Ley Tributaria en la Sierra Maestra

MayraPor Mayra Lamotte Castillo

Un recorrido histórico por la tributación en Cuba requiere mencionar las épocas de la colonia y la seudorrepública, donde el sistema fiscal se caracterizaba por su incoherencia y pesaba más sobre los grupos de productores y comerciantes criollos, lo cual constituyó una de las causas de la guerra de independencia en 1868, al generar un gran descontento.

MayraPor Mayra Lamotte Castillo

Un recorrido histórico por la tributación en Cuba requiere mencionar las épocas de la colonia y la seudorrepública, donde el sistema fiscal se caracterizaba por su incoherencia y pesaba más sobre los grupos de productores y comerciantes criollos, lo cual constituyó una de las causas de la guerra de independencia en 1868, al generar un gran descontento.

El destacado historiador económico cubano Julio Le Riverend, apuntó :”El empobrecido pueblo cubano pagaba más impuestos que los pueblos en que el desarrollo capitalista estaba avanzando aceleradamente y con su miseria sostenía a cientos, a miles de funcionarios y empleados extranjeros y pagaba gastos públicos que no revertían en el país”.

Todo lo contrario ocurrió respecto a los tributos en el período revolucionario y, en tal sentido, es de obligada referencia la Orden Militar número 39, del 14 de julio de 1958, firmada por el hoy presidente de los Consejos de Estado y de Ministros Raúl Castro Ruz, en ese momento jefe del Segundo Frente Oriental Frank País. Posteriormente se escogió esa fecha para instituir en el país el Día del Trabajador Tributario.

La referida Orden –considera como la Primera Ley Tributaria Revolucionaria– estableció oficialmente el cobro del 10 por ciento por concepto de impuesto por el valor de todas las mercancías destinadas a la venta en dicho territorio y respondió a una visión estratégica de Raúl.

Esos fondos fueron destinados a la creación y aplicación de los servicios médicos, de salubridad y educacionales de miles de campesinos residentes en el territorio libre ocupado por el Ejército Rebelde, además estuvo dirigido a la construcción de viales y el abastecimiento del Ejército.

También incluía el principio de legalidad y equidad; se exceptuaba del pago a todo producto que fuera imprescindible al sustento del cultivador.

Aplicaron métodos persuasivos y educativos; por ejemplo: su implantación fue precedida de una explicación exhaustiva de la medida a los implicados.

Esta orden no solo tuvo un alcance financiero, sino una fuerte connotación política como enraizar los vínculos de la población de las zonas liberadas con el poder revolucionario en armas, al igual que evidenciar la legitimidad y gobernabilidad de las nuevas forma de organización que se estaban gestando en ese momento.

En la etapa después del triunfo revolucionario una importante reforma tributaria fue la  Ley 447 de 1959 Ley de Reforma Tributaria, que transforma de manera radical el Sistema Tributario heredado de la Seudorrepública.

Dicha legislación estaba encaminada en lo fundamental a utilizar el Sistema Tributario como instrumento para acelerar el desarrollo económico del país, bajo la concepción de estimular la producción nacional, reconocer los diferentes tipos de propiedad privada existentes en aquel momento, propiciar el establecimiento de nuevas industrias y combatir el agudo desempleo.

En 1994 se inició un proceso masivo de debate social, conocido como Parlamentos Obreros, finalizado en la Asamblea Nacional del Poder Popular con la adopción del Acuerdo IV-24: “Implantar gradualmente un nuevo sistema tributario integral”.

De esta forma podemos aseverar que la recaudación de ingresos por parte del Estado cubano no es un fin sino un medio para garantizar su funcionamiento y el cumplimiento de metas sociales como garantizar de manera gratuita los servicios de salud, educación y la seguridad social, de ahí la necesidad de que el pueblo desarrolle una cultura tributaria.

Durante el IX Período Ordinario de Sesiones de la Séptima Legislatura del Parlamento cubano, fijado para el próximo 23 de julio está previsto debatir la nueva Ley del Sistema Tributario Cubano, lo cual responde a la necesidad de sustituir la vigente Ley número 73, del sistema tributario, aprobada el cuatro de agosto de 1994, en correspondencia  con los cambios introductorios en los regímenes impositivos.

 

 

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