Kcho, pintor comprometido en vida y obra

kcho-580x385He leído con detenimiento la intervención de Alexis Leyva Machado -Kcho- durante los recientes debates de la Ley del Sistema Tributario Cubano, en la Asamblea Nacional. Es un tema complejo, estrictamente concerniente a Cuba y al proceso de transformaciones económicas en marcha. Kcho propuso que la totalidad de la población debe pagar impuestos, sin excepciones y sin ningún tratamiento económico diferenciado.

kcho-asamblea-2

He leído con detenimiento la intervención de Alexis Leyva Machado -Kcho- durante los recientes debates de la Ley del Sistema Tributario Cubano, en la Asamblea Nacional. Es un tema complejo, estrictamente concerniente a Cuba y al proceso de transformaciones económicas en marcha.

Kcho propuso que la totalidad de la población debe pagar impuestos, sin excepciones y sin ningún tratamiento económico diferenciado. Como diputado y artista, profundizó sus argumentos ilustrándolos con temas del terreno cultural que le es propio. Ya no se debía considerar para los artistas algo deducible en la responsabilidad tributaria, lo que es una responsabilidad moral y cívica.

El tema se centra en una equidad social justa. Y si eres un pintor de ingresos altos, pues pagarás altos impuestos. Precisamente, Kcho tendrá que pagar más si gana más.

Esa intervención es consecuente con Kcho, el que organizó la Brigada Martha Machado y ha estado presente en toda Cuba; el que ha apoyado y sigue promoviendo la enseñanza artística; el que no tuvo tiempo de pintar cuando se enfrascó en reconstruir el daño que ocasionó el ciclón a la Isla de la Juventud; el que ha convocado con ímpetu a creadores y especialmente pintores para la acción en Cuba y fuera de Cuba, como en Haití; el que expresa la realidad contemporánea de su patria con entereza y comparte su arte con el pueblo.

El que sabe que el artista ejerce la función de alimentar el alma de la nación y no aprovecharse de ella; el que invierte mucho en financiar proyectos útiles, populares y resuelve múltiples problemas que surgen en su vida diaria, sin intención de publicarlo ni que se enteren ni colegas del arte ni funcionarios.

Precisamente, su recia personalidad está volcada a unir su arte con el destino de su país. Me consta, me consta demasiado, que no son poses que se inventa, que hace lo que siente y lo que le dicta su condición humana y política propensa a la solidaridad y al bienestar colectivo.

Mi experiencia con él ha sido, ante todo, la de estar ante un artista de profundas raíces de la tierra donde nació. Sus éxitos artísticos en su país y en el resto del mundo, debe ser motivo de orgullo de los cubanos. Su pintura tiene la grandeza de hacer grande a Cuba.

Sin embargo, pareciera que algunos esperaban alguna ocasión propicia para expresarse visceralmente contra Kcho y, de paso, para evidenciar enconados resentimientos al señalar la existencia de privilegios oficiales. Como si fuese su enemigo este artista del pueblo. Lenguajes soeces, ofensas muy ruines, que nada tienen que ver con el debate, el contenido y la trascendencia de la iniciativa legislativa que tuvo el Kcho que yo conozco, el pintor comprometido en vida y obra, el hijo de Martha Machado.

 

Palabras de Alexis Leiva Machado (Kcho) ante el pleno de
la Asamblea Nacional del Poder Popular

 

Buenos días:

El tema que discutimos hoy es medular por el efecto que tendrá de forma permanente en los bolsillos de todas las cubanas y cubanos y su repercusión positiva en los recursos que dispongamos en el futuro para continuar fortaleciendo el socialismo cubano y sus conquistas.

Una ley tributaria justa debe cobrar impuestos al 100%  de los ciudadanos Laboral y económicamente activos y hasta aquéllos que  no laboran y son una carga para el estado porque reciben sus beneficios. También debe cobrarle más a quien gane más, eso está claro para todos.

He tenido el privilegio desde muy joven de obtener importantes premios internacionales y en todos he tenido que pagar impuestos al país que es sede de la bienal o de la institución que otorga dichos reconocimientos, entonces estoy de acuerdo que en Cuba los premios tengan un impuesto que beneficie a toda la sociedad.

Si recordamos, en los 90, los primeros cambios en nuestra sociedad socialista en lo que refiere al tratamiento económico diferenciado comenzó con el mundo del arte.

Cuando se nos permitía cobrar en divisas nuestro trabajo, hasta el realizado en nuestra patria.

Ese fue un logro importante pero incompleto ya que no abarcaba al resto de la sociedad ni tan siquiera  a nuestros atletas, científicos y médicos.

También reconocidos en el mundo entero como un logro de la Revolución.

Hoy estamos en una Revolución dentro de la Revolución para fortalecer nuestro socialismo, sin prisa pero sin pausa como exige nuestro General de Ejército.  Y tenemos  que tener en cuenta, nosotros los artistas del pueblo, que debemos seguir dando más, ese es nuestro deber, sacrificándonos los que más tenemos  por el bienestar colectivo.

Por tanto creo firmemente que nosotros no debemos considerar necesario que se nos reconozca como algo deducible de nuestra responsabilidad tributaria, lo que considero que es la responsabilidad moral y cívica más importante para con nuestro pueblo de obreros campesinos, deportistas, médicos, artistas, constructores, maestros, arquitectos, militares, ingenieros y amas de casa. Pueblo todo que ha pagado cada centavo para que lleguemos hasta nuestros sueños.

Ganamos más,  pues entonces paguemos más.

Hagamos este sacrificio por respeto y por el bienestar colectivo, ese es nuestro deber. También  tenemos que seguir trabajando gratuita y voluntariamente para el pueblo trabajador, sin recibir ningún beneficio tributario por ello, solo el respeto, el aplauso, y la satisfacción de hacer lo correcto

¡MUCHAS GRACIAS!

 


Comparte esta noticia:

{loadposition botonessociales}

 

{loadposition tabfinal}