Humanizar a los Cinco Héroes

cincoConmovida quedé al escuchar a una colega hablar de los Cinco Héroes. Su manera peculiar atrapó mi atención y me hizo pensar cuánto podemos argumentar acerca de estos padres, esposos, hijos y  hermanos que sufren injustas condenas, en aras de que nuestro discurso sea más creíble.

 

cincoConmovida quedé al escuchar a una colega hablar de los Cinco Héroes. Su manera peculiar atrapó mi atención y me hizo pensar cuánto podemos argumentar acerca de estos padres, esposos, hijos y  hermanos que sufren injustas condenas, en aras de que nuestro discurso sea más creíble.

No es cuestión de decir que los liberen por estar encarcelados de forma arbitraria, sino acercarlos a nuestra realidad, verlos como hombres de carne y hueso, que respiran, sienten y tienen familiares necesitados de su presencia.

En la década del ´90, estos cinco jóvenes cubanos no vacilaron en cumplir la misión encomendada, la cual los alejaba de sus madres, esposas o novias.

Tras 14 años sus rostros ya no son iguales, no solo por el decursar del tiempo sino por las condiciones inhóspitas. El color de su piel es pálido, como el de las personas que no reciben sol a diario, sus cabellos están canosos y con la larga condena afloran las enfermedades, como el caso de Antonio y su padecimiento en las encías.

Morirse dos veces, volver a nacer y después cumplir más años en prisión debe hacer Gerardo, lo cual es una barbarie, porque las pruebas que pueden eliminar esa sanción nunca han sido mostradas por el tendencioso sistema jurídico estadounidense.

La relación con su esposa Adriana ha sido casi nula, pues ella no lo ha vuelto a tocar. En aquel entonces ella era una joven de 28 años, hoy tiene 42. ¿Qué significa para una mujer de esa edad, no estar con su pareja durante tanto tiempo?

Rosa Aurora y Fernando se casaron en el año 2002 por poder, pues ya él estaba preso. Tenían fecha de matrimonio para septiembre de 1998 y precisamente el día 12 lo detuvieron. Lo más doloroso es que tampoco podrán tener hijos.

Ramón ya perdió a su mamá, quien no lo vio en libertad. Hoy, una de sus hijas está embarazada, la dejó de ver chiquita, solo ha tenido pequeños contactos con ella. ¿En qué momento ese hombre recupera las etapas de la vida de su niñas sin disfrutar?

Mirta, la madre de Antonio ya tiene 81 años y ha pasado por situaciones difíciles, como ir a verlo y no dejarla pasar porque según los lacayos del imperialismo, lleva un objeto extraño en el cuerpo, cuando en sus manos lleva un certificado acreditativo de tener dos prótesis en su cadera.

A René, le pusieron a su esposa Olga delante vestida de presa con el fin de torturarlo psicológicamente, y lo único que atinó a decirle fue qué lindo te queda el color naranja. Cuando salió de la cárcel, bajo una libertad supervisada, injusta además, viajó a Cuba por la gravedad de su hermano, al cual no pudo ver al morir.

Acciones como estas dicen mucho de la altura de estos hombres. Cierto es que son héroes, solo los héroes sobreviven a estas patrañas del imperialismo, pero hay que humanizarlos, dejarlos de ver como algo místico, ponerlos en la tierra para que caminen hacia nosotros.

 

 

 

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