Los mejores pícheres en una isla de Piratas

Nadie se atreve a discutir la importancia de un buen cuerpo de lanzadores para aspirar a la victoria en un evento beisbolero.

Aunque la afición continúa debatiendo el tema de la no clasificación de Cuba a los Juegos Olímpicos de Tokio, los fieles seguidores de los Piratas se mantienen pendientes del quehacer beisbolero en el territorio; sobre todo del área del picheo, una de las problemáticas en las últimas contiendas.

Por eso, quise hacer una valoración de los lanzadores que han desfilado por el montículo defendiendo los colores de la Isla en clásicos nacionales y poseen los mejores promedios de ganados y perdidos, área en la que muchos no lograron escalar la máxima altura, pero fueron luminarias que con los años se han convertido en leyendas, como Carlos Alberto Yanes y Gervasio Miguel Govín.

El brazo de hierro del béisbol cubano,  ha sido uno de los mejores lanzadores del territorio; especialistas y técnicos lo incluyen entre los mejores del país de todos los tiempos. Por su parte, Gervasio Miguel poseía dos herramientas que lo hicieron uno de los pícher dominantes, su control y un asombroso slider, lanzamiento lateral muy peligroso para cualquier bateador derecho.

Roberto Soto logró la primera victoria para un equipo del territorio. Foto: Archivo

Otro que a pesar de su corta carrera es considerado como una de las estrellas del picheo aquí, es el derecho Roberto Soto, quien logró la primera victoria para un equipo local en la XVII contienda frente a Forestales de Pinar del Río. Soto concluyó con una efectividad de 3,30 en promedio de carreras limpias (PCL) y solo le conectaron los contrarios para 261 en más de 900 entradas, lo que demuestra que fue monstruo encima del box, con buenas rectas y rompimientos, que lo llevaron al equipo Habana en series selectivas.

Dentro de las hazañas de Aleydis García, lo más memorable fue lograr el liderato en ganados y perdidos en la XXXIX Serie Nacional con nueve victorias y un fracaso, lo cual permitió representar a Cuba en el XX Torneo de Haarlem en Holanda (con medalla de plata).

El Clásico Mundial del 2013 tuvo la gracia de ver a un zurdo ubicado entre los mejores, Wílber Pérez, tercer pinero en arribar a las 100 victorias y uno de los ases en el picheo.

Uno de los más destacados lanzadores abridores de la década del ’90 y más estoico encima de la lomita fue Jorge Luis Garlobo. Sus movimientos pausados y laterales, además de su forma de lanzar lo hacían muy difícil para los contrarios.

Un pícher piadoso y lateral, que sabía cómo alternar el ritmo de su trabajo era Luis Manuel Suárez, quien combinaba su recta con su slider engañoso para hacer fallar a sus rivales. Luis Manuel, resultó pieza clave en el subtítulo logrado en la LIV Serie Nacional.

Lanzador modesto, que no alardea es Yunier Gamboa. Cuando está bien físicamente, tiene calibre y pueden dar fe de lo complicado que es lidiar con su repertorio, pues es considerado un caballo de trabajo, que sin el físico que en teoría debe tener un pícher, ha logrado ganarse un lugar en la historia del béisbol pinero.

Otros imbatibles en series nacionales, pero con poca participación en campañas, son los casos de los relevistas Jesús Reinaldo Amador, Oscar Jacomino, Sergio Espinoza y Léster Ramírez, así como los abridores Liván Hernández y Yoan López todos con promedios de ganados y perdidos por encima de 500.

(*) Colaborador

Deporte Isla de la Juventud
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