La vida en orden, desde la urbanidad

Implementar los mayores cambios organizativos y funcionales en la historia de la entidad, transformaciones desde el nivel municipal hasta la máxima dirección, constituyen importantes desafíos del sistema de la Planificación Física en este 2021, según destacó el primer Ministro Manuel Marrero Cruz en reciente reunión de trabajo nacional con las autoridades del sector.

El IPF, que será remplazado próximamente por el Instituto Nacional de Ordenamiento Territorial y Urbanismo, se encarga de poner orden, disciplina y control en trámites, documentos e investigaciones del desarrollo urbanístico del país, sin embargo, llueven los señalamientos acerca de su trabajo debido a factores objetivos y subjetivos reconocidos en el encuentro.

Para lograr lo propuesto en este año, pues deberán eliminarse trabas aún persistentes, el bajo nivel de informatización de los procesos, el actuar negligente de algunos funcionarios y directivos y las inadecuadas condiciones laborales fundamentalmente en los municipios, así como disminuir el exceso y la demora de trámites de personas naturales y en la emisión de áreas de estudio y microlocalizaciones, además de elevar el enfrentamiento a las ilegalidades de este orden.

La dirección de Planificación Física en la Isla no escapa a estas problemáticas que inciden a nivel nacional, no obstante, entre sus prioridades están la atención especializada a las cuestiones relacionadas con el Programa de la Vivienda, la autopreparación, la elevación de la calidad de los planes de ordenamiento territorial y urbano y las investigaciones catastrales.

Teniendo en cuenta que las estructuras municipales son el primer eslabón, donde se generan los trámites, permisos, papeleos, las insatisfacciones, violaciones, ilegalidades, atención a la población… es prioridad para el nuevo Instituto reorganizar el quehacer del sistema desde la base y evitar los planteamientos negativos que llegan a la presidencia del país.

Por ello, urge una mejor selección de cuadros y funcionarios, además del eficaz enfrentamiento a las ilegalidades urbanísticas y resolver de una vez la tardanza de la documentación, para lo cual habrá que cambiar modos de hacer, así como solucionar el tema de la informatización, pues en la actualidad no se implementa la digitalización de los servicios en el país por carencia de recursos materiales.

La integración con otros organismos es una de las vías para lograr avances en esta área; el Primer Ministro destacó la importancia de informatizar todos sus procesos, empezando por los trámites de la población, los cuales desde un celular se pueden solicitar, aprobar, pagar…, pero para ello es necesario perfeccionar los mecanismos de control e inspección.

Sin dudas, un año con grandes retos para el nuevo Instituto, el cual no cesa su labor ni en tiempos de pandemia, pues al igual que en el 2020 trabaja para mantener, desde la urbanidad, la vida en orden y, a su vez, el desarrollo sostenible de una nación.

Isla de la Juventud Opinión
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