de las Antorchas ni los cumpleaños martianos en el hoy Monumento Nacional y museo El Abra. Al finalizar el encuentro del 28 de enero del año pasado tuve una linda experiencia: cuando salía el carro donde iba la doctora Zunilda García Garcés, primera secretaria del Partido en el territorio, se detuvo, me dio botella y conversó conmigo como si me conociese de toda la vida, eso me hizo feliz.

¿Qué significa para ti la Anci?

Mucho. Ha contribuido a mi plena rehabilitación e integración social, por su intermedio obtuve trabajo en el taller especial Voluntad sin límites y el Gobierno local me otorgó una casa confortable.

Los asociados extrañamos las actividades por el aniversario de la Anci pinera. Esta vez no pudo ser debido a la compleja situación epidemiológica a causa de la covid-19. Añoro mis actuaciones con el grupo de teatro Lentes, las excursiones y caminatas del Club de Turismo y Rehabilitación al que pertenezco, así como bailar sin parar con nuestro grupo musical Soniluz.

Isla de la Juventud Natalicio 168 de Martí
Mayra Lamotte Castillo
Mayra Lamotte Castillo

Licenciada en Periodismo en la Universidad de La Habana; tiene más de 40 años en la profesión.

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