La capital multiplicada en su valle

FOTO: Gerardo Mayet

El territorio pinero, descubierto por Cristóbal Colón en junio de  1494, permaneció abandonado por más de tres siglos, estando a  merced de piratas, corsarios y de otros forajidos.

Ante la codicia de potencias extranjeras por ocuparla y adueñarse de ella, la corona española decide poblarla y fortificarla para contrarrestar estos desafíos. El 17 de diciembre de 1830 en una reunión efectuada en La Habana, con la presencia del Capitán General de Cuba Francisco Dionisio Vives, se decide fundar oficialmente la Colonia Reina Amalia con su capital Nueva Gerona, acto que inicia la colonización de este territorio insular.

Nueva Gerona adoptó el nombre en honor al Capitán General Vives, quien dirigió la resistencia de la ciudad española de Gerona contra el ejército francés. Fue trazada por el ingeniero Alejo Helvecio Lanier, quien alineó cuatro calles de norte a sur y otras de este a oeste, a orillas del río Sierra de las Casas.

Tuvo un asentamiento inicial de 28 viviendas, una galera que ocupó el Presidio correccional, un cuartel para la guarnición, una botica, cuatro tiendas de comestibles y una herrería, entre otras construcciones. El comandante Clemente Delgado y España con un grupo de soldados y prisioneros, se había trasladado con anterioridad a suelo pinero para levantar las primeras edificaciones en las parcelas delimitadas.

Se escogió un lugar estratégico por sus elementos naturales: un valle flanqueado por las sierras de las Casas y de los Caballos que sirven como atalayas y muros protectores; extensos terrenos para el cultivo, atravesados por un río que suministraba agua potable y servía de enlace con la costa marítima, permitiendo la navegación y el acceso a la costa sur de Cuba.

El nuevo asentamiento, que en sus inicios contó con 171 habitantes fue progresando y renovando las típicas techumbres de guano y paredes de yagua, por edificaciones más consistentes al utilizar el adobe, el embarrado y techo de tejas, según las condiciones, recursos y necesidades. Se levantaron fábricas de cal, tejares, talleres de carpintería y pequeños astilleros entre otras obras.

FOTO: Archivo

En 1850 se construye el primer edificio público de mampostería y tejas destinado a Cuartel de Caballería, en 1851 el puente de madera sobre el río Las Casas, en 1853 la Casa de Gobierno y luego la Real Hacienda. Poco a poco se consolida la estructura urbana y arquitectónica, características del centro histórico.

Casas de un solo nivel, techo inclinado de tejas criollas con portales corridos sostenidos por gruesas columnas de ladrillos darán un sello constructivo a la Gerona colonial. Se suman decoraciones en los capiteles donde aparecen parras con uvas o de hojas de mangle, detalles aún conservados.

A comienzos del siglo XX se desarrolla una actividad comercial y crecen las instituciones de servicio en relación directa con el flujo migratorio estadounidense. Aparecen nuevos comercios, agencias, iglesias protestantes, teatros, hoteles… Años después se construye  la Aduana, se culmina el parque central José Lacret Morlot, la  nueva Academia San José y el Centro Escolar Luis de la Maza Arredondo Casanova.

Debido al auge comercial que significó la Zona Franca y Turística de Isla de Pinos en la década de 1950, se levantan edificaciones más modernas, sobre todo mercantil, que rompían con el entorno colonial. Aparecen las vidrieras, ventanales de aluminio y otros elementos de la arquitectura de entonces. Además, se comienza a ejecutar la estructura vial necesaria para el desarrollo turístico como la construcción del malecón y del puente levadizo sobre el río.

El trazado original de la villa se mantuvo desde 1830 hasta 1959. A partir de este último año se produce un importante flujo migratorio sostenido hacia la Isla y surgen nuevos asentamientos humanos.

Nueva Gerona, centro de vinculación aérea y marítima con el resto del país y sede del gobierno, absorbe gran parte de este flujo migratorio. La ciudad crece rápidamente con otros repartos que no siguen la estructura urbana tradicional, sino que incorporan trazados irregulares en contraposición a la original.

Esta población que constituye la ciudad capital y principal de la Isla, conserva, a pesar de los avatares del tiempo, una rica historia cultural impregnada en sus calles, esquinas, edificaciones y en sus vecinos. Es por ello que ha sobrevivido su Centro Histórico Urbano con edificaciones de extraordinario valor patrimonial por sus méritos arquitectónicos, históricos, culturales y ambientales, símbolos de la identidad pinera que se conservan para las futuras generaciones.

Por sus calles y edificios anduvo el adolescente José Martí durante su deportación a Isla de Pinos en 1870, y en este 2020, se conjugan  dos efemérides importantes para la historia local: el aniversario 190 de la capital de todos los pineros y los 150 años de la estancia del Apóstol en la finca El Abra.

190 Aniversario Nueva Gerona ALSUR 2020

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