La expedición más arriesgada

Con una tijera, una navaja, un cortaplumas y un cuchillo, diez jóvenes confinados en la antigua Isla de Pinos asaltaron el 11 de enero de 1896 el balandro Margarita, para incorporarse a las tropas independentistas en Pinar del Río.

Victoriano Guerrero concluyó la guerra con el grado de comandante del Ejército Libertador. (Archivo Nacional)

Los deportados Adolfo Vega Valdivia, Irene Hernández, Juan Miranda y Pérez, Ángel Abascal Pérez, Pedro Buides Orihuela, Cristóbal Guevara Aroza, Rafael Caso Vidal, Máximo Camero Díaz, Plácido Hernández Vázquez y Victoriano Guerrero llegaron a la segunda ínsula del país, convertida en colonia penal por España, entre julio y agosto de 1895, refirió el historiador Roberto Únger Pérez en su libro La Isla de los pinos nuevos.

“Inicialmente, 11 confinados decidieron asaltar la nave en el muelle del río Júcaro, al noreste del territorio. Sin embargo, Emilio Vargas se arrepintió antes de cruzar el puente sobre el riachuelo”, explicó Nancy Ramírez Ramos, presidenta de la Unión de Historiadores de Cuba (Unhic) en la Isla.

Con el grito de “¡Viva Cuba libre!”, los jóvenes ahuyentaron a los trabajadores del balandro, quienes, a pesar de portar machetes y cuchillos, abandonaron el barco y las actividades de carga, se narra en el libro La expedición más arriesgada, de un colectivo pinareño.

Los patriotas obligaron al patrón del barco y a un marinero a navegar hacia la desembocadura del río. También amenazaron al Alcalde de mar si alertaba a la guardia civil, pero lo dejaron ir en un bote tras recorrer tres millas.

Al conocer lo sucedido, el Gobernador militar ordenó perseguirlos con los cañoneros Almendares, Águila y el vapor Protector. Describe el escritor Wiltse Peña Hijuelos en Crónicas Pineras, que la cacería fue implacable; sin embargo, los cayos y las aguas poco profundas dificultaron la persecución.

“A la mañana siguiente, el patrón quiso desembarcar en una isleta porque temía ser considerado cómplice. Al percatarse le exigieron seguir, pero firmaron una carta para exonerarlo de culpa”, detalló Guillermo Maquintoche Vázquez, investigador de la Unhic.

Oficiales de las cañoneras los detectaron nuevamente, en la tarde, cerca de la costa pinareña. La infantería marina solo capturó a Rafael Caso durante el desembarco. Los otros integraron la insurrección mambisa y participaron junto a las tropas de José Antonio Caiñas en la ocupación de Mantua entre los días 19 y 21 de ese mes.

“El Lugarteniente General Antonio Maceo Grajales calificó esta acción temeraria como la expedición más arriesgada, llevada a cabo solo por niños o locos, al encontrarse con los muchachos luego del combate”, señaló la investigadora Carmen Cadenas Mecías.

Una de las pocas imágenes que se conservan del río Júcaro, años después del acontecimiento (Archivo Nacional).

Adolfo Vega, Irene Hernández, Juan Miranda, Ángel Abascal y Pedro Buides murieron durante la guerra. Cristóbal Guevara, Máximo Camero, Plácido Hernández y Victoriano Guerrero concluyeron la contienda, este último con el grado de comandante del Ejército Libertador. Rafael Caso volvió a ser desterrado a Isla de Pinos.

(*) Estudiante de Periodismo en la Universidad de La Habana

Historia Isla de la Juventud
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