Lo que desconoce Donald Trump

Las cuatro décadas de institucionalidad democrática en Cuba, con un sistema político y electoral propios, ajustados a nuestras tradiciones y realidad, con originalidades en el mundo, son historia y realidad que al parecer desconoce el presidente de EE.UU. Donald Trump cuando se atreve pedirle a los cubanos las “elecciones libres” que allá no tienen, amenazar con mantener el bloqueo, continuar la subversión y seguir sepultado en su fracasada política imperial.

“Los Estados Unidos –como afirma la Declaración del Gobierno Revolucionario cubano difundida a las pocas horas del desafortunado discurso del mandatario en Miami este viernes– no están en condiciones de darnos lecciones. Tenemos serias preocupaciones por el respeto y las garantías de los derechos humanos en ese país, donde hay numerosos casos de asesinatos, brutalidad y abusos policiales, en particular contra la población afroamericana; se viola el derecho a la vida como resultado de las muertes por armas de fuego; se explota el trabajo infantil y existen graves manifestaciones de discriminación racial; se amenaza con imponer más restricciones a los servicios de salud, que dejarían a 23 millones de personas sin seguro médico…”, entre otras violaciones sociales, económicas y legales.

Son millones quienes en esta nación de Martí y Fidel rechazamos la manipulación con fines políticos y el doble rasero respecto a los derechos humanos y otros temas con que Trump intenta condicionar las futuras relaciones y pretende presionar para cambiar un sistema político, económico y social puesto por entero al servicio del pueblo, de la nación y su futuro con toda la soberanía conquistada, sin renunciar a lo logrado ni a los principios que defendemos.

LOS CUBANOS LE RECORDAMOS

Ante las declaraciones amenazantes y prepotentes del Presidente estadounidense cual cromañón en el gobierno anclado en la derrotada política de la coerción, el bloqueo y el chantaje para derrocar a la Revolución, los cubanos le recordamos el orgullo de disfrutar de derechos y libertades fundamentales y haber alcanzado resultados que son quimera para no pocos países del mundo, incluyendo a los Estados Unidos, como el derecho a la salud, la educación, la seguridad social, los derechos de los niños, y el derecho a la alimentación, la paz y al desarrollo, como enfatiza la referida declaración expresando el sentir de los cubanos.

Si la desactualizada y mala asesoría de los viejos terroristas, derrotados mercenarios, políticos ultraconservadoresy demás integrantes de la fauna que le rodea no se lo han dicho, desde Cuba también le recordamos que esta pequeña nación, con sus modestos recursos ya pesar de las limitaciones de país bloqueado, contribuyea mejorar los derechos humanos en muchos lugares del orbe.

Entre las más legítimas, importantes yoriginales conquistas que usted, señor Presidente, debiera conocer están las referidas al sistema político y electoral, que por estos días precisamente, como para que sea más contundente la respuesta de todo un pueblo, emprende una nueva etapa que reafirma el camino socialista que su administración intenta torcer en su obstinada y anacrónica política condenada al fracaso.

VERDADERO SUCESO POPULAR

Un verdadero acontecimiento popular, desde los preparativos hasta su realización, augura ya, sin duda, el proceso convocado esta semana por el Consejo de Estado para la celebración de elecciones generales con vistas a elegir a los delegados a las asambleas municipales del Poder Popular, y a los delegados a las asambleas provinciales y diputados a la Asamblea Nacional.

Además de una experiencia nueva para muchos jóvenes, será una gran responsabilidad para el electorado en las actuales circunstancias de transformaciones y amenazas cada paso del amplio movimiento para elegir por el término de dos años y medio a los delegados al Gobierno municipal cuya primera vuelta está anunciada para el 22 de octubre de 2017 y la segunda el 29 de octubre, “en aquellas circunscripciones en que –según precisa el acuerdo del Consejo de Estado–ninguno de los candidatos hubiere obtenido más del cincuenta por ciento de los votos válidos emitidos”.

Para garantizar ese importante momento ya los integrantes de las comisiones electorales en el país comenzaron la toma de posesión de sus cargos, como parte de un cronograma que dio a conocer la constitución para el día 20 de este mesde la Comisión Electoral Municipalen la Isla de la Juventud y demás municipios del país y apenas días después cada circunscripción del Poder Popular creará la suya del 26 al 30 venidero.

Así continuará la capacitación, la designación de las autoridades, y la consolidación en julio y agosto de un proceso que está llamado a convertirse otra vez en demostración de unidad, de genuina de democracia, de participación popular consciente, de respaldo a la Revolución, a Fidel y a Raúl y de confianza en la victoria.

NO POSTULA NINGUN PARTIDO

Tan importante como los sufragios será la etapa previa en que sobresale la nominación de candidatosa delegados a la asamblea municipal, convocada igualmente para las semanas del 4 al 30 de septiembre, en que tendrá lugar uno de los momentos más importantes y singulares del sistema democrático cubano.

Particularmente trascendente es la nominación, donde el pueblo asiste de forma directa, por lo cual además de indiscutible manifestación de participación ciudadana, resulta un proceso decisivo y complejo pues constituye la base de nuestra democracia y de todo el sistema y estructuras de Gobierno.

Del protagonismo popular dan fe igualmente, entre otros elementos, que las autoridades electorales salen del propio pueblo y son designadas teniendo en cuenta su intachable conducta, prestigio y capacidad, que las urnas sean custodiadas por pioneros y el carácter público del escrutinio.

Esto último, por ejemplo, da la posibilidad a los electores o cualquier otra persona, incluyendo extranjeros que lo deseen, de comprobar visualmente las urnas vacías antes de ser selladas para la votación y al finalizar esta apreciar el conteo de los votos.

MÁS TRANSPARENCIA

Varias y efectivas, sin dudas, son las medidas encaminadas a garantizar esa transparencia, entre las cuales está, además, desde el inicio todo lo relacionado con el Registro de Electores, en especial la inclusión automática y gratuita de los electores y su publicación en lugares públicos.

Testimonian la limpieza y el carácter popular, asimismo, la facultad de los electores de proponer y postular, de entre ellos, a los candidatos, a diferencia de otros países, donde de eso se encargan los partidos políticos, para acentuar la distancia con la práctica aquí en que solo el pueblo tiene esa facultad y la ejerce en acto libre y soberano.

En contraste con otras naciones, donde deciden los millones y las campañas electoreras, en Cuba el voto es un derecho y también deber cívico, pero no como una obligación jurídica, por lo que son motivaciones y compromisos de otra índole y de tipo consciente en correspondencia con las características del voto, de ser libre, igual, secreto, directo, nominal y preferencial, esto último al poder decidir entre varios candidatos aquel que desee que lo represente.

De que lo más importante aquí son los electores lo confirma además la rendición de cuenta de los delegados de forma periódica durante su mandato ante quienes lo eligieron, en una práctica de auténtica democracia inexistente en otras latitudes.

Así seguiremos decidiendo soberanamente los cubanoslos cambios que sean necesarios y que ahora acometemos como parte del proceso de actualización y perfeccionamiento de nuestro modelo económico y social en que el pueblo es protagonista y principal beneficiario a la vez.

Opinion
Diego Rodríguez Molina
Diego Rodríguez Molina

Licenciado en Periodismo en la Universidad de La Habana. Tiene más de 40 años en la profesión

Colaboradores:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *