La Operación Tributo: Legado emancipador

Combatientes cubanos en Cuito Cuanavale, Angola, marzo de 1988. Foto: Archivo.

La memoria de las gestas gloriosas de Cuba en África merece tatuarse hasta la eternidad en las nuevas generaciones de cubanos, conscientes de que ser insurgentes por las verdades, será una manera más de vivir emancipados del imperio disidente de la justicia, de las fuerzas que humillan y mienten.

Algunos blasfeman dotados de soberana ignorancia, cuando aún se preguntan si valió la pena la sangre cubana que abonó el suelo africano. Y es precisamente esa la razón que basta para rendir homenaje diario a los miles de valientes que a más de 10 mil kilómetros de casa demostraron al mundo que los cubanos no eran hueso fácil y que las ínfulas de las amenazas imperiales orquestadas por la voraz apetencia del gobierno de Reagan y sucesores, se fueran desvaneciendo ante cada victoria de Cuba, nunca satélite de la URSS.

A esos hombres de talla inmensa le debemos que los imperialistas hayan entendido enseguida que la guerra por la que apostaban ya la estaban teniendo allá y que su imagen vencedora se desmoronaba tanto en el campo de batalla como en las mesas de negociaciones. La sangre gloriosa de los caídos en África evitó sin pretenderlo, un quebrantamiento incalculable en nuestra isla solidaria.

Hoy la contemporaneidad está teniendo entre sus principales víctimas a las nuevas generaciones, que se han ido convirtiendo en los principales blancos de la influencia hipnótica engendrada por el cañoneo “informativo”, responsable también de la adicción a la simplificación sucesiva de mensajes, que lejos de informar, como lo enuncia la destacada intelectual cubana Graziella Pogolotti, cancela hoy el recuerdo de lo sucedido ayer; donde la invasión audiovisual desplaza el peso de la palabra portadora de ideas, anestesiando la extirpación minuciosa de principios éticos y valores universales.

Por desgracia sobran los ejemplos que evidencian que sobre el trasfondo de la desmemoria, rebrotan rizomas de fascismo, racismo y xenofobia. Hoy pueden verse en América Latina secuelas dolorosas del lastre. Es por eso que estamos llamados al combate contra el sensacionalismo y la espectacularidad —que a decir de la eminente intelectual— son vehículos de lujo para los objetivos mezquinos de los principales beneficiarios del entumecimiento de las mentes.

Para nuestros jóvenes a treinta años de la Operación Tributo, el legado de los que dieron su vida por la emancipación del cono sur africano y nuestra propia salvación en tiempos de inminente agresión armada, a los combatientes internacionalistas, el homenaje del pueblo que le debe sus conquistas y a nuestros caídos en África: ¡Gloria eterna!

La memoria de las gestas gloriosas de Cuba en África merece tatuarse hasta la eternidad en las nuevas generaciones de cubanos. Foto: Archivo.

La mayoría de estos niños jamás habían tenido en sus manos un juguete. Foto: Granma.

Cuba
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One Reply to “La Operación Tributo: Legado emancipador

  1. Es muy interesante recordar tan importante fecha de las luchas de nuestro pueblo por las causas justas. Nos trae regocijo y dolor a la vez, pero nos enartece la dignidad como nación y nos engrandece el pecho como seres humanos.
    Mi familia a travez de mi hermano mayor, entró a la historia de este terruño pinero cuando se convirtió en el último internacionalista recibido de Africa en estas tierras. Debe haber algúna memoria fotográfica del periódico Victoria o la televición de aquel acontecimiento. Ese histórico día me jugó una mala pasada, me crucé con mi hermano en Batabanó cuando regresaba de mi pase y él esperaba la lancha cometa en el mísmo lugar para ir a la Isla de la Juventud; se encontraba en el salón de espera con aire acondicionado y no imaginó que su hermano estaba arribando en la lancha que lo llevaría al encuentro con mi madre y las autoridades pineras en Nueva Gerona. Me perdí de darle un abraso a mi querido sobreviviente de las luchas por la justicia en Africa. Hoy recuerdo este hecho con mucha añoranza, porque pude ser el primero en recibirlo y en agradeserle que estubira vivo para reunirse nuevamente con nosotros. Hoy es el My(R) Caraballo Glez y yo que apenas comensaba en esos abatares soy tambien reserva de las FAR.

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