La primera microempresa mira confiada

Yainier muestra la moto reparada para una empresa.  Foto: Wiltse Javier Peña Hijuelos

El espacio es reducido, todavía impropio para tanto como se proponen realizar, pero nada los detuvo. Un local interior de unos cinco por 12 metros, en la Empresa de Talleres (aledaña al área conocida por La Mecánica), en calle 39-A, en Nueva Gerona, sirve de sede por el momento a su intenso quehacer.

Allí radica MotoIsla, la primera Mipyme que se aprueba para el territorio. Entidad creada por un emprendedor de apenas 38 años, Yainier Medina Azucarino, con la perspectiva de reparar motos y autos, dar servicio de transportación de pasajeros y de carga, así como hacer el mantenimiento de motorinas y comercializar partes, piezas y accesorios.

El desarrollo de tales actores económicos es una de las nuevas formas de gestión aprobadas en Cuba. Las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas, más conocidas por sus siglas, las Mipyme impulsan el desarrollo interno para lograr la creación de empleos y ampliar renglones y servicios, algunos de ellos exportables, como también pretenden ellos, lo cual incide de manera directa en nuestra economía, bloqueada desde el exterior pero dispuesta a encontrar soluciones con las infinitas posibilidades del capital humano, una de nuestras mayores fortalezas.

Yainier es ingeniero mecánico, graduado de la Academia Naval Granma, quien cumplió riesgosas misiones en embarcaciones de las Tropas Guardafronteras del Ministerio del Interior y luego de una breve etapa como cuentapropista, decidió aprovechar la oportunidad.

A INICIOS DEL CAMINO

Como primera fase en la creación de las Mipyme a nivel nacional, están priorizados cinco grandes sectores: producción manufacturera de alimentos –o sea, las minindustrias–, negocios de economía circular o con empleo de materiales reciclables, exportación de bienes y servicios, empresas de base tecnológica, y emprendimientos asociados a proyectos de desarrollo local.

MotoIsla está relacionada con los tres últimos. Sus características lo permiten, pero no todas tienen que ser así, una es suficiente.

Y en esto quisiera detenerme.

No se precisa una vinculación múltiple ni cantidades exorbitantes de dinero para crear una Mipyme. Todo depende del alcance que el emprendedor se proponga. Se les da inclusive un año de gracia a las de nueva creación a partir de su constitución, con el objetivo de que estos actores económicos acrecienten su base financiera. Todo un año sin pagar tributos o contribuciones, excepto la Seguridad Social. Y si están integrados a proyectos de desarrollo local, no abonan la contribución por dos años y tienen, además, varias bonificaciones.

En otras palabras, se hace todo lo posible por facilitar que el novel emprendedor resulte exitoso, que salga adelante con su negocio. Inclusive, según la Ley 118, puede acceder a la inversión extranjera, y esta comprende también a los cubanos que residen en el exterior.

ESCOLLOS Y RELEVANCIAS

“Ser el primero tiene su encanto y también algunos tropezones adicionales –comenta Yainier–. Lo primero fue redactar su Objeto Social, los Estatutos, así como la Misión y Visión por los que debe regirse esta miniempresa, y en eso nadie tenía experiencia. Luego vino el orden de pasos legales hasta lograr la aprobación.

“No existía el Registro Mercantil donde inscribirla; hubo que crearlo. Y esto no dependía de nosotros, pero hubo mucha confraternización, nos ayudamos mutuamente y sobre la marcha se fueron concatenando los eslabones necesarios. Hoy, para quienes vengan detrás, el camino está abierto. Por todos lados están creadas las mayores facilidades, inclusive te facilitan un documento digital, una guía de procedimientos, que especifica al detalle lo que debes hacer, dónde, cómo y cuándo”.

Y en tal sentido, fue importante definir bien su objeto social, norma de todos los servicios a prestar por MotoIsla; marco funcional establecido con la asesoría del abogado Miguel Palencia, recomendado por la Notaría, aunque los interesados pueden escoger a cualquier otro.

“El sistema, a nivel nacional, está establecido de tal forma que te van indicando por correo electrónico cuál debe ser tu siguiente paso, documentos a presentar, con quién, día y hora en que serás atendido; hasta ese punto de exquisitez… hora de la cita, sin tú solicitarla”.

MIRADA AL HORIZONTE CERCANO

Hasta ahora MotoIsla dispone de cuatro empleados, con una proyección de siete, a los cuales se adicionan su creador y una administradora; todos regidos por el sistema de leyes y mecanismos de control válido para cualquier empresa, sea o no estatal.

Gestionan un local con mejores condiciones y más amplitud para brindar los servicios propuestos, quieren además incrementar su parque automotor  “…a partir de la Ley 207, nos da la facilidad de rentar vehículos subutilizados –explica Yainier– que puedan requerir mantenimiento y prestar servicios de carga o transporte de pasajeros”.

Dentro de la Visión está defender un crédito con el Banco, en moneda nacional y en Moneda Libremente Convertible (MLC), “porque queremos exportar lo nuestro mediante el encadenamiento con otros actores: tener una página web para promover lo que hacemos y vía para la compra y pago en moneda dura de nuestros servicios aquí, por quienes radican en el exterior, sean cubanos o extranjeros”.

MotoIsla contratará a un residente en La Habana para las gestiones y compras en la capital y, por otra vía, ya coordina su primera importación de baterías y neumáticos para motorinas.

“Eso es algo que nos quitará un enorme peso de encima –según Lianet Milagros Readrigos Ayala–, mi motorina estuvo parada bastante tiempo por falta de batería. ¡Hasta pensé venderla! ¿Sabe cuánto pagué por la que tengo ahora? Más de 20 000 pesos, una batería… de uso”, enfatiza confiada en la nueva posibilidad.

Con quienes pude intercambiar salen satisfechos de las reparaciones hechas por el pequeño colectivo, a cuya dirección puede accederse también mediante el correo electrónico medina83@nauta.cu o el teléfono 53641987.

ECO DE LA PRIMERA MIPYME

Un promotor del arte –según ha llegado hasta mí– gestiona la creación de una miniempresa vinculada a proyectos del desarrollo local para la preservación e impulso del sucu suco. Otro está interesado en montar una producción de tizas a partir de carbonado de calcio y caolín, dos recursos minerales abundantes en el territorio. Un tercero –y por cierto, con experiencia en la rama– se propone armar una tenería, curtir cueros y surtir a artesanos del calzado con pieles de la mejor calidad.

Entre los mecánicos de bicicletas, ya hay quien se propone crear su Mipyme con una proyección similar a MotoIsla, para la reparación, mantenimiento y venta de componentes y piezas para ciclos.

Tampoco falta, en La Fe, alguien dispuesto a clonar la primera y dotar a la cuna del sucu suco con su MotoIsla propia, aunque, por supuesto, con diferente nombre comercial.

Y hasta los aborígenes pineros quizá tengan -estoy al tanto- su propia aldea sobre las aguas, cerca de un residuario indopinero, en una laguna de Cayo Largo del Sur hasta ahora sin uso.

Van a surgir muchas Mipyme, nadie lo dude, y en breve tiempo porque la gama de posibles negocios es muy amplia, el país lo necesita y cualquiera de ellas puede constar hasta de un solo socio, incluso sin trabajadores contratados.

“Reconocer,  diversificar  y  fortalecer  la  gestión  de  los actores económicos de las diferentes  formas  de propiedad y de gestión adecuadamente interrelacionadas”. (Del documento Ideas, conceptos y directrices del Octavo Congreso del Partido)

En plena faena los mecánicos de MotoIsla. Foto: Cortesía de MotoIsla
Yinnay, hermana de Yunier, está a cargo de la administración. Foto: Wiltse Javier Peña Hijuelos
“Uno de los problemas más grandes, la falta de baterías, ahora podrán tener solución por esta vía”, asevera la cliente Lianet. Foto: Wiltse Javier Peña Hijuelos

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