Hombres que alumbran la vida

Unas 60 estructuras fueron derribadas durante el paso de Ida. Foto: Empresa Eléctrica

“Sí, ya se trabaja en la zona, en la noche se restablece el servicio, tranquila, la labor es compleja porque hace falta hasta una grúa para retirar un árbol que cayó sobre el tendido”, me decía Ignacio Moya, al frente de la dirección del Despacho en la Empresa Eléctrica una y otra vez; ahí, durante y tras el huracán Ida, se han vivido días de mucha tensión.

Las horas corrían, me aterraba la idea de intentar dormir de nuevo en medio de un fuerte combate entre los mosquitos y el calor. Ida, la tormenta que en un abrir y cerrar se robusteció en el mar Caribe  para llegar acá con la furia de un ciclón con categoría uno en la escala Saffir-Simpson, había dañado el 98,7 por ciento del servicio eléctrico.

Pero estos hombres de cascos y overol no creen en “fantasmas”, como bien me dijo uno de ellos. Soplaban aires de Ida todavía y así salieron al terreno a cuantificar, localizar, priorizar y solucionar las averías; desde entonces las madrugadas los ha sorprendido, incluso, en lugares inhóspitos.

Foto: Tomada de Internet
Foto: Tomada de Internet

Al día siguiente ya habían restablecido casi el 40 por ciento.  Avanzaron distribuidos en seis brigadas; ni las inclemencias del tiempo los limitó como tampoco el merendar o comer alumbrados por los celulares o las luces de sus vehículos.

Otra noche sin luz, no. Me aterraba la idea de intentar dormir batiéndome entre los mosquitos y el calor. Por momentos pensé en lo que viven otros en el resto del país ante las interrupciones debido a fallas del sistema eléctrico nacional. Ahí se acrecentó ese sentimiento de vivir en una islita con independencia energética.

Prefería hacer guardia en algún lugar. Hasta me imaginé durmiendo en la cubierta del Nueve Plantas, el edificio más alto de la Isla. Para acortar las horas jugábamos parchís, otros jugaron dominó porque escuchaba las fichas y la algarabía; fue bueno volver a la infancia. Nos alumbrábamos con una vela que compré horas antes, a la cual poco le quedaba de cera. La noche del sábado ya casi terminaba, no quería quitarme el traje color esperanza, por suerte los eléctricos tampoco se lo retiraron. Pasadas las doce, ya era domingo, iniciaron las pruebas en caliente, minutos después: ¡Ñó, la corriente!

Los vecinos gritaron, parecía que los Piratas ganaban la serie de béisbol, no sabría decirles cuál era, pero de que la ganaban, la ganaban por la efervescencia de la gente, bueno, y mía también. Hice bien en no quitarme el traje esperanza, qué clase de hombres estos eléctricos, mira la hora qué es y ellos regalándoles alegrías a los pineros, pensé.

Al día siguiente ya tenían restablecido más del 70 por ciento del servicio. Volví a llamar al Despacho de la Empresa Eléctrica e Ignacio me comentaba que habían localizado las fallas en La Demajagua y salían para allá, también otros carros para La Fe, donde quedaban clientes inquietos por no tener electricidad.

Esta vez, por la situación de la pandemia no han llegado hasta el terruño brigadas solidarias desde otras provincias; los nuestros lo han asumido solos, apelando a la organización del trabajo y esa entrega sin límites que hace que uno los reverencie al pasar por gigantesco bregar.

Es lunes y ya se hace habitual marcar al Despacho. “Andamos a un 82 por ciento del servicio restablecido”, comenta Ignacio y quien habla de la cantidad de árboles caídos en el tendido, de las más de 40 estructuras dañadas y que concentran los esfuerzos por El Tronco, La Melvis, Atanagildo…y zonas de La Fe.

Es verdad, aún permanecen viviendas sin electricidad, menos, pero quedan; sin embargo, continúan las intensas jornadas, el aunar fuerzas para levantar árboles de las líneas, los almuerzos en el camino, las llegadas tarde a casa…porque estos HOMBRES de LEY no creen en huracanes, su fuerza es mayor a la de estos eventos meteorológicos; ahí está la respuesta del porqué hasta en la madrugada y más en contingencia, le alumbran la vida a los pineros.

Foto: Empresa Eléctrica
Hasta lugares de difícil acceso ha llegado el bregar de los linieros. Foto: Empresa Eléctrica
El sistema eléctrico se afectó al 98,7 por ciento. Foto: Empresa Eléctrica
Huracán Ida Isla de la Juventud
Karelia Álvarez Rosell
Karelia Álvarez Rosell

Licenciada en Defectología en la Universidad Carlos Manuel de Céspedes, Isla de la Juventud. Diplomada en Periodismo con más de 30 años en la profesión.

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