Insostenible cadena de impagos

billetes-cubanos-papelVivimos tiempos difíciles. Nuestro país y en particular el Municipio, no es un paraíso económico donde abundan los alimentos, pero ¿se ha preguntado acerca de su aporte, desde su puesto de trabajo, para revertir la situación?

 

contadorVivimos tiempos difíciles. Nuestro país y en particular el Municipio, no es un paraíso económico donde abundan los alimentos, pero ¿se ha preguntado acerca de su aporte, desde su puesto de trabajo, para revertir la situación?

Todos tenemos responsabilidades que influyen directa o indirectamente en las diversas producciones y, por ende, en los contratos de servicios o compras de mercancías realizados por la empresa donde labora. Sin embargo, la disciplina y el control constituyen asignaturas ausentes en sectores medulares del territorio.

¿Por qué lo digo? Existe hoy una cadena de impagos entre disímiles entidades que atentan al desarrollo socioeconómico de la Isla, producto de la ineficiencia e indolencia administrativa y el irrespeto a los contratos.

El Lineamiento 10 de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución subraya: Las relaciones económicas entre las empresas, las unidades presupuestadas y las formas de gestión no estatal se refrendarán mediante contratos económicos y se exigirá por la calidad del proceso de negociación, elaboración, firma, ejecución, reclamación y control del cumplimiento de los mismos como instrumento esencial para la gestión económica.

Esta política es violada por no pocos, encargados de velar por la situación financiera y jurídica de su establecimiento laboral, pues según Ernesto Tintoré Brioso, director del Banco de Crédito y Comercio (BANDEC) en la localidad, la mayoría de los contratos no tienen definida las cláusulas de pago y padecen de una incorrecta contratación, lo cual atribuye a la insuficiente preparación de los cuadros y la falta de compromiso de los dirigentes con las cuentas por cobrar y pagar.

La poca gestión administrativa de cobro y pago, las deficientes relaciones contractuales, la débil exigencia por lo pactado y la no conciliación de las cuentas, unido a la morosidad en la búsqueda de soluciones para las empresas con mayores dificultades, como la Alimentaria, la Agricultura y la de Microbrigada Social y Servicio a la Vivienda, son otras de las causas de esta indisciplina financiera.

“Esto ocurre porque la entidad no prevé los ingresos y los gastos en el período a pagar, debido a la mala planificación, lo cual conlleva a los impagos y, a su vez, a una cadena de ellos. No hay un control riguroso y por las necesidades sociales no se cierran algunos centros”, destaca Antonio Lee Rodríguez, auditor principal de la Consultoría Económica de la Asociación de Economistas de Cuba (CANEC) en la Isla.

Por tanto, urge ser sistemáticos en el análisis del asunto, conciliar las cuentas para evitar fraudes y posibles hechos de corrupción, exigir a la dirección del centro y a todos por su responsabilidad en la gestión mercantil y fomentar el sentido de pertenencia en aras de contribuir al avance, que tanto anhelamos, de la sociedad pinera.

Análisis recientes del tema subrayan las medidas adoptadas por el Gobierno, directivos y económicos por disminuir y depurar la cadena de endeudamiento, ascendente en marzo a más de 24 millones de pesos en las cuentas por cobrar y a los 35 millones en las por pagar, cifras que se agravan mucho más con la prolongación de estas irregularidades en el tiempo.

Apremia frenar la pasividad reinante entre los involucrados, reclamar la actuación ética de las entidades y sus jefes y el acatamiento absoluto de la legalidad, como enfatiza el Lineamiento 12 del referido documento rector, pues es insostenible para nuestra economía esa cadena de impagos.

 

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