Madre agradecida

(…) “conversar con la gente, pero de verdad, para saber qué piensa. No contentarse con hablar, sino también oír, aunque no agrade lo que nos digan; reconocer cuando nos equivocamos y si es el caso, decirle al otro que no tiene la razón (…)

                                                                Raúl Castro Ruz (Discurso clausura del XIX Congreso de la CTC)

Tania Nieves Chiroldi, residente en calle 28-A, número 5908 entre 59 y 61, Nueva Gerona, comparte con la sección su sentir ante el gesto solidario de muchos con su hija.

Me gustaría darles mis agradecimientos a todas las personas que me acompañaron y de una forma u otra estuvieron conmigo en un momento tan difícil para mi querida Gaby como fue debutar  con una  epilepsia a sus 15 años.

Ella está becada en el centro mixto Rodolfo Carballosa Gutiérrez, en La Demajagua, y la aparición de su primer evento de la enfermedad ocurrió allí.

No tengo palabras para describir la ostensible atención y el amor manifiesto por sus compañeras de cuarto, los niños de la escuela que demostraron la gran familia que son, el enfermero de guardia al prestarle los primeros auxilios, la doctora de la posta médica y cuando la ingresaron a los especialistas de la sala de Miscelánea del hospital general docente Héroes del Baire.

Deseo reconocer al claustro de profesores, en particular al director Juan Puga Cepera, al vicedirector Pedro Gómez Cabrera, quien a  la vez es el coordinador de los grupos de Ciencias Exactas,  y al profesor de Matemática que cariñosamente llaman el Guajiro. Ellos estaban al tanto de la salud de mi muchachita, la visitaban en el hospital en la Isla, en la casa, incluso, cuando viajamos a la capital a la consulta en el hospital pediátrico docente Juan Manuel Márquez,  a diario llamaban por  teléfono.

Mil gracias a la neurocirujana Mariela Infante (formada como estudiante aquí en la Isla) por tanta entrega, a los técnicos del equipo de Resonancia Magnética y a la técnica del Electroencefalograma.

También recibió el afecto de los padres de los alumnos de ese maravilloso plantel; algunos  llegaron a las 12 de la noche al hospital a saber de Gaby, porque sus hijos llamaron preocupados. No puedo dejar de mencionar a la doctora Laritza Mengana Fontes, la mamá de Lina, quien no se apartó de mi lado, a mi familia, amigos y compañeras de trabajo.

Mi retoño la única pregunta que le hizo a la doctora Mariela en La Habana fue si podía seguir en su beca y la facultativa antes de  responderle le formuló otra interrogante: “¿Por qué tu quieres estar en esa escuela?”.

Ella contestó: “Por los profesores tan buenos que tengo”. Eso es suficiente para dar  infinitas gracias de parte de una madre agradecida a ese estupendo claustro y a los sistemas  educacional y  de Salud Pública de mi Cuba, que nunca me han fallado.

Puede dirigir su carta a la siguiente dirección postal: carretera La Fe, kilómetro 1 ½, Nueva Gerona, o al correo electrónico:  cip228@cip.enet.cu

Búzon del lector
Mayra Lamotte Castillo
Mayra Lamotte Castillo

Licenciada en Periodismo en la Universidad de La Habana; tiene más de 40 años en la profesión.

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