Jaque mate a los “pillos”

Foto: Tomada de internet

Hay quienes en este territorio insisten en burlar a los inspectores de la Empresa Eléctrica, pero estos tienen en jaque mate a las personas que acuden a la ilegalidad para falsear cada mes el consumo de su vivienda.

Durante el pasado año fueron detectados unos 108 fraudes en diversos poblados de la localidad, lo cual contrasta con todo el esfuerzo que desarrolla la entidad en aras de que los más de 29 000 clientes en el sector residencial reciban un servicio eficiente a partir de las acciones de modernización y seguridad energética.

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El rigor en las inspecciones posibilitó la recuperación de 257,0 MW/hora; además de las sanciones a los infractores según lo estipulado en el Decreto Ley 260 sobre las contravenciones personales de las regulaciones del servicio eléctrico aplicadas a quienes manipulan, cambian o alteran el equipo de medida y la acometida, e impiden su funcionamiento correcto y el paso libre de la energía.

Pero al parecer la aplicación de 500 pesos de multa y el corte del servicio eléctrico por 72 horas no son suficientes, como tampoco la cuota de 1 000 pesos si es reincidente y el retiro de la corriente por 15 días. Asimismo, el infractor estará obligado al pago retroactivo de la electricidad sustraída por espacio de un año.

Y ello lo corrobora la persistencia de aquellos que se escudan de las engañifas para falsear su real gasto; tanto es así que acabamos de concluir el primer mes del actual año y ya en la entidad se registran fraudulentos.

Según especialistas de la Dirección Comercial entre las ilegalidades más frecuentes para registrar un consumo menor se encuentran las manipulaciones de metrocontadores y las inserciones de acometidas en un punto en el cual no pueda medirse el gasto energético.

Todo lo anterior ocurre a pesar de la atención que se les presta a las viviendas con un consumo mayor de 300 kiloWatt/hora o poseen servicio de 220 volt por aire acondicionado u otros equipos de clima, y de otras facilidades implementadas para el pago de la factura eléctrica.

Las personas que insisten en tales fechorías deben saber que con su actuación irresponsable no solo provocan una afectación a la empresa sino también a su economía familiar, pues al detectarse el engaño tiene que pagar toda esa diferencia.

Estos fraudes confirman la necesidad de seguir apelando a la conciencia de cada cual, y de ser mucho más enérgicos ante tales indisciplinas sociales. Por lo pronto los inspectores de la Empresa Eléctrica redoblarán los esfuerzos para mantener en jaque mate a quienes insisten en pasar por “pillos”.

Isla de la Juventud Opinión
Karelia Álvarez Rosell
Karelia Álvarez Rosell

Licenciada en Defectología en la Universidad Carlos Manuel de Céspedes, Isla de la Juventud. Diplomada en Periodismo con más de 30 años en la profesión.

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