Industria a full, ¿y la tarima?

Indudablemente que los cooperativistas, agricultores estatales y trabajadores de la industria de conservas se merecen un reconocimiento con signos de admiración.

Haber sobrepasado tres veces lo planificado en el acopio de tomate, equivalentes a más de tres mil toneladas, además de constituir un récord sin precedentes, garantiza el consumo estable y sistemático de puré, un producto ampliamente demandado por la población.

Por dar cobertura a estos temas conozco del desvelo por cumplir con rigor la carta tecnológica, la lucha constante por contrarrestar las adversidades climatológicas y alcanzar en cada campaña una organización superior.

Soslayando algunos inconvenientes por la falta de envases para el acopio en los campos en los primeros momentos y de la obsolescencia de la industria, solucionada felizmente por la pronta instalación de un moderno concentrador, fue una estupenda contienda.

Pero los pineros también les gustan la ensalada de la hortaliza fresca y los volúmenes destinados a los puntos de ventas y los precios, no estuvieron en consonancia con lo acopiado.

Lo cierto es que en muchas ocasiones el tomate fresco estuvo ausente de los puntos de ventas y a decir verdad pulularon los llamados bulticos de 10 pesos.

Es evidente que faltó esa estrategia y la mira estuvo dirigida a garantizar un producto de mayor duración y desestimaron un tanto a la tarima.

La situación no es nueva, como tampoco esta será la última temporada tomatera, de ahí que resulta provechoso sacar experiencias, ajustar la comercialización y, sobre todo, contribuir a que el dinero de la población permanezca un tiempo más en los bolsillos con precios correspondientes a la época de producción.

Estoy seguro que los decisores en estos asuntos ya tomaron cartas en el asunto y el hecho no volverá a repetirse en cosechas venideras para satisfacción de los pineros.

Lo acontecido con el sobrecumplimiento de las producciones de arroz, frijol y tomate son una muestra del cambio cualitativamente superior del quehacer agrícola territorial y es una contundente respuesta a las expectativas creadas con la exhibición del moderno equipamiento en la anterior marcha por el Primero de Mayo.

Esos logros también se aprecian en los resultados de 2016 en ramas tan importantes como la avícola y porcina, muy superiores y apreciados por el pueblo.

La asignatura pendiente, como se dice, sigue siendo la vianda, aun cuando las áreas sembradas hubieran dado una respuesta esperanzadora, sin embargo, factores externos dieron al traste con su sistemática presencia, un tema para otro comentario.

 

Opinion
Pedro Blanco Oliva
Pedro Blanco Oliva

Licenciado en Literatura y Español en la universidad Carlos Manuel de Céspedes, Isla de la Juventud. Diplomado en Periodismo con más de 40 años en la profesión

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