Historia con final no feliz

La etapa clasificatoria de la IV Serie Nacional de Béisbol Sub 23 ya es historia. A partir de ahora los cuatro agraciados del país buscarán en las semifinales su boleto a la gran final.

Alejados de toda posibilidad desde hace mucho, los pineros concluyeron su participación en la justa con un desfavorable balance de 14 victorias y 26 fracasos que los ubicaron en el penúltimo escalón de la zona occidental.

Ojeando las estadísticas colectivas es visible que la mayor dificultad estuvo en el cajón de bateo y la producción de carreras. Los Piratas batearon para un anémico average (ave) ofensivo de 243 que los ubicó en el puesto 14 de ese departamento,  24 puntos por debajo de la media. Fueron antepenúltimos en carreras anotadas con 138 en 40 juegos para un promedio de 3,45 anotaciones por choque, 23 décimas por debajo de lo que permitió el picheo cada nueve entradas. Quiere decir que para aspirar al triunfo había que anotar ligeramente más de lo que permitían los lanzadores.

Otros datos que confirman la inconsistencia a la hora de pisar el home son el promedio de embasados (OBP) que con 312 fue el segundo más bajo, asimismo fueron los segundos que menos boletos recibieron con 116 pasaportes gratis, quienes más se poncharon con 276 cafés amargos y los que menos compañeros impulsaron con 108.

Habrá que trabajar en la construcción de las carreras, utilizando de manera más eficaz las armas con las cual disponemos. El bateo de largo alcance atraviesa por un mal momento en Cuba, en este campeonato en la fase preliminar se dispararon 218 en 320 encuentros para 1,5 por juego, de ahí la necesidad de aprovechar otras variantes para la construcción de las anotaciones.

Por su parte el picheo mejoró con respecto a lo mostrado al concluir la mitad del certamen. Finalmente la labor de los monticulistas se cerró con un promedio de carreras limpias (pcl) de 3,68 que aunque los posicionaron en el décimo escaño, quedaron cuatro unidades por debajo de la media (3,72).

A los serpentineros locales le batearon 252 de ave, menos de lo que se conectó en el torneo (267). Exhibieron un radio de ponche – boletos de 1,13 a 87 décimas de 2,00 considerado bueno en cualquier liga del mundo. O sea que los lanzadores nuestros promediaron 1,13 ponches por cada una base por bolas, tras los 214 cafés propinados y las 189 transferencias regaladas.

Como aspectos más negativos destacan el WHIP de 1,45 y que el pinero fue el segundo staff que más jonrones permitió con 21.

Al campo fildearon para 964 similar a la media del campeonato, resultado de 58 marfiladas en 1 598 lances, sextos junto a otras tres novenas y fueron segundos con más doble play realizados con 58.

De manera individual descolló el inicialista Rubén Soto, entre los diez primeros en varios departamentos ofensivos, fue el primero en veces que impulsa el empate o la ventaja con 15, lo que demuestra que tiene nervios de acero a la hora buena, primero en fly de sacrificio con seis, segundo entre los máximos impulsadores con 35 fletados y décimo en dobletes conectados con 11.

Además, promedió 327, largó 48 indiscutiblesy tres pelotas más allá de los límites. Otro que lució bien con el madero fue patrullero central Eliceo Rojas, quinto entre los primeros en hits con 53 y dueño de un ave de 335, para liderar ambos acápites en la escuadra que dirigió Dioel Reyes. El otro mosquetero fue Luis Miguel que si bien estuvo por debajo en el promedio ofensivo, enseñó condiciones con ser el máximo productor de jonrones y segundo empujador del equipo con cuatro y 16, respectivamente.

Lanzando serpentinas Jonathan Carbó fue el más trabajador con 57 entradas y aunque su balance muestra un desfavorable 1-5, los números en general son muy buenos. Trabajó para plc de 2,84, WHIP de 1,14, ofensiva en contra de 220, con 39 ponches y 21 boletos, mientras José Miguel Perera fue el único abridor con balance positivo de 2-2 si de victorias y derrotas se trata.

Luis Rodríguez y Yeniel Zayas también obtuvieron par de sonrisas pero con tres descalabros cada uno.Desde el bullpen Miguel Ángel Lastra fue quien logró la mayor cifra de victorias con faena de 3-5, pcl de 2,63, WHIP de 1,33 y ave rival de 239.

Yosman y Puello y Luis Padrino ganaron uno y no perdieron, al tiempo que Raúl Guilarte salvó cuatro y exhibió pcl de 1,74.La IV Serie Nacional Sub 23 terminó para el plantel pinero, la posición final en la tabla no es alentadora, sin embargo los atletas pudieron disputar 40 en aras de desarrollar y perfeccionar la técnica y habilidades sobre el diamante.

Varios de ellos continuarán perfeccionando su arsenal deportivo al incorporarse a la preselección que se preparara rumbo a la venidera Serie Nacional, estarán luchando codo a codo junto a otros más experimentados por un puesto en la nómina de los Piratas, que cada año pese a la renovación que sufre sus filas, dan batalla por incluirse entre los mejores.

ESTADÍSTICAS: SITIO OFICIAL DEL BÉISBOL CUBANO

Deporte Isla de la Juventud
Yuniesky La Rosa Pérez
Yuniesky La Rosa Pérez

Licenciado en Comunicación Social en la universidad Jesús Montané Oropesa, Isla de la Juventud

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