¿La Reina en su trono?

Foto: Tomada de Inernet

Bertha sale con su olla Reina del taller de enseres menores ubicado en calle 18 con cara de pocos amigos y refunfuñando porque esta vez no pudo ser arreglada debido a la inexistencia de la pieza requerida.

Pero le pude escuchar, además, mientras acomodaba al indispensable equipo de cocción de alimentos en las cocinas pineras y cubanas entre sus brazos, que esta no era su primera visita al taller, “pues a la falta de recursos se une en ocasiones la mala calidad en las reparaciones, las cuales te obligan a regresar una y otra vez y, por si fuera poco, desembolsar mucho dinero”.

Esta no es solo una insatisfacción de la compañera, son varios los consumidores quienes manifiestan disímiles insatisfacciones con tan importante servicio, máxime cuando a la población pinera le fue entregado como parte del Programa de la Revolución Energética el módulo para la cocción de alimentos, a partir de una política aprobada en el 2012 en el país, respondiendo a los Lineamientos 249 y 250 de la Política Económica y Social.

Quien redacta también ha vivido disímiles experiencias, sobre todo con la Reina, que a pesar de sus facilidades y debido a sus contantes roturas me obligó a adoptar decisiones muy drásticas: seguir abriéndole agujeros a mi deprimido monedero o deshacerme de ella.

Es cierto que el Estado ha tomado decisiones en aras de garantizar la venta liberada del menaje en establecimientos comerciales, que incluyen los pertenecientes a las tiendas recaudadoras de divisas y  la fabricación de algunas piezas en la industria nacional ante la inestabilidad en su importación de China; sin embargo, no han sido suficientes porque los problemas y las insatisfacciones persisten.

Tanto es así que en estos momentos entre las principales ausencias en los talleres se encuentran la resistencia de las cocinas, la cual según indagaciones entró cierta cantidad a finales de agosto y, por supuesto, no satisfizo las necesidades existentes.

A lo anterior se agrega la cubierta interior y el cable de alimentación de la olla Reina, el cuerpo de gabinete de la arrocera, entre otras demandadas como el motor para ventiladores, indispensables ante el intenso calor.

Los años de explotación de los equipos de cocción, que responden a la matriz energética defendida por el país: la electricidad, se incrementan, por consiguiente, las roturas y las quejas de los pobladores, sobre todo, las mujeres por ser quienes con mayor frecuencia asumen las labores en la cocina.

Lo antes expuesto demanda, máxime en estos tiempos que tanto se pondera la protección al consumidor, de una superior gestión por parte de las entidades competentes para contar en el Municipio con una superior disponibilidad de piezas de repuesto y calidad en las reparaciones e inventivas, de tal manera que la Reina, junto a otros menajes, ocupen en verdad el trono en los hogares pineros.

 

Opinion Otras de la Isla de la Juventud
Karelia Álvarez Rosell
Karelia Álvarez Rosell

Licenciada en Defectología en la Universidad Carlos Manuel de Céspedes, Isla de la Juventud. Diplomada en Periodismo con más de 30 años en la profesión.

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