¿Qué sucede cuando oferta y demanda no se acoplan como un reloj?

frazada-de-piso-trUn reportaje publicado hoy por el semanario Trabajadores asegura que la escasez de frazadas de piso en las tiendas del país podría terminar con la llegada desde julio último de 16 contenedores y el incremento previsto en el ritmo mensual de entrada para completar 65 de ellos en febrero venidero, con un total de 8 millones de unidades.

 

frazada-de-piso-trUn reportaje publicado hoy por el semanario Trabajadores asegura que la escasez de frazadas de piso en las tiendas del país podría terminar con la llegada desde julio último de 16 contenedores y el incremento previsto en el ritmo mensual de entrada para completar 65 de ellos en febrero venidero, con un total de 8 millones de unidades.

Hasta el momento los arribos suman unos 2 millones de frazadas con destino a su venta a la población en moneda nacional y, de concretarse lo concebido, el mercado deberá estabilizarse -presumiblemente- en octubre próximo, indicó Pilar Fernández González-Pardo, jefa del Grupo de Ventas Minoristas de Productos No Alimenticios del Ministerio de Comercio Interior (MINCIN)

Tales cifras corresponden a las importaciones contratadas por el MINCIN para este año, las que por diversos motivos solo comenzaron a llegar a puerto cubano a partir de julio y, por tanto, contribuyeron al actual desabastecimiento en las unidades de venta minorista.

Razones de la escasez

En entrevista con funcionarios del citado organismo el periódico pudo conocer algunas de las razones que explican por qué en el primer semestre no hubo entrada de frazadas importadas al país.

“Entre 2008 y 2010 el MINCIN importó con destino a la población alrededor de 25 millones 300 mil frazadas, que terminaron de entrar en noviembre de ese último año y nos dio una favorable cobertura para el siguiente -informó Alfredo Cruz Díaz, director de Comimport, la Empresa Importadora para el Comercio Interior.

Señaló que para conveniar los contratos de 2012 su entidad salió al mercado mundial en enero último -en años anteriores lo hacían desde septiembre anterior-. “Nosotros recibimos las solicitudes en ese mes inicial; la primera parte del dinero nos llegó el primero de febrero y la carta de crédito se hizo el 13 de marzo”, dijo.

“A pesar de ello previmos que el primer envío llegara en junio, pero el proveedor incumplió en el término y el arribo se produjo en julio, por lo que hicimos la reclamación correspondiente”, agregó.

Siuris García Alonso, jefa del Grupo de Comercio Mayorista, reiteró que la decisión de no importar en el 2011 se debió a que el organismo tenía suficiente inventario de frazadas. “Solo planificamos la entrega de un millón 500 mil unidades por parte de la industria ligera, que al final incumplió en casi 700 mil, un déficit que acumulado en los meses finales impidió iniciar el 2012 con alguna cobertura”, añadió la funcionaria.

Aunque en lo que va de año la Unión Textil de la Industria Ligera entregó al MINCIN lo planificado -unas 800 mil unidades- las razones expuestas determinan el importante desabastecimiento en las tiendas de venta minorista en moneda nacional. A ello tampoco escapan las unidades que comercializan en CUC.

El país consume cada año alrededor de 30 millones de frazadas y la industria nacional solo tiene capacidad para producir 7,3 millones. El resto se importa, acción en la que el MINCIN es esencial.

Funcionarios del MINCIN indicaron que ese no es un producto balanceado, por lo que cada organismo planifica según su mercado. “No previmos nuestra importación de este año para que los arribos comenzaran a inicios del 2012″, aseguraron.

El asunto, de la mayor importancia, parece quedar resuelto a partir de que ya el MINCIN evaluó la demanda con el resto de las entidades para la presentación del plan para el año 2013.

Varios fenómenos coincidieron: las gestiones de importación del MINCIN comenzaron con varios meses de atraso respecto a años anteriores; TRD no las tenía planificadas y CIMEX contrató una cantidad pequeña; no había cobertura almacenada en el MINCIN para iniciar el 2012 y la industria nacional puede destinar para la población apenas 4,3 millones de unidades. Son razones de peso que, unidas, condicionaron la actual escasez.

(Con información de Trabajadores/Gabino Manguela)

 

 

Comparte esta noticia:

{loadposition botonessociales}

 

{loadposition tabfinal}