Los artemiseños encontraron tesoro (+ Fotos)

Los jóvenes artemiseños en la escalinata del Monumento Nacional Presidio Modelo. Foto: Yesmani Vega

Como se ha hecho habitual hace ya tres años la etapa estival trae un invitado especial a la puerta de los jóvenes cubanos, se trata de los Campamentos de Verano, una iniciativa de la UJC para el disfrute de quienes sobresalen en sus deberes.

En esta ocasión la delegación pinera realizó su “permuta” con la de la Artemisa, un grupo que arribó al puerto de Nueva Gerona cargado de energías para esparcir por cada rincón de esta Isla.

En su intenso andar por el territorio fueron constantes las intervenciones comunitarias y el intercambio con los pobladores, así como su apoyo en las obras constructivas del hospital general docente Héroes del Baire y la escuela Hermanos Saíz.

Cargando relleno en las labores de construcción de la escuela Hermanos Saíz. Foto: Yesmani Vega

En esta última David Pérez Fernández, del preuniversitario República de Indonesia, en Guanajay de la vecina provincia, cargó relleno para el piso de las aulas y comentó lo feliz que se sentía aportar este “granito de arena para que en septiembre la institución educacional pueda abrir sin problemas sus puertas”.

Tareas similares realizaron Ledif, Yonisbel y el resto de los jóvenes, quienes trabajaron con la misma energía de veteranos constructores, que en esa jornada se quedaron sorprendidos por las labores acometidas por los muchachos, pues lo mismo palearon que subieron cubos cargados hasta la primera planta y cumplieron otras misiones sin decir jamás no.

Pero entre las experiencias inolvidables de la semana no pueden dejarse de mencionar las visitas a los monumentos nacionales Casa Museo de la Finca El Abra y Presidio Modelo, que testimonian, en ese orden, la presencia de José Martí en 1870 y de los sobrevivientes del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, dirigidos por Fidel, del año 1953 al 55.

A su paso por esos lugares, así como por el Museo Municipal, que atesora otros muchos momentos de una isla que la Revolución sacó del abandono neocolonial, los muchachos quedaron conmovidos por los relatos, documentos, fotos y otros pasajes de cómo los jóvenes revolucionarios dieron lecciones admirables frente a tiranos, adversidades naturales, carencias materiales y pesimismos.

Como “curioso y bello” calificaron además el Paseo Martí de Nueva Gerona, donde se sintieron recorrer en un galeón de los tiempos coloniales ese “río” que corre paralelo a Las Casas y casi “saquean” el centro comercial Oportunidades, comprando piezas de cerámica para llevar como souvenir y regalar a familiares y amigos.

Tampoco quedó atrás el “delicioso helado” como lo calificara Islay Alonso Cárdenas, del municipio Alquízar, quien además no dejó de reconocer que “ya estaba ansioso de llegar a la Isla de cotorras y antiguos piratas, que es ahora y por siempre de los Jóvenes”.

Para algunos buscar cobija fue una de las “atracciones” en el Rincón del Guanal. Foto: Yesmani Vega

No menos fascinante resultó la excursión al Rincón del Guanal, con la guía de especialistas de Flora y Fauna. A pesar del extenso viaje para llegar a esa zona protegida del litoral sur, no dejaron de cantar y preguntar cuales niños que por vez primera van al Zoológico.

Como oriundos de un poblado que lleva el nombre de la diosa de la caza, los bosques, los animales y la protección, los visitantes se adentraron en la más pura naturaleza pinera, donde entre matas de Hicacos –fruto de arbusto que crece cerca de playas y costas– estuvieron en busca de iguanas y otras especies, sin embargo solo pudieron ver a tocororos, el ave nacional de Cuba, y un montón de cangrejos a los cuales muchos le salieron huyendo.

Similar experiencia vivieron en la playa Bibijagua, con sus singulares arenas negras, a donde algunos llegaron con la idea de llevarse muestras de esas partículas que, según escucharon, dan suerte.

Con esa seguridad regresaron los chicos y chicas a su tierra de la diosa de los bosques y los animales, pero, sobre todo, con la lección de que el verdadero tesoro estaba en el calor de los pineros, en lo aprendido, las nuevas amistades, tantos buenos momentos compartidos y lo mucho por conocer en una ínsula nada pequeña.

El Museo Municipal los nutrió de lo más importante de la historia del terruño. Foto: Gerardo Mayet
El novedoso Centro Tecnológico de los Joven Club de Computación fue uno de los aperitivos durante la estadía. Foto: Gerardo Mayet
Contagiosa energía transmitieron en Sierra de Caballos durante su intercambio con la comunidad. Foto: Yesmani Vega
Isla de la Juventud
Casandra Almira Maqueira
Casandra Almira Maqueira

Licenciada en Estudios Sociocultural en la universidad Jesús Montané Oropesa, Isla de la Juventud

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