Los pasos agigantados de la salud cubana

En tiempos en que las políticas injerencistas se acrecientan y el convulso panorama mundial son tema constante en los medios internacionales, el alto nivel alcanzado por la salud pública cubana ocupa también algunos de los principales titulares alrededor del orbe.
Y es que con el desarrollo de la 3ra Convención Internacional de Salud en la que representantes de cerca de 80 países se han dado cita en La Habana, el análisis de nuestros resultados en la materia constituyen un ejemplo a seguir.

Foto:Gerardo Mayet

La eliminación de la transmisión madre-hijo del VIH y la sífilis congénita, la atención especializada al adulto mayor y el índice de mortalidad infantil más bajo del continente son algunos de los logros expuestos que ponderan el interés de la máxima dirección del país por garantizar el acceso a los servicios de salud de calidad como derecho del pueblo.
Lo anterior, aparejado a la prevención de 13 enfermedades altamente infecciosas desde el nacimiento y en diferentes etapas posteriores a través del Programa Nacional de Inmunización, fueron algunas de las razones que le otorgaron este año a Cuba, por primera vez, la sede de la semana de Vacunación en las Américas en su decimo sexta edición a celebrarse del 23 al 28 de abril.
Sobre la estrategia de vacunación implementada en el país cabe destacar que se administran un promedio anual de cuatro millones 800 mil dosis, lo que representa una cobertura de inmunización superior al 98 por ciento con 11 vacunas de las cuales ocho son de producción nacional.
Para no tomar esto como datos fríos, hay que entender que la poliomielitis, la tos ferina, la rubéola, el tétanos neonatal, la difteria, el sarampión, el síndrome de rubeola congénita y la meningoencefalitis posparotiditis están completamente eliminadas mientras que las infecciones por Haemophilus influenzae tipo B, la tuberculosis, la hepatitis B, la lepra y la meningitis meningocócica registran menos de un caso por cada un millón de habitantes.

Foto: Gerardo Mayet

Cuba se convirtió en 1962 en el primer país de América Latina en ser declarado territorio libre de poliomielitis a solo cuatro meses de iniciada la vacunación y hoy, solo en el territorio pinero, durante la 57 campaña de inmunización contra la polio correspondiente al 2018, un total de  3 730 niños adquieren de forma totalmente gratuita la vacuna que pone su vida fuera de peligros como la parálisis, atrofia muscular y muy a menudo deformidad o la muerte en casos muy severos.
Con el compromiso de seguir creciendo cada día en el campo de la salud, en la actualidad la mayor de las Antillas se alza como una potencia médica más allá de las limitantes económicas, donde el bienestar de cada ciudadano es prioridad, especialmente nuestros niños, quienes tendrán a su cargo la continuidad del proceso que hace más de 50 años decidió convertir a los hijos de este tierra en seres humanos más justos y solidarios.

Opinion Otras de la Isla de la Juventud Salud
Yenisé Pérez Ramírez
Yenisé Pérez Ramírez

Licenciada en Periodismo en la Universidad de La Habana

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