Historias de cuarentena (+ Audio, Video)

Niurka apenas quiere asomarse al balcón, por el momento prefiere mirar a través de los cristales, todavía siente cómo se les anuda la garganta y el pecho al pensar en aquellos días en que su esposo e hija menor dieron positivos a la covid-19.

Mientras esperaba por el resultado de su PCR, que tras varias jornadas resultó negativo, pensó enloquecer, no sabía a quién llamar, la voz se le entrecortaba, la desesperación y la angustia la envolvieron para alejarla de la calma; mientras no se desprendía del paño con cloro para pasarlo por cualquier rincón del apartamento.

Tampoco se deshizo del teléfono, lo llevaba casi a cuestas; así supo de la evolución de los suyos mientras recibían atención médica en el motel La Cubana, devenido ahora centro asistencial para los pacientes que no presentan síntomas y tienen menos complicaciones.

Semanas después y luego del efectivo tratamiento que aplica Cuba para controlar la pandemia la familia regresó a casa, el abrazo en aquel entonces quedó pospuesto por las medidas de bioseguridad, pero el intercambio de miradas y los ojos copados de lágrimas atestiguaron la alegría del anhelado retorno para permanecer todos juntos otra vez.

Cuando los temores fueron cediendo, se pensó en retornar a la vida social, pero el panorama en el territorio cada vez se tornó más complejo y la dirección de Salud Pública estableció medidas para neutralizar los contagios como colocar la cinta amarilla en el edificio ubicado en calle 53 entre 39-A y ocho, más conocido con el “edificio de cristal” y realizarles el PCR a los moradores.

Hasta entonces podía salir uno de cada apartamento a buscar los víveres de la familia; sin embargo, el total encierro llegó al recibir la noticia de dos adolescentes más positivos al virus. Ahí sí, nadie subía ni bajaba, la cinta ya no bordeaba tan solo el edificio sino la calle, de repente se armó la carpa y llegaron los mensajeros.

Los nervios se pusieron más “nerviudos”, como dicen algunos en el argot popular. Hubo quienes no salían del sobresalto por no soportar el recogimiento al punto de recibir atención sicológica; para otros no fueron suficientes las películas, las series, los libros, las recetas, la limpieza, los arreglos de las mismas gavetas y escaparates… pero al final comprenden del necesario aislamiento.

POR EL BALCÓN LLEGA LA SOLIDARIDAD

La cuarentena vino arropada de la solidaridad, ese valor tan enaltecido en momentos difíciles. Vecinos que quedaron varados en otras provincias debido a la covid-19 y luego de permanecer en centros de aislamientos regresaron a casa, donde no encontraron suficientes provisiones.

De balcón en balcón llegaron no pocos víveres donados: picadillo, plátanos, salchichas, huevos, galletas… Hasta del puesto de mando, activado en el Consejo Popular Abel Santamaría, asomó no solo la comprensión sino también el apoyo. Y cuando tales actitudes florecen el mundo se torna esperanzador.

Cada mañana arriban los profesores que han dejado las aulas y sus alumnos para suministrarles los avituallamientos, buscar el gas o las pastillas a quienes las necesiten. Con sus trajes negros, guantes y gorros verdes o blancos no dejan escapar alguna de esas bromas que te devuelven el alma al cuerpo y disipan tristezas.

–Vamos, bajen la soga, les mandaron plátanos.

–¿Y cuánto es?

–No se preocupen, tiren dinerito pá cá…

Osmani Agüero, profesor de la facultad de Cultura Física de la universidad Jesús Montané Oropesa, dijo que antes de entrar al área habían estado en otra zona del reparto, pero cercana a la cafetería El Bosque, a la cual fueron ya con la experiencia de cuando el primer brote del virus en el territorio.

Explicó que a pesar del ajetreo en esta misión, no dejan de conocer acerca de sus estudiantes y de proseguir algunos con sus cambios de categoría, estrategia doctoral, cumplimentando tareas que se hacen a distancia entre la sede universitaria local y la Universidad de La Habana.

Ania Rivera, profesora del departamento de Marxismo, manifestó:

Más adelante puntualizó en cuanto a la distribución de los recursos:

Por su parte Yoanis Guerra, secretaria del buró sindical de ese plantel educacional, planteó:

 

Prosiguió diciendo:

 

LA LLUVIA ENSANCHA LAS HISTORIAS

La mañana avanza, son casi las 11 del día. El cielo amenaza un chaparrón. Llueve, no obstante, los mensajeros desafían el mal tiempo y los vecinos agradecen los plátanos que en breve llegarán a la mesa en forma de chicharritas, tostones o algún sabroso matajíbaros.

Ya queda poco para que se corte la cinta amarilla. Llevan más de diez días en aislamiento. En breve, como un bólido, las casi 40 familias descenderán las escaleras no solo para disfrutar de nuevo el sabor de la libertad sino también para el reconocimiento, el agradecimiento, las precauciones, la disciplina y el recuento de tantas historias escritas al calor de la cuarentena, esas que cuando llegue el anhelado momento se contarán a borbotones.

COVID-19 Isla de la Juventud Isla de la Juventud
Karelia Álvarez Rosell
Karelia Álvarez Rosell

Licenciada en Defectología en la Universidad Carlos Manuel de Céspedes, Isla de la Juventud. Diplomada en Periodismo con más de 30 años en la profesión.

Colaboradores:

4 Replies to “Historias de cuarentena (+ Audio, Video)

    1. Cuando el brote de la enfermedad sí fue muy fuerte el impacto y nos afectó muchísimo, tuvimos el fallecimiento del abuelo de mis hijas, el profe Domingo. La muerte siempre duele, pero duele mucho más cuando llega de manera inesperada. Ahora nos ha picado cerca el virus, pero hasta el momento salimos ilesas. Esta pandemia es lo nunca visto, espero que Soberana 02 nos proporcione la anhelada tranquilidad y esperanza; no obstante, el llamado es a seguirnos cuidando, ser responsables. Saludos

  1. Gracias Karelia,por acompañar siempre al pueblo,todo lo que cuentas es real ,lo has hecho con mucha exactitud,gracias miles a las autoridades del territorio,a los abnegados profesores que convertidos en mensajeros que no miraron de qué lado se vivía mejor,sino de qué lado estaba el deber,al Presidente del Consejo y a todas las entidades que se preocuparon por ayudarnos y acompañarnos en tan difícil situación. Una vez más se puso de manifiesto que Patria es humanidad, en hechos como estos radica la grandeza de nuestra invencible Revolución.Gracias Karelia porque también como nosotros eres de Patria o muerte ,es por ello que Venceremos siempre,no importa el obstáculo.Ahora a continuar cumpliendo las medidas higiénicas sanitarias para contener el virus.

    1. Es como dices, Niurkita, en situaciones como estas es cuando nos crecemos como seres humanos, es algo que nos distingue. Espero que pronto también los pueda acompañar en el cierre de la cuarentena, además debo porque están mis vecinos de siempre y mi familia. Abrazos y a seguir cuidándonos.

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