Los médicos y enfermeras más cercanos

Los doctores Elena González y Pedro Bello. Foto: Yesmani Vega Ávalos

Elena es un nombre bonito de origen griego que significa sol o algo brillante y quien lo lleva, bien podría ser considerada una mujer que brilla como el sol.

Así es Elena González González, única galena fundadora del Plan del Médico y Enfermera de la Familia que permanece en la Isla de la Juventud; se casó con un pinero, creó un armonioso hogar donde comparten deberes y derechos, y tuvo dos hijos que son médicos.

A través de una llamada telefónica me comuniqué con su casa:

– Doctora amiga, la invito al periódico para dialogar, echar una mirada a su vida y trabajo.

– Sí, es un placer, aunque llevo varios días enferma; no se preocupe iré, jamás le haría ese desaire”, contestó.

Llegó acompañada del doctor Pedro Bello Oliva, responsable municipal de la Atención Primaria de Salud, a quien también invité, y el colectivo del Victoria los acogió con agrado.

La Especialista en Medicina General Integral está feliz por la celebración este cuatro de enero de los 35 años del surgimiento de ese Programa, por iniciativa de Fidel para crear un médico diferente capaz de alcanzar indicadores superiores de salud, y quienes lo han hecho posible reciben por estos días el reconocimiento de todos por su noble labor.

En la dirección del periódico nos sentamos y ella soltó los recuerdos.

I

“Vine con 15 años, hice el décimo en la secundaria Túpac Amaru y el onceno y duodécimo en el preuniversitario José Maceo Grajales, donde me otorgaron la carrera de Medicina y la cursé en La Habana hasta el quinto año; en el sexto, pedí efectuar el internado vertical en Pediatría en la Isla, al concluir el curso escolar 1983-1984 nos diplomamos.

“Entonces escogieron a cinco de los recién graduados para integrar el primer grupo que pondría en práctica el nuevo modelo de atención basado en mejorar el estado de salud de la población con acciones integrales a la persona, la familia, la comunidad y el medio ambiente.

“Éramos tres hembras y dos varones: Maura Águila Hernández, Aimara Calderín Ramos, René Macías Betancourt, Sergio Griñán  Magriñat y quien les habla”.

La doctora relata que las autoridades locales y de Salud Pública realizaron un acto en el reparto Juan Delio Chacón, donde ubicaron a René, Sergio y Aymara, quienes daban las consultas en los portales de las casas y en una de las postas del hoy Monumento Nacional  Presidio Modelo, hasta que fueron construidos los primeros consultorios con el respaldo de los pobladores del lugar.

En tanto, a Maura la enviaron para la fábrica de cerámica Segundo Congreso y a Elena al seminternado Abel Santamaría Cuadrado, radicaba allí en un recinto habilitado para este fin y a la vez atendía al alumnado de la primaria del frente Manuel Alcolea.

Transcurridos  los primeros meses comenzaba a notarse la disminución del ausentismo laboral y escolar, con las sistemáticas  pesquisas activas por grupos se erradicaron los principales problemas de salud como la presencia de enfermedades infectocontagiosas (pediculosis, escabiosis, entre otras).

“Establecimos una relación muy estrecha y respetuosa con los padres y los factores del centro–precisa la facultativa–que manifestaron estar satisfechos y haberles sido muy útiles”.

II

Al concluir los 12 meses, conocidos como la etapa de familiarización y en que tuvo una enfermera muy buena llamada Martha Fernández Gutiérrez, comenzó la especialidad por un período de tres años cumplidos desde su desempeño como médica de familia en un consultorio que era un apartamento adaptado en calle 43 entre 18 y 20, donde vivía y con el tiempo al desocuparse el del piso de arriba se lo asignaron y ahí reside todavía.

“Cuando aquello –dice la entrevistada– fueron nuestros profesores especialistas en Ginecología y Obstetricia, Pediatría y Medicina Interna hasta examinarnos un tribunal que vino de la capital y graduarnos como los primeros Especialistas de Medicina General Integral (MGI) de la Isla de la Juventud en noviembre de 1988”.

Durante este tiempo en el área de salud donde laboraba la doctora Elena y los otros galenos el índice de inmunizaciones se llevó de un 36 a un 100 por ciento; consiguieron elevar del 38 por ciento al 96 las tasas de citología orgánica, modificar los factores de riesgos y disminuir la afluencia de pacientes al hospital general docente Héroes del Baire, cifras que indican el impacto favorable del programa desde el inicio.

“Quiero aprovechar la oportunidad –destaca la doctora Elena– para reconocer a las enfermeras Zoila Reyes, Lien Martín y Teresa García por su desvelo, ardua labor y haber sido mi mano derecha y eje central en la ejecución de incontables tareas como cumplir con los círculos de abuelos y de adolescentes, los domingos para los becados y atender a la población a cualquier hora.

“Sin imaginarlo siquiera nos tocó formar los grupos básicos de trabajo, impartir la docencia en la formación de los MGI, además de ocupar diversas responsabilidades a lo largo de estos 35 años del Programa.

“En la actualidad laboro en el Hogar de Ancianos de Nueva Gerona

y siento mucho cariño por los abuelitos a quienes quiero como mi propia familia. Me alegra mucho saber que los consultorios reciben mantenimiento constructivo y le mejoran el equipamiento”.

III

El doctor Pedro Bello Oliva se ha mantenido silencioso escuchando con atención lo expuesto por su colega; pide intervenir para dar a conocer la grata noticia de que fundadores del programa de todo el país han sido invitados a un encuentro con el Ministro de Salud Pública y la Isla de la Juventud estará representada.

Por último puntualizó que “en medio del proceso de transformaciones necesarias del sector en busca de eficiencia y sostenibilidad del sistema se rescatan aspectos fundacionales del Programa y si ahora la Isla exhibe una tasa de mortalidad infantil de 2,1 por cada mil nacidos vivos en menores de un año, la más baja del país, se debe a la existencia del Programa del Médico y la Enfermera de la Familia, quienes no solo han tenido un alto impacto en la salud de los cubanos, sino también en la de los habitantes más humildes de los países donde en calidad de colaboradores han puesto sus conocimientos y experiencia a favor de salvar  vidas”.

Fotografía captada en los inicios del Programadel Médico y la Enfermera de la Familia. Foto: Cortesía de la entrevistada
Isla de la Juventud
Mayra Lamotte Castillo
Mayra Lamotte Castillo

Licenciada en Periodismo en la Universidad de La Habana; tiene más de 40 años en la profesión.

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