Lagunas en el camino del perfeccionamiento

Así es, muchas lagunas aprecio en el camino hacia el perfeccionamiento en el Comercio y la Gastronomía, criterio que pude corroborar al asistir al balance anual del Sindicato que agrupa a los trabajadores del sector.

El tema ocupó el centro de los debates, donde salieron a relucir disímiles interrogantes: ¿qué pasará con los obreros cuando pasen al nuevo modelo de gestión?, ¿cómo cumplir los planes con el actual desabastecimiento y muchas veces sin tener recursos para servir con calidad?, ¿por qué los bajos salarios?, ¿y el sindicato?…

En nuestro Municipio ya varios centros se insertaron al nuevo modelo de gestión: el restaurante El Abra, La Ínsula y el complejo de calle 41 y 24, el cual incluye unidades como La Hamburguesera y La Fuente.

Pero llegar hasta ahí ha tenido no pocos escollos, incluso, todavía este paso atraviesa por dificultades que denotan insuficiencias que por años han lacerado el cabal funcionamiento en una rama tan vinculada a la satisfacción de los pobladores.

Y que la Isla vaya a la zaga en este andar, cuyo propósito es mejorar la calidad de los servicios en las instalaciones del sector, tiene mucho que ver con la desmotivación, la falta de organización y control, así como al débil actuar de administraciones y aparatos económicos.

Acerca del importante proceso se venía hablando y quizá muchos lo vieron distante, como si nunca fuera a llegar; ahora ya está y ha cogido a algunos movidos fuera de base, sin la preparación para asumirlo.

¿Cómo explicar entonces tanto desconocimiento? Es verdad que los administradores han tenido seminarios preparatorios, los cuales han incluido exámenes para la recalificación del cargo; además del asesoramiento por parte de directivos del Ministerio de Comercio Interior, pero todo este accionar no ha llevado a involucrar a la mayoría de los verdaderos protagonistas: los trabajadores.

El jefe de la cafetería ubicada en el Consejo Popular Micro 70 decía al respecto: “No se concibe un administrador que desconozca la esencia del perfeccionamiento y no sea capaz de explicárselo a su colectivo laboral”. Por supuesto que no.

La implementación de esta política, que comprende cambios profundos en la gestión de las entidades, favorece la diversificación de los servicios y su sostenibilidad; a la vez tendrán mayor autonomía y flexibilidad en su gestión, laborarán en igualdad de condiciones que el trabajador no estatal y disfrutarán de otras facilidades para adquirir los productos, todo lo cual debe revertirse en una mayor calidad en sus prestaciones al cliente.

Para avanzar la Dirección Estatal de Comercio pretende llegar más a la base con vista a socializar el Decreto Ley 28, donde se ofrecen las directrices del modelo de gestión en las unidades y otros documentos rectores; mientras el sindicato también pretende modificar su actuar.

Urge, de veras, ahondar en la capacitación, la integración de entidades y organismos que pueden contribuir con la categorización de los almacenes, la obtención de las licencias sanitarias –serio problema aquí–, el cambio de imagen y otras cuestiones imprescindibles para las transformaciones.

Solo así, además de un elevado sentido de pertenencia, compromiso y cambio de mentalidad menguarán esas lagunas que hoy obstaculizan el camino del perfeccionamiento en el Comercio y la Gastronomía.

 

 

Isla de la Juventud Opinión
Karelia Álvarez Rosell
Karelia Álvarez Rosell

Licenciada en Defectología en la Universidad Carlos Manuel de Céspedes, Isla de la Juventud. Diplomada en Periodismo con más de 30 años en la profesión.

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