Las sorpresas de Mariela

Unos 30 años nos separan de aquel sorpresivo Período Especial, a inicios de los 90, cuando entre tantas cosas faltó también el combustible y su carencia obligó, por primera vez, a reubicar a los trabajadores, acercarlos a sus hogares y promover el trabajo a distancia.

Para Radio Caribe la solución magistral estuvo en habilitar una cabina de trasmisiones en la tarima del parque de La Fe, apagar la planta matriz de Nueva Gerona y salir al aire desde la Cuna del Sucu Suco con el reducido número de sus trabajadores residentes en la localidad.

“Mi quehacer en la radio, como locutora, llenó una parte muy linda de mi vida -recuerda Mariela Pérez Domínguez, una de las voces infaltables en aquel elenco santafeseño-. Hacíamos una programación diversa, con inmediatez en la información y la música de mayor preferencia. ¡Éramos lo máximo! Entonces había muy pocos televisores y nadie tenía celular con los temas de su gusto;g la radio lo era todo”.

Hoy Mariela acaba de emerger de otra experiencia muy fuerte, tan sorpresiva como la anterior: inaugurar la primera cuarentena en tierra pinera. “Ocurrió que mi hijo, al enterarse de la pandemia y el alcance que iba a tener, decidió salir de Rusia y venir a pasarla conmigo. Llegó por el aeropuerto de Varadero, horas después estaba en La Habana… coincidió con la salida de un catamarán extra, y esa tarde llegaba a la Isla”.

Guillermito (Revé Pérez) llegó justo cuando se decretaba que quien arribara del exterior sería considerado de alto riesgo y pasaría a un centro de aislamiento. “Esa misma noche… nos visitó una comisión del Chem y como parte del protocolo explicaron las razones de la medida adoptada, le hicieron las pruebas y -como sospechoso, no confirmado- nos pasaron a la condición de cuarentena domiciliaria. ¿Te imaginas? Ser la primera familia ‘posible contagio’ en toda la Isla…”

Fue una cuarentena de 14 días, y Mariela era la única autorizada a salir, aunque de forma limitada, a buscar lo que necesitaran. Pasaron aquel “encierro”, y justo al terminarlo “…se dan los casos en el edificio inmediato al nuestro”.

Otra vez en cuarentena, pero ya no estando solos; les acompañaban otras 558 familias, las comprendidas dentro del cerco, en el reparto Ángel Alberto Galañena, de ese poblado.

Hoy, esta otra cuarentena que fuera de 28 días a partir del último caso confirmado, acaba de terminar.

“Esto ha sido muy grande… -concluye Mariela-. Cuba tiene restricciones muy buenas, muy estrictas. Superiores a las que se aplican de donde venía Guillermito. Como cubana me siento orgullosa del protocolo médico aplicado acá. Ahora es cuando podemos darnos cuenta… porque vemos los resultados y podemos comparar cómo sigue el resto del mundo. Mi hijo, gracias a Dios, no estaba contagiado, y había entrado por Varadero… por donde arribaron extranjeros que sí eran positivos y venían en el mismo vuelo”.

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