DÍAS DE GIRÓN EN LOS CANARREOS

Héroes del Baire y Cayo Largo del Sur

Decisivo fue el rol de los pineros en la captura de mercenarios
Foto: Archivo histórico del autor

Pocas horas después de lanzada la invasión por el sur de Matanzas las fuerzas movilizadas en el subarchipiélago de Los Canarreos combatieron con particular heroísmo frente a los mercenarios.

Al despuntar la mañana del 17 de abril de 1961, cuando ya se ripostaba a los mercenarios que habían desembarcado por Playa Girón, los marineros del Baire, una de las naves que custodiaban el litoral pinero, se enfrentaron con valor a los aviones agresores frente a playa Bibijagua, al este de Nueva Gerona.

Desde las lomas aledañas también se rechazó con cerrado fuego antiaéreo la incursión enemiga que ante la imposibilidad de descargar su mortífera carga en la zona de Playa Larga y Playa Girón, intentó hacerlo en Los Canarreos cuando retornaban a sus bases en Centroamérica.

Armando Ramos y Juan Alarcón cayeron frente a la aviación agresora
Foto: Archivo histórico del autor

La repentina huida de los aparatos mercenarios, uno de los cuales salió dejando una estela de humo, puso fin al desigual combate que dejaba como saldo la muerte de los marineros Juan Alarcón Rodríguez y Armando Ramos Velazco, de apenas 23 y 22 años, respectivamente, y ocho heridos.

Marineros del Baire ripostan con valor a los B-26 invasores
Foto: Archivo histórico del autor

“Días después los marineros del Baire –evoca Enrique Pérez Arzuaga, uno de ellos– nos sumamos con pescadores y demás fuerzas a capturar mercenarios que huían por estos mares del sur”, tras su derrota.

Más de 50 invasores, junto a varios de sus medios, eran apresados en la zona y puestos a disposición de la justicia revolucionaria, como prueba de la brutal agresión financiada y organizada por el gobierno de EE. UU.

ARTILLEROS DE CAYO LARGO

Otro capítulo ejemplar protagonizaron los jóvenes artilleros que defendían Cayo Largo del Sur junto a otros combatientes. Allí desafiaron el más moderno armamento de las Fuerzas Armadas yanquis e impactaron con sus proyectiles a F-106 el 18 de abril, mientras otro avión fue seriamente averiado y perdió su tren de aterrizaje al siguiente día, coincidiendo con la victoria frente a los mercenarios muy cerca, en Playa Girón.

Uno de aquellos jóvenes, José Pérez Marín, quien fuera trabajador jubilado de la cerámica pinera, rememora cómo se le dio la misión de proteger esa parte del suelo patrio con su batería antiaérea de 12,7 mm, después de breves prácticas de tiro en una maniobra en Pinar del Río, y recuerda en especial al jefe allí: el comandante Vilo Acuña, quien marchara luego junto al Che a Bolivia, donde cayera en combate.

“En ese apartado lugar –agrega Pérez Marín– enfrentamos también los movimientos provocadores y amenazantes de unidades navales, pero lejos de amedrentarnos robustecimos el espíritu de lucha”.

Bombardeo de mentiras pronto desinfladas
Foto: Archivo histórico del autor

BOMBARDEO DE MENTIRAS

Tales muestras de heroísmo en el mar y tierra firme del territorio pinero y Cayo Largo del Sur contribuyeron a desmentir las falsas informaciones de los grandes medios estadounidenses por esos días.

Desde Miami, coincidiendo con el desembarco el 17, la AP cablegrafiaba:
Isla de Pinos fue tomada por los rebeldes y 10 000 prisioneros políticos fueron puestos en libertad y se plegaron a la rebelión. (Entiéndase por “rebeldes” los mercenarios y “prisioneros políticos” los contrarrevolucionarios encarcelados por sus acciones terroristas).

Ni un solo tiro hubo que dispararle a esas mentiras que, para más coincidencia con los planes iniciales de agresión, escogieron al territorio pinero entre los objetivos de sus engaños.

Radio Swam, original por sus invenciones, agregó al paquete de la AP para confundir, la gigante mentira de que aún quedaba un grupito de milicianos “huyendo” en las lomas.

El globo de falacias pronto se desinfló ante la aplastante victoria para la cual se prepararon los cubanos en los distintos terrenos, al igual que hoy frente a las nuevas campañas contra la Revolución.

Junto a la firmeza y el accionar unido de los pineros y demás movilizados aquí de todo el país, un rol decisivo fue la previsión de Fidel al descubrir con antelación los planes de invasión.

Como explicara el Comandante en Jefe el 23 de abril de 1961:

“En un principio,…las intenciones del imperialismo eran apoderarse de Isla de Pinos y liberar allí a los criminales de guerra y los contrarrevolucionarios…, para disponer de un personal… con que engrosar inmediatamente el ejército de invasión y apoderarse de un pedazo de territorio nacional, una isla, planteándonos a nosotros la dificultad de tener que recuperarla con los recursos escasos con que nosotros contábamos…”.

Así, al obligar a los invasores a desistir de ese lugar ventajoso para ellos, desfavorable para nosotros, los defensores de la segunda ínsula cubana contribuyeron a asestarle al imperio su primer gran revés en el hemisferio.

Playa Girón
Diego Rodríguez Molina
Diego Rodríguez Molina

Licenciado en Periodismo en la Universidad de La Habana. Tiene más de 40 años en la profesión

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