Las llamas que no se apagan en Los Mangos

Foto: Gerardo Mayet Cruz

En medio de intensas labores de recogida de escombros y madera quemados tras perder su casa en reciente incendio, la familia de Joaquín Márquez Camejo no deja de recibir donativos de la comunidad Atanagildo Cajigal, donde la ayuda de los vecinos en el barrio Los Mangos fue determinante para no lamentar la pérdida de vidas humanas.

La iniciativa de los bloques 76 y 77 de la Federación de Mujeres Cubanas en el poblado devino momento de grandes emociones cuando la tristeza perdía terreno al ritmo de la canción Cuba que linda es Cuba en las voces de los pioneros del sexto grado de la cercana escuela primaria Eliseo Reyes.

“Se hizo la convocatoria y realmente nos sorprendió la respuesta de las mujeres, quienes demostraron el sentimiento de solidaridad enseñado por nuestro Comandante en Jefe Fidel, Vilma Espín y Celia Sánchez”, dijo sobrecogida Gloria Redó Candó, representante de la FMC en el Consejo Popular la Demajagua-Atanagildo, y agregó que “compartieron con mucho amor con la familia afectada las piezas textiles, artículos de cocina y otros medios obtenidos con sacrificio en nuestros hogares y barrios”.

“Sabíamos que no quedaríamos desamparados”, aseguró Yurizán Castro Lirano, nieto de Joaquín, al rememorar la mañana del domingo 28 de enero cuando un cortocircuito provocara el fuego y la casona de madera de arquitectura norteamericana quedara en sus cimientos tras sofocarse el incendio por los bomberos.

“Aunque habían personas pesimistas yo siempre confié –afirma– y ya ves… hemos recibido de todas partes apoyo tanto espiritual como material, porque el que es revolucionario sí siente por lo demás y comparte lo que tiene.”

Inmediata fue la respuesta del Gobierno Local al facilitar los recursos para la construcción de una caseta de facilidades temporales, alternativa para garantizar un techo mientras levantan un nuevo inmueble, porque a Márquez Camejo se le dio la posibilidad de solicitar un subsidio del Estado Cubano para adquirir los materiales constructivos necesarios.

Entre quienes acudieron para socorrerlos estuvieron Liván Fuentes Álvarez, delegado del Poder Popular y vicepresidente del Gobierno en el Municipio, una representación de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana, pioneros y maestros de la mencionada escuela, así como vecinos.

Tras extinguirse el inesperado y destructor siniestro, no se apagan aquí, sin embargo, las llamas de solidaridad encendidas por el pueblo y autoridades.

Foto: Gerardo Mayet Cruz

 

 

 

Isla de la Juventud
Colaboradores:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *