Latir de una asociación

Fotos: Víctor Piñero Ferrat

Cuántas veces traemos a la memoria el recuerdo de instantes vividos llenos de emoción. Por estos días, un momento que dejó en los corazones una huella plausible fue la asamblea de recuento de cuatro intensos años de gestión (2013 al 2016) de la Asociación Cubana de Limitados Físico-Motores en la Isla de la Juventud.

El calor humano, la organización, los pequeños detalles y la hondura en el análisis dieron luz al encuentro. En los presentes vibró esa impresión de sentirse acompañados por el Máximo Líder de la Revolución Fidel, aunque no estaba físicamente, pero sí su legado.

GRATITUD INFINITA

Desde el alma habló el doctor Roberto Hernández Hernández, sometido a una compleja operación de rodilla en el hospital Frank País en La Habana, para elogiar nuestro sistema de salud, en el cual “prima la vida humana por encima de cualquier cosa, muy diferente al existente en otras latitudes, donde mi operación hubiera tenido un costo superior a los 20 000 dólares –solamente la prótesis interna– y de sumar los demás servicios se duplicaría la cuantía”.

Tal remembranza es fruto de la obra palpable de una sociedad justa y no faltaron ejemplos como los 353 asociados aptos con vínculo laboral; las 285 sillas de ruedas, 254 gomas y 256 cámaras entregados por concepto de ayudas técnicas, junto a la prioridad del programa de la Vivienda con la solución de 38 casos, además nueve iniciaron nuevas construcciones, hay 17 en rehabilitación y nueve solicitudes.

Con el respaldo de entidades del territorio tuvieron beneficios más de 450 viviendas de los afiliados, a quienes vendieron a precios módicos cemento, juegos de baño, losas de piso, puertas de madera y de aluminio, persianas, pinturas, otros recursos y materiales.

LIMITANTES EN LA ACCESIBILIDAD

A pesar de los logros, el auditorio centró el debate en el tema de la accesibilidad al medio físico; claro está, sin dejar de reconocer el afán de ingenieros, arquitectos y trabajadores que ejecutan el proyecto del Paseo Martí, donde varias barreras arquitectónicas han sido transformadas en creaciones artísticas.

No todo es perfecto, en un grave dilema se ha convertido para muchos el atravesar calles intransitables, subir escaleras sin barandas en mercados y el hospital y enfrentar otros escollos en el día a día.

Mabel Ballesteros López, presidenta nacional de la Aclifim, al intervenir enfatizó: “Falta por entender que es un programa y se debe diseñar una estrategia de trabajo –al amparo de la Instrucción No. 1/2000 del Instituto de Planificación Física, aún vigente– para ofrecer un mejor cumplimiento del plan de accesibilidad territorial, el cual debe estar en consonancia con el de las reparaciones y mantenimientos del Gobierno, el de las nuevas acciones constructivas y llevarlo a la comunidad.

“No podemos encasillarlo en las barreras arquitectónicas, porque abarca la transportación de personas con discapacidad y de movilidad reducida en el transporte público, marítimo, ferroviario,

la atención en las estaciones y agencias de pasaje y el riesgoso procedimiento para acceder en silla de ruedas al Catamarán en Batabanó”.

En su evaluación final calificó de exitoso el balance y reconoció  el avance y resultado tangible de la Aclifim aquí, “en cuanto a satisfacer muchas necesidades de los asociados e ir estableciendo un nivel de respuesta con toda intencionalidad hacia las motivaciones de las personas con discapacidad.

“Esta es la reunión número seis, empezamos por las cinco provincias orientales  y estamos dando respuesta al proceso orgánico, porque en el 2018 realizaremos nuestro Sexto Congreso”.

VOTACIÓN

Los delegados ratificaron como presidente a Héctor Tamayo Romero y eligieron los siguientes delegados al Sexto Congreso de la Aclifim: Yanilet Manso Perdomo, Eloína Haro Pérez, Felicia Montero Rodríguez, Tzvetanka Petrova de Santos, Arnolber Edilberto Hijuelo Elías, Ángel Corona Gutiérrez y Milagro Reynier García Hernández, junto a Nuadis Varona Pérez en su condición de delegada directa y Héctor Tamayo Romero, quien asistirá por derecho propio.

EPÍLOGO

La asamblea dejó ver el latir de una Asociación en la que es una realidad la inserción a la vida socialmente útil y en la comunidad de los aclifimistas.

Isla de la Juventud
Mayra Lamotte Castillo
Mayra Lamotte Castillo

Licenciada en Periodismo en la Universidad de La Habana; tiene más de 40 años en la profesión.

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