Izar la bandera de Jesús Montané

Foto: Museo Casa Natal Jesús Montané Oropesa

¡Mira, su último Primero de mayo! –me dice la museóloga al tiempo que señala la foto en exposición. En la imagen se ve a un hombre de bigotes y espejuelos en la presidencia, una gran parte de la historia de Cuba y de la Isla estaba allí vestido de guayabera blanca, el joven pinero que participó en las acciones del Cuartel Moncada y el Desembarco del Granma, Diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular.

“Ese día él vino aquí -en aquel entonces era el Museo de la Lucha Clandestina-, como siempre hacía cada vez que visitaba el Municipio, pero esta vez entró y al rato me dijo: aquí no tienes ni una foto mía, y yo le contesté: ah porque usted no la ha hecho llegar. No te preocupes, que te voy a llenar este espacio. Seis días después nos dieron la noticia de su muerte, era el siete de mayo de 1999”, rememora Sacha Colina Veliz, directora de la Casa Natal Jesús Montané Oropesa.

El hijo ilustre de esta tierra pinera, querido por el pueblo y comprometido en su labor de impulsar el desarrollo económico, político y social del terruño, falleció a la edad de 76 años, legando un arsenal de excepcional valor de documentos, fotografías y artículos personales, estrechamente vinculados a su desempeño como fiel revolucionario, condición reflejada cuando siendo estudiante reclamó y logró el izaje de la bandera cubana en la escuela La Americana, donde solo ondeaba la norteamericana.

“Jesús era amable, cariñoso y muy pinero pues se incomodaba cuando no se hacían las cosas como deberían, y atendía a las personas que se le acercaban, él se aproximaba al pueblo”, recordó la especialista Sacha Colina en ocasión del homenaje que le hiciera la Isla este lunes, bajo la tenue lluvia, justo frente a la casa que vio nacer a uno de los periodistas de la prensa clandestina, al joven de la Generación del Centenario, quien llegara a ser miembro del Comité Central del Partido y el más próximo al líder de la Revolución Cubana, Fidel.

 

 

Isla de la Juventud
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