¡Lo dieron todo!

Foto: Víctor Piñero Ferrat

Gerardo Alfonso y su grupo, durante un concierto único en Isla de la Juventud, con el cual culminó su gira nacional con la cual promociona su disco El cofre/Sábanas Blanca

La lluvia hizo acto de presencia al final y solo fue para despedirlo de esta tierra. Hace diez años atrás apareció de inoportuna en plena presentación, pero quienes amamos su música nos mantuvimos tarareando sus canciones, fieles a él.

Ahora vuelve Gerardo Alfonso con motivo de una gira nacional a propósito

Foto: Víctor Piñero Ferrat

de los 20 años del disco El cofre/Sábanas blancas, para cantar desde el alma a los pineros en un concierto único este lunes en el parque 15 de Mayo, en la capital de la Isla de la Juventud, como colofón del periplo que tuvo como punto de partida a Caimanera, Guantánamo, a finales de mayo.

“Vamos a entregarlo todo”, fue una frase repetida minutos antes del comienzo, mientras sus excelentes músicos ecualizaban con instrumentos prestados por agrupaciones de acá, ante la imposibilidad de trasladar los suyos a la Isla. Pero Gerardo no se amilanó y ofreció una actuación mágica, de lujo.

Arrancó con Yo te quería María, un número de 30 años que mueve la nostalgia de una generación, que como hoy, sigue a su autor debido a su poesía sublime.

Suave, suave, Bolero a un mendigo, Lo que Dios te dio, Quisiera, El revólver, El caballero de París, Si tú quisieras, blanca y muchos otros más interpretó y presentó varios proyectos suyos como Té de Jazmín que tiene como protagonistas a las talentosas instrumentistas y cantantes Yeilín Medina y Aney Sánchez, integrantes de su grupo.

Acerca del concierto aquí declaró: “El domingo llegué después de diez años. No pido más, es verdad que en el 2008 en mi última visita había muchas más personas, pero es difícil, porque depende de muchos factores, hoy es lunes, le han estado dando promoción para otra sala y de pronto cambiamos; hay muchas razones que pudieron conspirar, pero creo que ese público me vino bien, me gustó, era comunicativo.

“Dentro de aquello había una defensa de la cultura y el arte porque pudimos ver cómo reaccionaba la gente ante algunas cosas. Me pareció bien, lo que quisiera hacerlo más frecuente, no esperar diez años para volver”.

En su presentación no faltó tiempo para una pequeña clase didáctica acerca de los géneros musicales guayasón y ochanga creados por él hace tres décadas. Las muy esperadas Sábanas blancas y Son los sueños todavía, dos de sus temas más gustados llegaron al final para deleite de los presentes.

Complacido con la aceptación del periplo por Cuba, el cantautor accedió a ofrecer sus consideraciones.

“La gira incluía muchas provincias, casi todas, y empecé por Caimanera, un sitio con una importancia tremenda porque está ubicada allá cerca de la base naval de Guantánamo. Después di un concierto magnífico en la casa de la trova de Guantánamo. De ahí hice unos muy buenos en Santiago de Cuba, Holguín y Manzanillo.

“Fueron muy intensos; de día a día, de cantar en una ciudad, acuéstate y al día siguiente te vas. Ahí pude medir el pulso de la gente, tú sabes, no soy un artista que esté de moda, ni en los medios o los Lucas, soy como una cosa ahí, clásica, que a veces me hacen en entrevistas y quería saber en qué nivel de olvido me tenían, pero no, había una conexión, la gente se acuerda, los que se enteran van y recuerdan canciones y las piden. No todas las pude cantar porque traigo un repertorio más o menos 20, 22.

“En la gira presentaba al proyecto Té de jazmín, un subgrupo dentro de mi grupo. También los guayasones y los ochangas. La gente no sabe bien qué es por lo que esta fue una oportunidad para poder descargar esa información con más nitidez y claridad. No es suficiente, por supuesto hay que darle más promoción. Después hacíamos las canciones clásicas que siempre gustan al pueblo.

“Estando en Pinar del Río tuve que regresar a Santa Clara, tuve no, lo hice con mucho gusto, volví para cerrar la gala de homenaje al 90 aniversario del natalicio del Che.

“Sí, estoy satisfecho con la gira. Fue muy buena, glamorosa en el sentido del servicio del traslado, los hospedajes y sobre todo el contacto con la gente, donde había mucha y poca tuvimos un contacto especial y eso es agradable porque te da pilas, energías para seguir en la travesía esta que es bastante dura y parcializada”.

Ni olvidado, ni pasado de moda. Gerardo Alfonso en su paso por Cuba tuvo la certeza de que siempre será uno de los músicos que hará latir corazones por la excelencia de sus temas e interpretaciones. En la Isla junto a su grupo lo dio todo, exaltó el arte con su voz para erigirse una vez más como lo que es, un imprescindible de la cultura cubana.

Foto: Víctor Piñero Ferrat
Foto: Víctor Piñero Ferrat

 

Cultura Isla de la Juventud
Yojamna Sánchez
Yojamna Sánchez

Licenciada en Literatura y Español en la universidad Carlos Manuel de Céspedes, Isla de la Juventud. Diplomada en Periodismo

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