Perfeccionar en virtud de la vida

Foto: Jessica Padrón Rodríguez

Hace 18 años que la Isla no presenta una muerte materna y por lo extenso del período pareciera ser que este indicador ya se ha vuelto estable, sin embargo, la realidad es que el riesgo nunca desaparece del todo.

Durante el último mes las fugas por parte de las gestantes –de las instituciones especializadas para su atención– marcan una incidencia negativa y aunque no llega a ser un número elevado de futuras mamitas las que incurren en esto, sí representa una problemática tanto para su bienestar como para el correcto funcionamiento del Programa de Atención Materno Infantil del territorio.

De los dos Hogares Maternos con que cuenta la Isla, el 8 de Marzo de Nueva Gerona se encuentra desde hace unos meses en medio de un mantenimiento constructivo en pos de garantizar mejores condiciones y confort a las embarazadas y al personal que allí labora, razón por la que las gestantes a las que por área de salud les toca este centro fueron ubicadas en el hotel La Cubana.

Precisamente de esta unidad han sido las fugas o altas autodeterminadas y las razones…bueno, ya eso es buen tema para polémica.

DIVERGENTES PUNTOS DE VISTA

Foto: Jessica Padrón Rodríguez

De acuerdo con la doctora María del Carmen Álvarez Ponciano, especialista a cargo del centro, la indisciplina es el factor preponderante en muchos casos.

“El Hogar está concebido para acoger 16 pacientes internas y 20 ambulatorias, estas últimas no requieren ingreso, pero sí una atención alimentaria. Se atiende a gestantes asintomáticas con factores de riesgo a modificar o vigilar con el fin de que no desarrollen patologías obstétricas como son la preeclampsia, diabetes gestacional o parto pretérmino, además de las que presentan ganancia insuficiente de peso y las que califican como ingreso geográfico por vivir en comunidades alejadas, esos casos ingresan al término de su embarazo.

“Ahora mismo –que no estamos en nuestra sede habitual– están las condiciones para una buena estancia, cuarto para dos personas, refrigerador, televisor y aire acondicionado, la alimentación no podemos decir que es todo lo balanceada que quisiéramos por las carencias que atraviesa el país y la falta de frutas y vegetales en el Municipio, pero tratamos de dar lo mejor que tenemos y bien elaborada, por ello en ocasiones permitimos que los familiares les traigan otros alimentos complementarios.

“Aquí nos encargamos de indicarles los análisis que les puedan faltar en correspondencia con sus trimestres, las llevamos a consulta de Estomatología si alguna refiere una situación puntual, a las de trabajo social, genética y otras interconsultas.

“Las enfermeras y yo hacemos todo cuanto está en nuestras manos para que se sientan bien y atendidas con calidad, que es lo primordial pero aun así a veces hay embarazadas muy jóvenes, otras que no han asimilado la importancia de la profilaxis durante la gestación y familias que tampoco apoyan y bajo su responsabilidad se las llevan de aquí”.

Y sí, al conversar con algunas de las internas ellas mismas hablaron del buen trato del personal de salud de la unidad, sin embargo, fueron otras sus preocupaciones y quejas, elementos que, sin ánimo de justificar malos comportamientos, pueden incidir en la negativa a ingresar o fuga de la institución.

Con 29 semanas de gestación María Emilia, del poblado La Fe, llevaba una semana ya en el hotel La Cubana sin encontrar un por qué lógico.

“Primero me trajeron para el hospital Héroes del Baire, dos o tres días en la sala de Obstetricia por una inserción baja placentaria y en espera del ultrasonido para confirmar la existencia de una placenta previa, condición que me informaron es de riesgo, pero trascurridos esos días me trasladaron para acá para aguardar el ultrasonido aquí. Como soy de La Fe el obstetra que me atiende no ha podido venir, pero tampoco me han visto los de las otras áreas de salud que sí han venido y nadie me explica el porqué si supuestamente mi patología es seria.

“Por otro lado, si no tengo sangramiento y estoy estable no comprendo por qué no me pueden ingresar en el hogar de La Fe existiendo capacidades. Tampoco dejan entrar visitas, ni siquiera cumpliendo con las medidas de seguridad y de todos modos interactuamos con los trabajadores del hotel cuando vamos a comer. El no poder ver a mi hijo pequeño me angustia y en lugar de subir de peso he bajado desde que ingresé”.

Thalía Hinojosa de 34 semanas con un bebé bajo peso y Leydis Heredia de casi 39 semanas y sobrepeso compartieron su preocupación con respecto a la comida.

“No hay una dieta diferenciada de acuerdo con nuestras condiciones, es la misma comida para todas y las meriendas también y aunque nos realizan el pesaje una vez a la semana, no tenemos una consulta directa con la nutrióloga para que nos explique qué hacer o qué comidas evitar, lo hacemos a conciencia”, convergieron.

Acerca de esta inconformidad la doctora Álvarez Ponciano dijo al Victoria que no se implementan consultas directas con la nutrióloga y las embarazadas, sino que ella y la especialista valoran semanalmente el progreso de cada paciente para la toma de decisiones.

Además, refirió que no solo la calidad de la comida es importante, sino también el respeto por los horarios para ingerirla y realizar un reposo de calidad.

Por otra parte, Leydis recalcó la falta de un profesor de Cultura Física para ayudarlas a ejercitarse en tan importante etapa.

“Por mi cuenta yo y otra muchacha también a término hacemos estiramientos pero sería mejor con una asesoría”.

ENGRANAJES POR PERFECCIONAR

Una cosa está clara, cada persona se siente mejor en su casa que en una institución de Salud por bien acondicionada que esté, pero si esta existe es porque tiene una utilidad de peso y renegar de ella es poner en riesgo la salud, en estos casos tanto de la madre como la del bebé.

Dicho esto, tal vez implementar mejores formas de comunicación al interno del Hogar y con especialistas afines a esta intensa etapa en la vida de las mujeres pueda ser la solución a muchas inconformidades.

El ingreso a un hogar materno debe llegar a entenderse como una atención extra para las familias y no como una tortuosa experiencia, pero para ello son varios los engranajes que deben funcionar a la perfección.

Sobre este tema volveremos pronto.

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Isla de la Juventud Salud
Yenisé Pérez Ramírez
Yenisé Pérez Ramírez

Licenciada en Periodismo en la Universidad de La Habana

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